lunes, 31 de enero de 2011

Fuller's Porter, "full british, full dark, great beer"


Para cerrar el mes, paso a comentaros una cerveza birtánica, y en concreto otra cerveza de la afamada y tradicional cervecera Fuller's, fundada en 1845, y de la que ya comenté la muy conocida y prestigiosa London's Pride. En esta ocasión vuelvo a tocar el palo de las cervezas oscuras, tan típicas de "las islas". La Fuller's Porter, como claramente indica su nombre, es una porter, estilo cervecero del que ya incluí hace algunos meses una pequeña reseña hablando de él.
La Fuller's Porter posiblemente es considerada como uno de los mejores representantes del género. Ha acumulado numerosos premios en diferentes certámenes y concursos celebrados en diferentes partes del planeta, por lo que su prestigio ha llegado a latitudes y distancias muy alejadas de la city londinense.
Como ya comenté en el post sobre las stout, las imperial stout y las porter, los orígenes de este particular estilo de cerveza, nos llevan hasta el Londres del siglo XIX tan abundantemente retratado en la literatura y el cine. El nombre que recibe lo toma de los porteadores de Londres que trabajaban en las orillas del Támesis y calles aledañas cargando mercancías, sus principales y más fieles consumidores,  aunque el por qué del nacimiento de este estilo no está tan claro. Parece predominar la hipótesis de que el nacimiento de esta cerveza se debe a la habitual práctica de los productores cerveceros de la época, de mezclar varios tipos de cerveza, y en el caso particular de las porter, esta mezcla estaba formada por cervezas de distinta edad, densidad y color: una cerveza añeja, densa y oscura, junto con otra cerveza más joven proveniente de maltas tostadas y otra más pálida.
La Fuller's Porter es una de las más prestigiosas cervezas producidas por la compañía, dentro del abanico del amplio portfolio ofertado, pero es que una de las constantes de las cervezas de Fuller's, son los numerosos premios recibidos, tanto a nivel local en Gran Bretaña, como a nivel internacional. A pesar de ello, Fuller's continúa con la humildad y la filosofía propias de una compañía pequeña y tradicional. 


Cata:
Graduación:5,4º
Color y aspecto: Muy oscura, prácticamente negra, y bastante opaca. Al servirla en vaso de pinta gernera una capa de espuma esponjosa, pero a la vez a bastante porosa, por lo que no tarda en desaparecer.
Aroma: Ofrece un amplio espectro de aromas de entre los que destacan claramente por encima de otros matices, los olores a malta tostada, café, chocolate y caramelo. Estos aromas se ven complementados por notas dulces y afrutadas, como a galleta y pasas, respectivamente.
Sabor y textura:
En boca, aunque fuera de esperar que dejara su peso, resulta relativamente fácil de tomar, siendo una cerveza de cuerpo medio, y ligera carbonatación. Con un intenso sabor a café tostado y chocolate amargo. Lo mejor de todo, el regusto largo y prolongado, donde la reminiscencia del sabor a café torrefacto y malta tostada, perdura durante largo tiempo, dejando una reconfortante sensación en el paladar.
En resumen una gran cerveza oscura, excelente representante del estilo que pertenece e ideal para tomar de forma pausada. 
Puntuación: 8,75/10

viernes, 28 de enero de 2011

Corsendonk Agnus, buena representante de las cervezas de abadía


Tras los dos primeros posts del blog del año dedicados a cervezas de estilos no comentados hasta el momento, de nuevo regreso al que quizás es uno de mis estilos favoritos de cerveza existentes, las cervezas de abadía, para daros mi impresión acerca de la Corsendonk Agnus, una triple belga que ya os adelanto que me proporcionó una grata experiencia.

La Corsendonk recibe su nombre por el priorato del mismo nombre ubicado en tierras belgas, fundado en 1398 que disponía de una maltería y cervecería de prestigio. Los monjes de la abadía de Corsendonk, eran originarios en un comienzo de una orden Suiza, y no sólo se dedicaban a elaborar la cerveza, sino que eran conocidos por ser buenos copistas y maestros de latín. En el año 1784 el emperador austríaco Joseph II, que no estaba demasiado interesado en estas actividades contemplativas y de enseñanza de los monjes, decidió clausurar el monasterio, y en 1789 las propiedades del mismo fueron confiscadas tras la revolución francesa. Desde el siglo XIX en adelante, la tradición cervecera de la abadía de Corsendonk, fue continuada por Florentinus Keersmaekers, siendo la cerveza Pater, la primera de las producidas por la nueva cervecera. En 1982, la imagen de la marca Corsendonk de cervezas, fue presentada por vez primera por la empresa Keersmaekers en Oud-Turnhout, una antigua fábrica de cerveza que se había convertido en un minorista. A partir de entonces las cervezas comenzaron a ser producidas en otras plantas pertenecientes a otras compañías, como la belga DuBocq, que es precisamente la que fabrica la Corsendonk Agnus, y la Pater, que son las dos variedades más conocidas de entre las que oferta.

Dentro del portfolio de cervezas con la imagen de marca de Corsendonk se encuentran:
  • Corsendonk Agnus
  • Corsendonk Pater
  • Corsendonk Blond
  • Corsendonk Bruin
  • Corsendonk Christmas Ale
  • Corsendonk Abbey Brown Ale
  • Corsendonk Abbey Pale Ale
De todas ellas me centraré en la ficha de cata sobre la Corsendonk Agnus.

Por cierto, para los también amantes del queso (entre los que me incluyo) también es comercializado un queso bajo la misma denominación de Corsendonk. Este en concreto no lo he catado. No sé si habréis probado alguna vez los quesos belgas, pero algunos de ellos, aderezados con especias son auténticas exquisiteces.



Cata: 
Se trata de una cerveza de abadía de triple fermentación, con un diseño de botella algo singular. Presentada con vidrio oscuro y sin etiqueta, el logo con reminiscencias medievales, es grabado y pintado en blanco sobre el propio vidrio de la botella.

Graduación: 7,5º

Aspecto: Muy atractivo: Rubia, de color dorado, algo pálido, con una corona de espuma blanca, nívea y sedosa. Aunque no de gran amplitud es bastante persistente, con buena retención, dejando un rastro definido de puntilla adherido a la copa tras cada sorbo.  

Aromas: Muy aromática. Destacan los olores a malta y a frutos como pera y manzana. y cítricos (naranja?). Presenta notas de levadura, y especiadas, como suele ser habitual en las cervezas de abadía. También es detectable algún matiz floral.

Sabor: Estamos ante una cerveza de cuerpo medio y de sabor intenso y repleto de matices. La sensación en boca es muy agradable. Algo espumosa con pequeñas burbujas. Sus 7,5º de alcohol quedan muy bien disimulados. Resulta muy suave para el paladar, donde destacan los sabores dulces de la malta (y miel?) y los sabores afrutados que se corresponden con los aromas encontrados en la fase de olfato. Proporciona  poco amargor y finaliza con un regusto pronunciado, largo y seco.

En definitiva una cerveza muy recomendable en su género, muy buena acompañante por ejemplo para un risotto cremoso.

Nota : 8,75


lunes, 17 de enero de 2011

Einbecker Ur-Bock, la mejor representante de las bock

Hoy toca el turno de hablar de uno de los estilos cerveceros que aún no ha aparecido por el blog. Me estoy refiriendo a uno de los estilos de cerveza con mayor tradición, y de mayor arraigo de Alemania: las bockbier.
Las cervezas bock se podría decir que son cervezas fuertes, literalmente, un poco alejadas de las weizen y las pilsen tan típicas de Alemania.
Se trata de cervezas con cuerpo, mucho sabor, generalmente oscuras y de una graduación alcohólica algo superior a la media. Dentro de este estilo de cervezas destaca como máximo exponente del mismo, la Einbecker Ur-bock, que será sobre la que hable un poquito en la entrada de hoy. La Einbecker debe su nombre a una ciudad sajona, de nombre Einbeck. La cerveza en sus orígenes se llamaba Einpock, que más tarde fue evolucionando lingüísticamente en el dialecto bávaro hacia el término Oanpock,  para referirse a la misma cerveza que se terminó fabricando en Baviera tras su expansión, y de ahí al término que conocemos hoy: bockbier.

La Einbecker es una de las cerveceras más antiguas de toda Alemania. De hecho presume de tener en su poder, la que posiblemente fuera la primera factura de compra-venta de cerveza entre las ciudades de Einbeck y de Celle, y que data nada menos que del año 1378.
Además, la Einbecker, no sólo goza del prestigio de mantener este documento casi ancestral, sino que además era tal su reputación allá por el siglo XVI, que el conocido reformador religioso Martín Lutero, la consideraba como la mejor cerveza existente. Así lo proclamó en el parlamento de Worms en el año 1521.
El cómo esta cervecera alcanzó tal reputación y fama en aquella época, es explicable gracias a la evolución en la producción cervecera de la región, desde los orígenes de la cervecería en el siglo XIV, y el factor de envergadura que suponía la elaboración de la cerveza dentro de la economía germana.

Cada ciudadano de la ciudad en aquel entonces podía ser a su vez su propio cervecero. Era tal el nivel de producción de cerveza, que al ser una práctica tan extendida, al final el propio gobierno municipal de la ciudad tenía que ser cada primero de mayo quien determinara, quién podía elaborar cerveza o quién no, de entre los más de 700 cerveceros reconocidos que había en la villa en aquella época. Los cerveceros designados, sin embargo,  no tenían total libertad en la producción, ya que sólo podían guardar una parte del volumen producido para el propio consumo, mientras que el excedente tenía que ser vendido al gobierno municipal de la villa, para que fuera éste, quien se ocupara finalmente de la comercialización y distribución de la cerveza.

Einbeck además era una ciudad que desde 1368 mantuvo estrechos contactos con la Hansa, hasta terminar perteneciendo a ella. La Hansa era una confederación de ciudades del norte de Europa y de comunidades de comerciantes, dentro del entorno de los mares Báltico y del Norte (Alemania, Países Bajos, Noruega, etc.); una especie de lo que es hoy la Unión Europea, salvando las distancias. Este hecho propició que al comienzo la comercialización de la cerveza se enfocara hacia las ciudades Hanseáticas, haciendo uso de las rutas comerciales que normalmente eran utilizadas por las ciudades de la Hansa.
Estas rutas tenían sus orígenes en las grandes capitales comerciales del interior hacia las ciudades contiguas como por ejemplo Braunschweig y Hamelin y de allí hacia ciudades más lejanas como Wismar y Lüneburg hasta llegar a las ciuades costeras, y puertos tan importantes, como Hamburgo. Desde allí, la cerveza Einbecker era exportada por rutas marítimas, principalmente hacia Amsterdam. Hacia finales del siglo XV, la cerveza Einbecker se comercializa por toda Alemania, expandiéndose también hacia el sur a través de ciudades del centro de Alemania como Erfurt que terminó siendo de vital importancia para la expansión de la Einbecker.
En muchas ciudades, el propio Ayuntamiento era quien servía cerveza Einbecker en sus propias bodegas (las Ratkellers). En más de una ocasión, estas tabernas, sin embargo fueron renombradas con el propio nombre de la cerveza. Así por ejemplo, en Hamburgo existía la "Casa Einbeck", mientras que en otras ciudades como las ya mencionadas de Wismar, Celle y otras muchas había una "Bodega Einbeck".
Más adelante, ya en el siglo XVII, concretamente en 1612, dentro del proceso de expansión de la Einbecker, los Duques de Baviera consiguieron contrata para su fábrica real de cerveza a un maestro cervecero orihundo de Einbeck, para que fuera capaz de fabricar en Baviera la popular "cerveza Einpöck".

Einbecker Ur-Bock
:
Se trata de una dunkel rojiza elaborada por doble decocción y ebullición bajo presión. Es añadida una mixtura de lúpulos alemanes (Hallertau, Perle y Hersbruck). El agua empleada para la fabricación es de tipo blando y es extraída de unos manantiales de gran profundidad existentes en la reserva de Solling.

Graduación:  6,5º
Color:    
Se trata de una cerveza oscura, de color rojizo amarronado. A pesar de la oscuridad en el tono, la cerveza es clara, no presenta turbidez, y la espuma formada en jarra es bastante persistente, y adherente al cristal, formando ligeras y finas puntillas, aunque no demasiado abundantes.
Aroma:   
Profundamente maltosa, el aroma que más destaca es a malta, ligeramente tostada, más terrosa que dulce, con notas balsámicas y florales muy nítidas producidas por la mezcla de lúpulos empleados en la elaboración.
Sabor:
De carácter intenso es una cerveza densa, con cuerpo y predominantemente malteada aunque más en nariz que en el paladar, con un final seco, astringente, largo y equilibrado rematado por el amargor del lúpulo. A pesar de sus 6,5º es relativamente fácil de tomar.
Nota: 8

miércoles, 12 de enero de 2011

Yeti Imperial Stout, una joya de ébano.




Quería comenzar el año con una cerveza, que para mi fue una de las grandes alegrías (cervecísticamente hablando, si se me permite el término) del pasado 2010. Estoy hablando de la Yeti Imperial Stout de la cervecera estadounidense Great Divide.
Las pequeñas y medianas cerveceras norteamericanas, son las principales responsables de la edad de oro que actualmente están experimentando las cervezas artesanales, no sólo en los USA, sino también en Europa. Es increíble la cantidad de (sobretodo) microcerveceras nuevas que van a apareciendo en escena cada año. La oferta  y variedad de estilos es, sin lugar a dudas, incomparable con cualquier otro país de los grandes productores de cerveza del mundo. La vibrante escena de la cerveza estadounidense, precisamente está dejando atónitos a los productores de cerveza europeos, haciendo saltar por los aires la categorización clásica de los diferentes estilos de cerveza. Para que aquellos que no lo conozcan puedan tener más o menos una idea aproximada de lo que estamos hablando, comentar simplemente que en el Great American Beer Festival, que vendrían a ser como los Oscar de las cervezas, hay nada menos que 75 categorías diferentes.
Normalmente los fabricantes de cerveza estadounidenses suelen tomar los estilos de cerveza convencionales europeos, y hacerlos más intensos y atrevidos, de este modo las IPA por ejemplo son más IPA, más amargas, las barley wine tienen más alcohol y más aromas frutales, las saison son más especiadas y así con todos los estilos conocidos.


Una de estas cerveceras, que a pesar de no contar con una larga andadura goza de un gran prestigio es la Great Divide de Denver, en el estado de Colorado, en una de las 3 grandes regiones cerveceras de mayor importancia de los Estados Unidos.
La Great Divide, situada en Denver, junto al estadio de beisbol de los Rockies, abrió sus puertas en 1994, por medio de Brian Dunn y en poco tiempo fue adquiriendo una gran reputación por elaborar ales que eran cuidadosamente equilibradas. Cumple con todos los requisitos del prototipo ideal de la microcervecera norteamericana: buena imagen, innovación, pasión, gusto por el lúpulo y una gran variedad de cervezas. El portfolio de cervezas que ofrece la fábrica ha ido en aumento durante los años de vida de la compañía, al igual que ha ido aumentando la complejidad y la fuerza de sus cervezas, pero manteniendo en todo momento la delicadeza y el equilibrio como señas de identidadad propias de las cervezas producidas por la firma.
Entre las cervezas producidas por la compañía destacan entre otras:
- La Titan IPA
- La Hércules Double IPA.
- La Claymore Scotch Ale
- La Yeti Imperial Stout.
- La Hibernation Ale.

Como se puede comprobar los nombres elegidos para las cervezas son muy originales al igual que sus etiquetados, que siguen una pauta característica para todas las cervezas del abanico producido por la compañía.


La Yeti Imperial Stout, sobre la que a continuación incluyo la ficha de cata, es una cerveza de 9,5º  de alcohol y 75 IBUS, según información del fabricante, para la cual se emplean en su elaboración grandes cantidades de lúpulo americano. Se trata de una cerveza que ha recibido numerosos premios, algunos de ellos en diferentes ediciones del Great American Beer Festival.

Cata:

Graduación: 9,5º
Aspecto: De color oscuro, densa, opaca, negra como el ébano, coronada por una capa de espuma color canela, espesa, muy cremosa, sedosa, y duradera, ya que permanece hasta prácticamente apurar el vaso.
Aroma: Se trata de una cerveza rica en aromas muy intensos, donde destacan especialmente el olor a malta tostada, a chocolate negro, café, caramelo, moka, acompañados de notas dulzonas a vainilla y madera. También se perciben ligeramente notas florales.
Sabor y textura: En boca es sedosa, cremosa, pero a la vez, densa, y con mucho cuerpo. De sabor espectacular, que inunda la boca por completo. Destacan los matices dulces a chocolate y caramelo al comienzo, para finalizar con un muy largo y muy persistente regusto seco y marcadamente amargo al final, como a café negro, por el tueste de las maltas utilizadas y por el lúpulo. El alcohol se encuentra perfectamente integrado a pesar de la alta graduación, y la carbonatación no desentona igualmente el conjunto, dando lugar a una cerveza deliciosamente equilibrada, como pocas.
Para mi gusto es idónea para tomar o bien sola, o bien en maridaje perfecto con una tabla de quesos fuertes, como queso azul, roquefort, cabrales, etc, o con platos de carnes rojas.

En resumen: Un ejemplo inmejorable de una Imperial Stout. Se trata de una cerveza compleja, exquisita, ideal para disfrutar de forma serena, saboreando cada trago. Una cerveza de culto, imprescindible, que debe probar todo buen amante de la cerveza.

Nota: 10/10