jueves, 25 de julio de 2013

Brewdog IPA is dead, o cómo aprender a distinguir los lúpulos



Una vez más la cada vez más conocida "micro" escocesa Brewdog es la protagonista de un post en el blog, y es que esta cervecera por méritos propios da sobrados motivos para ser centro de atención del panorama cervecero. Han crecido enormemente, han revolucionado con sus recetas y nombres irreverentes y transgresores el mercado de las microcerveceras en Gran Bretaña e incluso fuera de sus fronteras. Han sabido implementar un modelo empresarial dinámico que funciona y que es la envidia del sector. Han  conseguido llegar al gran público y al aficionado exigente, y ha logrado ponerles de acuerdo. Enormes retos superados y grandes objetivos alcanzados, y aún siguen exigiéndose más. Quizás ahí resida la clave de su éxito. 

El motivo que me lleva a hablar en esta ocasión de estos cerveceros escoceses es el pasado lanzamiento de su pack de ipas monovarietales, al que pusieron el curioso nombre "IPA is dead". Todo un ejercicio didáctico para adiestrar al consumidor en el reconocimiento de diferentes y poco usados tipos de lúpulo, ya que la receta para cada una de las cervezas que forman parte del pack es básicamente la misma. Una idea realmente original y como decía, esencialmente didáctica. El agua, la base de malta (compuesta por maltas Crystal, Marys Otter y Caramalt) y la levadura son exactamente las mismas. Sólo difiere el tipo de lúpulo que han utilizado en cada una de ellas.


En la edición de 2013 han elegido los lúpulos Dana, El Dorado, Waimea y Goldings, siendo los tres primeros lúpulos de nueva generación y aparición bastante reciente.
Brewdog lleva desde 2011 lanzando este pack al mercado y en ediciones anteriores los lúpulos empleados fueron otros. Así en 2012 fueron el Motueka, el Challenger, el HBO y el Galaxy mientras que en 2011, el primer año de lanzamiento del pack,  los elegidos fueron Nelson Sauvin, Sorachi Ace, Citra y Bramling X.

La graduación alcohólica. para todas ellas alcanza los 6,7º. La temperatura de servicio podría oscilar entorno a los 8ºC, y el vaso recomendado el de pinta británico o el de pinta americano o shaker.



Dana
Esta variedad de lúpulo se encuentra muy cercana a la familia de los lúpulos nobles (Hallertau, Tettnanger, Spalt y Satz), originarios de Centroeuropa, y llamados así por ser lúpulos de bajo amargor y un aroma muy definido. Procedente de Eslovenia es el resultado de un cruce entre los conocidos lúpulos alemanes Hallertau Magnum y otras variedades nativas eslovenas. Es un lúpulo de alto rendimiento y que proporciona matices de corte especiado y floral.

Cata:
Aspecto: De color ámbar cercano a un tono dorado oscuro. Turbia, con una gran capa de espuma blanca, aspecto jabonoso, algo efímera, aunque con un mínimo de retención.
Aroma: Afloran más si cabe los matices maltosos, como galleta y miel que el lúpulo, presente en cualquier caso, con matices florales y hierbas de campo, similar al de los herbolarios y algo de cítrico ligeramente más pronunciado.
Sabor y textura:  Entrada maltosa y dulce, con un cuerpo bien construido, más densa de lo esperado, pero suave en textura. Matices de galleta y miel de nuevo en el gusto, por encima del lúpulo, que deja un regusto extrañamente amargo y astringente al final, donde aflora un toque herbáceo y especiado. No parece encajar del todo dentro del conjunto de la cerveza. Sin duda la que menos me gustó de las 4 variedades del pack.
Nota:  



El Dorado
Procedente de la costa norte del Pacífico de los Estados Unidos, es un lúpulo con mucha personalidad, dotado de una gran capacidad de rendimiento a la hora de fabricar cerveza, y que encarna perfectamente por qué son tan apreciados los lúpulos norteamericanos. Desarrollado recientemente en 2010 es un lúpulo caracterizado por proporcionar múltiples matices frutales, donde destacan los frutos tropicales como lichi, mango y también peras o sandías.

Cata:
Aspecto: De tono anaranjado luminoso cercano al ámbar. Ligeramente velada. Forma una buena capa de espuma blanca, con buena amplitud y aspecto jabonoso. Más densa y con mejor retención que en el caso anterior, persiste hasta el final de la copa, dejando algunos rastros de encaje adheridos al cristal.
Aroma: Buena presencia del lúpulo en aroma con abundantes y variadas notas frutales como mango, piña, melocotón, y cítricas como naranja, o también florales. Subyace por debajo un fondo de malta, caramelo y algo de miel.
Sabor y textura Bastante equilibrada con un comienzo dulce y predominio de matices de fruta dulce, tropical, confitura, toffee. Final lupulado con un grado de amargor notable, notas florales y un punto de reminiscencia de miel, con lo que transforma algo el regusto dejándolo en una sensación agridulce. Curiosa IPA con un cuerpo medio y muy bebible. Posiblemente la mejor de las cuatro.
Nota:



Goldings
Goldings es el nombre abreviado en realidad de la variedad inglesa denominada East Kent Goldings, que como indica en su nombre, proviene del este del condado de Kent,. Se trata de uno de los lúpulos más tradicionalmente usados en la industria cervecera británica, junto con los Fuggles, otra variedad presente en gran número de las cervezas fabricadas en Gran Bretaña. Si hablamos de los Goldings, estamos hablando de un lúpulo elegante, refinado, pero que puede resultar demasiado familiar y hasta aburrido al bebedor inglés. Con la receta de esta cerveza el equipo de Brewdog ha querido demostrar que se puede hacer una ipa británica interesante con este tipo de lúpulo, ya que es empleado en una mayor cantidad de la habitual, amplificando los matices habituales que podía generar, incluso llegando a crear nuevas sensaciones. Tal y como ellos mismos aseguran es la reencarnación del clásico Goldings en una versión aumentada y aplicada a otros estilos diferentes de las brown ales, donde eran más usualmente empleados. Los matices aromáticos que puede proporcionar van desde notas florales como lavanda, a plantas silvestres como tomillo y frutales como ciruela o albaricoque e incluso especiados como jengibre.


Cata:
Aspecto: Similar al de sus hermanas. El tono se sitúa en un ámbar intenso, con una apariencia bastante turbia. La corona de espuma, es nívea como la nieve, y el aspecto jabonoso de las anteriormente comentadas. Buena amplitud y retención media, dejando una fina capa tras unos minutos.
Aroma: Predominantemente lupulado con presencia de notas a flores silvestres, terrosas y herbáceas, con un ligero matiz cítrico (naranja) y especias. Por debajo se descubre un fondo dulzón de perfil maltoso con matices sutiles de caramelo.
Sabor y textura Más especiada en el paladar, con matices que recuerdan al jengibre, acompañado de notas herbáceas. Algún matiz dulce de caramelo al comienzo compensan las sensaciones. Cuerpo medio y presencia de alcohol, lo que añade una sensación astringente a la marcada por el perfil especiado de la cerveza en un final amargo.
Nota:



Waimea 

El Waimea es una nueva variedad de lúpulo de Oceanía desarrollada en 2012, que recibe el nombre de un condado de Hawai, y que al mismo tiempo es descendiente de segunda generación del más conocido Pacific Jade Neozelandés, tierra que por otra parte a ha visto nacer algunas de las variedades de lúpulos más utilizadas recientemente como son el Nelson Sauvin o el Motueka . En el caso del Waimea es un lúpulo que mantiene a partes iguales sus capacidades aromáticas y de amargor.  Entre los matices aromáticos que se pueden encontrar en las cervezas que incluyen este lúpulo están las notas especialmente intensas y profundas a cítricos, y también a pino. Su dualidad funcional, hacen de él un lúpulo especialmente idóneo para el desarrollo de diferentes variedades como IPAs y lagers robustas y recetas con dry-hopping.

Cata:
Aspecto: De color ámbar oscuro y brillos anaranjados. De aspecto denso y compacto, presenta bastante turbidez. La corona de espuma es más densa y persistente que en el caso del resto de las cervezas del pack, aunque del mismo tono blanco y aspecto jabonoso. Dibuja abundantes restos de espuma en forma de aros en el vidrio. 
Aroma: Muy intenso con presencia de notas dulzonas y afrutadas como confitura de naranja. También algo de fruta tropical y dulce como albaricoque o mango. Se detectan también algunas notas más resinosas a pino.
Sabor y textura:  Cerveza de cuerpo medio y nivel de carbónico ajustado. Sorprendentemente resulta más amarga que dulce con abundante presencia de lúpulo en el paladar, donde se revela más especiado y herbal que afrutado. Los matices de malta y caramelo se encuentran más ocultos y desdibujados. Sensaciones especiadas al final. Regusto amargo. No es mala cerveza, pero tampoco especialmente reseñable.
Nota



jueves, 18 de julio de 2013

Las mujeres y la cerveza

Llevaba largo tiempo queriendo dedicar una entrada a las mujeres y su relación con la cerveza. La historia de dicha relación ha estado cercana al desamor. Por diferentes motivos y siempre hablando en términos generales (con el peligro que supone siempre generalizar), la cerveza ha sido una bebida tradicionalmente, en sentido histórico, consumida por los hombres. Esto no quiere decir que no exista (ni que haya existido) una parte de la población femenina que sienta por la cerveza una atracción similar, cuando no mayor, que la que muchos aficionados masculinos mantienen, pero rindámonos a los hechos: La cerveza es con diferencia, una bebida mucho más consumida por los hombres que por las mujeres, y de ello puedo dar fe con datos en la mano, puesto que actualmente lo veo cada día en el negocio de venta de cerveza que regento, luego no se trata de una creencia colectiva o un tópico. Pero también hay que apuntar, que parece que en el horizonte se dislumbra un pequeño halo de luz en el panorama cervecero, en el que la mujer tiene cada vez más que decir y que aportar


Así por ejemplo en Estados Unidos, Europa e incluso concretamente en España, están apareciendo figuras femeninas en el sector cervecero que van ganando presencia y relevancia, en especial en el terreno de la elaboración, y promoción de la cerveza y es aquí por donde se ha de empezar para que los hábitos de consumo comiencen a cambiar. De ellas hablaré más adelante en este mismo post.
Pero volvamos a cerntrarnos en el hecho de que aún hoy en día, la diferencia de consumo de cerveza entre la población masculina y la femenina es abismal. No hace demasiado tiempo el grupo macrocervecero Molson-Coors realizó un ambicioso estudio de mercado orientado a investigar las pautas de consumo de cerveza en las mujeres. El resultado fue que cerca del 80% de la mujeres encuestadas no consumían cerveza nunca, o prácticamente nunca. Las razones expuestas por las entrevistadas estaban aglutinadas en 4 principalmente:
- La cerveza les parece muy amarga.
- Nunca beben alcohol, o no lo hacen habitualmente.
- Tiene mucho gas y les hincha el estómago.
- Engorda más que otras bebidas.
Todos ellos bastante previsibles, porque quien más y quien menos ha tenido oportunidad de escucharlos si no todos, sí gran parte de ellos en numerosas ocasiones. Curiosamente estos mismos motivos son los expuestos por aquellos hombres que declaran no gustarles la cerveza, que también los hay, aunque en menor número que dentro de la población femenina.


Quizás el que más pesa de todos, es el amargor que presenta la cerveza como consecuencia de diferentes factores, en especial el lúpulo, uno de sus ingredientes principales, pero también el grado de tostado de la malta o incluso el alcohol. Por este motivo las cervezas más demandadas por las mujeres son aquellas en las que el amargor queda más difuminado, como por ejemplo las lámbicas de frutas (de cereza y frambuesa sobre todo) o dentro de la misma familia, las edulcoradas Faro, o también las cervezas light o tipo Coronita, con escaso amargor, o incluso los mixers con limón, por ejemplo como el caso de las populares Shandy y Mixta en nuestro país.
Pero si embargo, sobre cada uno de los motivos expuestos, se podrían hacer varias puntualizaciones muy a tener en cuenta:
- No todas las cervezas ofrecen el mismo nivel de amargor. De hecho, algunas son de perfil más dulce que amargo, al margen de las azucaradas de frutas y la Faro, como por ejemplo muchas de las cervezas de abadía, o las blancas belgas de trigo, o las rojas de Flandes, o incluso las milk stout incluyendo cervezas elaboradas con maltas torrefactas.
- En cuanto al alcohol, a pesar de que muchas mujeres (y algunos hombres) afirman no beber cerveza por su contenido alcohólico. Sin embargo sí beben vino, champagne, o combinados de whisky, ginebra o ron, por ejemplo. Aquí por tanto, se debe más a una cuestión de la imagen proyectada hacia el exterior, ya que en el subconsciente colectivo y de manera involuntaria, la mayoría de la población considera la cerveza una bebida poco femenina, mientras que el vino por ejemplo resulta más estiloso, tiene glamour. Aunque en este caso concreto entre vino y cerveza, entran en juego otros muchos factores, y no sólo centrados en las diferencias de consumo entre sexos.
- Con respecto al carbónico que contienen las cervezas, de forma paralela a como sucedía con el amargor, podemos también encontrar estilos de cerveza menos carbonatados, como por ejemplo: Las mild, las bitter o las stout inglesas, entre otras.
- Finalmente respecto a lo que engorda a la cerveza, no hace falta que haga referencia a los numerosos estudios que detallan las bondades y virtudes de la cerveza frente a otras bebidas, colocándola además como una de las bebidas que menos calorías tienen, por su bajo contenido en azúcares frente a zumos, refrescos carbonatados o ya no digamos vinos o destilados. Lo que sí es cierto, es que la cerveza despierta el apetito por lo que habitualmente se consume acompañada de algún alimento, que por lo general no suele ser hipocalórico, si no más bien todo lo contrario, y es ahí donde radica el problema, no en la cerveza en sí misma.


Como se puede apreciar, los cuatro principales motivos aducidos se pueden rebatir, por lo que entonces, nos hace pensar, por qué sigue siendo la cerveza una bebida menos consumida por las mujeres? 
Una de las claves está en el tipo de cerveza masivamente consumida, no sólo en nuestro país, sino a nivel mundial, que crea una imagen o concepto del producto, al que sin querer tienden las mujeres a tener en mente cuando les hablan de una cerveza: una bebida amarga, alcohólica y gasificada que se ha de tomar muy fría, y que deja una sensación de amargor y sequedad en boca, al mismo tiempo que de ocupación y saciedad en el estómago. Pero  tal y como he comentado un poco más arriba, depende del estilo de cerveza. La cerveza ofrece una vasta diversidad con una riqueza de variedades difícilmente igualable por otro producto gastronómico, y lo que es mejor aún, es que muchas de ellas son tremendamente diferentes entre sí. Y este es uno de los puntos dónde las cerveceras podían hacer hincapié de cara a conquistar al público femenino, aunque también hay que contar con la predisposición del consumidor y su apertura de miras.
La otra clave es de índole más cultural y siglos de historia, durante los cuales la cerveza se ha convertido en patrimonio casi en exclusiva del género masculino, hasta tal punto que en muchos casos se presenta como un símbolo más de masculinidad. Pero esto no ha sido siempre así, ya que la mujer realmente tuvo mucho peso siglos atrás dentro de lo que es la producción y comercialización de la cerveza, hasta tal punto que sin la labor llevada a cabo por la mujer muchos de los estilos que conocemos en la actualidad no hubieran existido. Desde la invención de la cerveza hace más de 10000 años hasta bien entrada la Edad Media, la elaboración de la cerveza estaba reservada curiosamente a las mujeres, a pesar de que muchos puedan pensar lo contrario. Durante siglos, incluso milenios, la cerveza, más allá de una bebida, fue considerada más que nada un alimento, de ahí, que la mujer siendo la habitual responsable de la preparación de los alimentos en el hogar, también fuera la encargada más habitual de fabricar la cerveza. En la antigua Mesopotamia, por ejemplo las mujeres fabricantes de cerveza eran muy apreciadas y respetadas. En Babilonia, por ejemplo eran además las sacerdotisas de los templos. 

Del mismo modo podemos encontrar importantes referencias femeninas dentro de la mitología nórdica unidas a la cerveza. Así antiguamente, en la tierra que conocemos hoy como Finlandia,  tenían una muy particular interpretación del nacimiento de la cerveza. El mito de la creación del mundo está reflejado en un ancestral cantar denominado “Kalevala”. Sus estrofas, cuyo origen se remonta hasta 1000 años A.C. describen a tres mujeres, Osmotar, Kapo y Kalevatar,  que preparaban una gran fiesta con motivo de una una boda a la que pensaban llevar la mejor cerveza, sin embargo todo su empeño se venía abajo, ya que al comienzo no podían obtener la atractiva espuma que coronara la bebida. Fue en ese momento cuando Kalevatar tuvo la "genial" idea de mezclar saliva de la boca de nada menos que  un oso con miel de abeja y de este modo lograr la tan apreciada espuma, consiguiendo así los finlandeses el nacimiento de su primera cerveza, un auténtico regalo de los dioses. Curiosamente para los anglosajones de la época post romana la fabricación de cerveza formaba parte importante de la ceremonia nupcial. Las mujeres que pertenecían a la familia de la novia elaboraban una cerveza especial para la ocasión. Aun hoy el término en inglés “Bridal” que significa “nupcial” en español, proviene de la expresión “Bridal Ale” que se podría traducir como cerveza de boda. Si damos un salto cronológico hasta la  Edad Media, cuando los monasterios se convirtieron en los principales centros productores de cerveza, se daba la circunstancia de que las mujeres participaban activamente en las tareas de elaboración. 


Incluso podríamos llegar a decir que la cerveza moderna actualmente ha llegado a ser lo que es, gracias al papel desempeñado por las mujeres en lo que respecta a la elaboración, puesto que la principal responsable de la introducción del lúpulo en la producción de la cerveza fue una mujer, Santa Ildegarda de Bingen, quien concretamente en siglo XI, fue una auténtica pionera, dentro del campo de la fabricación cervecera, al sustituir el gruit por el lúpulo. Pero sin embargo, a medida que avanzaba la Edad Media, el papel de las mujeres en la fabricación de cerveza en los monasterios fue disminuyendo hasta que finalmente fueron exclusivamente hombres quienes se encargaron de su fabricación. La revolución industrial de mediados del siglo XIX vino a terminar en definitiva con el monopolio femenino en la fabricación casera de la cerveza. Al convertirse cada vez con mayor fuerza en una rentable industria, fueron los hombres quienes tomaron las riendas de este proceso de fabricación hasta convertirla un una “bebida destinada a los varones”, dirigida principalmente en aquella época a las clases trabajadoras.
Es importante reseñar que este alejamiento de la figura de la mujer de los centros de producción se produjo de forma paralela al crecimiento de un acusado distanciamiento, cuando no directamente prohibición, de la presencia de la mujer en los habituales lugares de consumo, como cervecerías y tabernas. 
Afortunadamente a lo largo del siglo XX fue cambiando poco a poco esta tendencia, acusándose cada vez más la reincorporación de las mujeres como potenciales consumidoras de cerveza, a pesar de la distancia que aún separa su consumo con el de los hombres. Sin embargo es el sector del público con mayor capacidad y perspectiva de crecimiento de consumo de cerveza. Algo que no ha pasado de forma desapercibida para las macros creando cervezas cuyo sabor resulta más atractivo al público femenino como la Animee de Molson Coors o también Carlsberg y su serie de cervezas etiquetadas como "female-friendly beers", con la referencia bautizada como Eve, a la cabeza, que presenta un ligero toque a pomelo y lichi, o la ligera Copenhagen de la misma marca y con muy buena acogida. En el caso de las microcerveceras, también se están haciendo esfuerzos para lograr incrementar el atractivo del producto de cara a las mujeres, por lo que utilizan campañas publicitarias y estrategias de marketing que se alejan de las habituales que estaban dirigidas al bebedor masculino. 
Como respuesta al creciente interés que despierta la cerveza entre el público y el desarrollo de la cultura cervecera, cada vez es mayor el número de mujeres que consumen cerveza. Pero tal y como he dejado de manifiesto en el post, un factor muy importante en esta tendencia, es precisamente el  ascendente protagonismo de la mujer en la industria cervecera, ya que al final se refleja en los hábitos de consumo de la población.

Entre las mujeres que en la actualidad mantienen un papel relevante dentro del panorama cervecero cabe destacar varios nombres:



Melissa Cole: Esta británica, que para muchos es la mujer más poderosa dentro de la industria cervecera, es quien se encuentra al cargo de organizar las catas dentro del célebre mercado gourmet londinense Borough Market, y suele comparecer fielmente en cada una de las ediciones del festival británico de cerveza más importante, el Great British Beer Festival (GBBF), siendo su presencia muy valorada. Se encuentra formando parte del elegido grupo de promotores de la cerveza a nivel nacional en Gran Bretaña y también internacionalmente alcanzando su figura talla de prestigio.



Anne-Françoise Pypaert: Nombre que comenzó a sonar recientemente al convertirse en la maestra cervecera de nada menos que la fábrica de cerveza de la abadía trapense de Orval. Si ya de por sí pudiera parecer una personalidad pionera, ocupando el cargo de maestra cervecera de una marca de prestigio belga, más aún lo es si además se trata de una abadía benedicitina, cuya comunidad monástica está compuesta exclusivamente por hombres. Tras colaborar durante 20 años como asistente en Orval, esta belga aparte de ostentar el título de maestra cervecera de la marca también es la máxima responsable de calidad de la cerveza producida en la abadía, puesto que ya ocupaba antes de sustituir al anterior maestro cervecero Jean-Marie Rock, tras su jubilación el pasado otoño.



Hildegaard Van Ostaden: Esta mujer, belga de nacimiento, es quizás la productora o "maestra cervecera" más creativa del momento, responsable de la microcervecera belga Urthel, cuya Samaranth que muchos conocerán fue la cerveza de moda de Bélgica hará un par de años. Su formación técnica en la Universidad de Gante y su experiencia trabajando para la trapense holandesa de La Trappe han hecho de ella una productora con talento, que ha dado mucho que hablar en el sector durante los últimos años. Precisamente su relación con los monjes holandeses permitió que fabricase sus Urthel en la fábrica de Koningshoeven a partir de 2006, a pesar de que la marca naciera en el pequeño pueblo belga de Ruiselde. Los dibujos de las etiquetas son obra de su marido, compartiendo así ambos el éxito de sus cervezas, aunque lo que encierran sus botellas se lo debemos a Hildegaard. Buenas cervezas para una gran maestra cervecera con mucho futuro.



Sebbie Buhler: En Estados Unidos, es donde probablemente haya una mayor participación activa por parte de las mujeres dentro de la industria cervecera, gracias a la explosión del fenómeno craft durante las últimas décadas. Así tenemos a Sebbie, una mujer que ha estado trabajando en la célebre craft brewery de Oregon, Rogue, desde el año 1991. En este caso su labor no se he centrado en la producción aunque sí en su comercialización y promoción. Del mismo modo son apreciados sus comentarios respecto al siempre apasionante tema de los maridajes de cerveza con comida, en especial quesos, por lo que guardamos algunos puntos en común, ya que esta es una de mis "secciones" habituales de un tiempo a esta parte en el blog. Hasta tal punto es valorada su inestimable colaboración, que la propia compañía ha incluido su rostro en la botella de una de las referencias de Rogue, la Chocolate Stout, a modo de homenaje.


Carol Stoudt: Fundadora de la cervecera que lleva el nombre de su apellido en 1987, es la primera mujer en Estados Unidos, que llegó a supervisar el proceso completo de elaboración dentro de una craft-brewery. Su empeño en apostar por la calidad de las materias primas de sus cervezas, provoca que sean muy apreciadas por los aficionados, y el pub especializado que mantiene en propiedad en Adamstown (Pensylvania) es visitado por una auténtica legión de seguidores de sus cervezas.



Kirrily Waldhorn: Procedente de Australia esta joven es otra de las mayores promotoras y difusoras de la cultura cervecera en aquel país, donde lleva años reproduciéndose un fenómeno similar al de Estados Unidos en la industria cervecera. Su trabajo sobre maridajes con cerveza es muy valorado por aficionados y críticos, llegando a participar como jurado además en célebres festivales cerveceros como por ejemplo The Champion Beer of Britain o el Great British Beer Festival. Considerada como la mujer que más sabe de cerveza en Australia, lleva más de 12 años trabajando vinculada a la industria cervecera, y uno de sus confesados objetivos es hacer de la cerveza un invitado imprescindible a la mesa a la hora de disfrutar de una buena cena. Esta consultora, escritora y educadora además es la directora de la sede austrialiana de la organización internacional Barely Angels, que trata de difundir el gusto por la buena cerveza entre las mujeres. Además es quien administra la página web asutraliana especializada en cerveza llamada Beer Diva, toda una institución en el país de las antípodas.

Aunque también hay muchas más como Teri Farhendorf, Josie Ludford o Cilene Saorin, entre otras, resultaría prácticamente imposible hablar de todas las mujeres del mundo de la cerveza en el post. En cualquier caso, desde estas líneas quisiera rendir un pequeño homenaje a todas ellas, tanto mencionadas como ausentes. 

Que vivan las mujeres y la cerveza!

Fuentes: Bar & Beer e Internet.

lunes, 8 de julio de 2013

Rooster's, presumiendo de cresta en Inglaterra



Dentro de las cervezas británicas que están aterrizando últimamente en nuestro país hoy me he decidido por una de la que probablemente muy pocos hayan oído hablar, las Rooster. Parece que en los últimos meses se está produciendo un ligero pero al mismo tiempo creciente interés por las cervezas británicas, especialmente inglesas y escocesas, tanto por parte de los consumidores, como por parte de algunos distribuidores, algo que sorprende gratamente teniendo en cuenta la tibia acogida que han solido tener en nuestro país este tipo de cervezas, más propenso a otros gustos cerveceros. Como reza un popular dicho castellano... "quien tuvo, retuvo", y es que no debemos olvidar que mucho tiempo atrás Gran Bretaña llegó a ser el principal país productor de cerveza a nivel mundial.

Sobre la fábrica...

La Rooster es una pequeña y joven fábrica de cerveza ubicada en la localidad de Kanresborough, en el condado de Yorkshire. Nacida en 1993 de la mano de Sean y Alison Franklin es una de las pequeñas microcerveceras independientes que hay actualmente dentro del panorama cervecero del Reino Unido, con un futuro más prometedor. El nombre de la compañía significa literamente gallo en inglés, por lo que es fácil entender por qué aparece en las etiquetas una cabeza de un gallo con su llamativa cresta. Al comienzo, la producción era muy modesta alcanzando apenas 8 barriles a la semana, llegando en la actualidad casi a multiplicar por 10 la producción, alcanzando los 4000 barriles al año.
Con poco tiempo de andadura, las cervezas de la marca consiguieron labrarse una buena reputación fabricando principalmente, (inspirados por la genial Landlord de Timothy Taylor y las cervezas estadounidenses) cervezas de maltas pálidas, donde además el lúpulo debía tener una importante presencia. Así, una de sus primeras cervezas, la Yankee, (una pale con tan sólo 4,3º de alcohol) comenzó a atraer la atención de consumidores y críticos en el Reino Unido. Entre los lúpulos empleados en la fabricación de sus cervezas se pueden encontrar de todas las procedencias: Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia, Eslovenia...Pero no sólo las cervezas lupulizadas son la especialidad de esta cervecera, ya que el equipo de Rooster mantiene el interés por otros tipos de cervezas experimentando con diferentes ingredientes y sabores. Aún así sus cervezas más conocidas y premiadas son aquellas que contienen una mayor cantidad de lúpulo, como por ejemplo la YPA y la Leghorn, una pale ale y una APA respectivamente, las cuales lograron sendas medallas de oro en la World Beer Cup respectivamente.
En la actualidad produce un total de 6 referencias permanentes:
Yankee, YPA, Londinium, Fort Smith, Wild Mule y Buckeye, de las que comentaré la Yankee y la Fort Smith. Y también elaboran otra serie de ales de temporada y en ediciones especiales como por ejemplo: Leghorn, Cream, Maypole, Rude Boy, o la stout Black Math lanzada al mercado por Navidad.



Yankee

Cata:
Graduación: 4,3º
Temperatura de servicio: 6ºC
Tipo de vaso recomendado:Vaso de pinta británico.
Aspecto: Intensamente dorada y totalmente transparente, desarrolla una corona de espuma blanca no demasiado amplia, con apenas 1 cm de espesor, de aspecto denso, que parece resistirse a desaparecer con celeridad, dejando rastos de encaje de espuma pegados al interior de la copa.
Aroma: El aroma es prometedor, con bastantes características propias de las pale ale. Aromas a frutas cítricas (naranja principalmente y algo de pomelo), con un fondo maltoso donde afloran notas de caramelo y un punto de miel.
Sabor y textura: En boca, es una cerveza de cuerpo ligero, con escasa presencia de carbónico, y con un trago muy fácil, pero que pierde algo de fuelle en sabor. Se reproducen las sensaciones detectadas en nariz, pero con una menor intensidad, aunque de un modo muy limpio. Aparece un gusto a malta ligeramente caramelizada y suavemente afrutada, con un punto de miel y floral. Al final se incrementa la presencia del lúpulo que es el verdadero protagonista en esta cerveza, con un regusto amargo, dejando sensaciones cítricas, y hasta especiadas.

Maridaje: Pastel de pollo

Nota


Fort smith

Cata:
Graduación: 5º
Temperatura de servicio: 6ºC-8ºC
Tipo de vaso recomendado:Vaso de pinta británico.
Aspecto: De un color dorado oscuro, y velada, presenta un aspecto atractivo con una capa de espuma blanca rematando la copa, y que alcanza sin problemas los dos dedos de espesor, y con muy buena retención.
Aroma: En nariz se presente como una cerveza de intensa fragancia, con abundancia de notas lupuladas, en su mayoría muy frutales como melocotón, piña y fruta tropical, y también con matices cítricos, especialmente pomelo, el más evidente, y algo de pino. En contrapunto asoman matices de malta con predominio de notas de galleta.
Sabor y textura: En boca, es una cerveza de cuerpo medio, nivel de carbónico muy bien ajustado, y con gran riqueza de matices, desplegados elegantemente, entre los que destaca la malta y su perfil de biscuit dulce que se encuentra muy bien definido, como en pocas ipas inglesas. Sabrosa y bien balanceada, permite que los lúpulos cubran con un manto de matices cítricos, frutales y algo especiados ese fondo dulce de malta, dejando un regusto moderadamente amargo y seco. De las mejores IPAs británicas que he probado. Sorprende que con un contenido alcohólico tan moderado, alcance una sensación en boca tan gratificante, con cuerpo y sabor como otras ipas con mayor graduación.

Maridaje: Rape con salsa de mango al curry.

Nota


lunes, 1 de julio de 2013

Robinson's Trooper, la cerveza de Iron Maiden


Seguramente muchos ya estaréis al tanto de la enloquecida fiebre desatada recientemente con uno de los lanzamientos cerveceros de la temporada: la Trooper, la cerveza de la británica banda de heavy-metal Iron Maiden, que llega de la mano de la tradicional cervecera inglesa Robinson's. Esta real ale cuyo gran promotor es Bruce Dickinson, el cantante del grupo, sigue la estela dejada por una serie de cervezas que recientemente han salido a la venta y que han utilizado bandas míticas de rock para dejar su granito de arena dentro del mundo cervecero, poniéndoles nombre e imagen, como por ejemplo AC/DC, Motörhead o Kiss. En el caso de la Trooper, el propio Bruce fue el encargado de su presentación el pasado mes de marzo, mostrando un gran entusiasmo por el proyecto. La demanda de la cerveza ha superado todas las expectativas, siendo requerida su comercialización en más de 100 países, lo que provocó que la Robinson's planteara aumentar la producción inicialmente prevista. La cerveza posee su propia página web (http://www.ironmaidenbeer.com/) y perfil en las redes sociales facebook y twitter, lo que ha facilitado su publicidad. En España aterrizaron el pasado mes de mayo de la mano de la distribuidora Cervebel, aprovechando el concierto que dio la banda en Madrid dentro de su gira mundial que continúa durante el verano.

Sobre la canción...
El nombre que se le ha puesto a la cerveza no es un nombre cualquiera, ya que The Trooper es precisamente el título de una emblemática canción de la mítica banda. Escrita por el bajista del grupo, Steve Harris en 1983, e incluida en el album "Piece of Mind", es un tema cuya letra habla de una épica batalla en la que combatió el ejercito de Su Majestad en 1854: la batalla de Balaclava, una de las más conocidas de la guerra de Crimea por inspirar la famosa obra "La Carga de la Caballería Ligera" escrita por Lord Alfred Tennyson, en la cual se basa la canción. En aquella batalla 600 soldados de caballería del ejército británico cargaron de forma valiente contra la línea de artillería rusa. Aún siendo una maniobra temeraria, que supuso un importante número de bajas entre las filas del ejército inglés, fue una muestra de valentía y honor, aunque se debiera en realidad a una mala interpretación de una orden dada por el comandante en jefe, Lord Raglan. La letra de la canción supone el punto de vista de uno de los soldados de caballería que participaron en aquella carga y que finalmente cayeron muertos en combate, por lo que supone quizás una visión más triste del mencionado poema. Por ello y por el efecto singular de sus guitarras, como caballos al galope, es una de las favoritas de los seguidores de la banda, especialmente en sus actuaciones en vivo. En estas interpretaciones en vivo, el líder y cantante de la banda Bruce Dickinson suele flamear una "Union Jack", la bandera de Gran Bretaña, y viste una chaqueta roja como la que lleva Eddie, (el icónico personaje del grupo), en la portada del sencillo, que coincide con la de las etiquetas de la cerveza. Como curiosidad mencionar que la canción se encuentra incluida en el videojuego musical Guitar Hero II en su versión para la consola Xbox 360.


Sobre la cervecera...
Para la elaboración de la singular cerveza dedicada al grupo y a su mítica canción, Bruce Dickinson quiso contar con la colaboración de una cervecera británica con nombre, y buenas cervezas en su haber, la Robinson's. Esta cervecera, ubicada en Stockport, en las cercanías de Manchester, de carácter familiar y larga tradición que viene de mucho tiempo atrás, en el año 1838, cuando comenzó su andadura bajo el nombre Union Inn, actualmente es una de las cerveceras regionales de mayor envergadura dentro de las Islas Británicas. Actualmente se encuentra dirigida por miembros de la sexta generación de la misma familia que comenzó con el negocio en el siglo XIX, cuando William Robinson adquirió el Union Inn a Samuel Hole. Hoy en día continúa su desarrollo en técnicas de elaboración (como la reciente adquisición de uno de los mayores hopnicks del mercado por 5 millones de libras)  y embotellado, aunque manteniendo curiosamente la misma cepa de  levadura desde 1920, con muy buenos resultados.
Su ale estrella es sin duda es la Old Tom, una strong ale cercana a una barley wine, con ricos matices a malta afrutada, regaliz, chocolate, y oporto, con gran complejidad y equilibrio, que le ha dado fama y prestigio incluso más allá de sus frontreras, y que según el mítico Michael Jackson, es un pequeño homenaje a los gatos que protegieron el grano de los roedores en las cerveceras durante siglos, al tomar el nombre concretamente del viejo gato de la fábrica Robinson's, apareciendo en la etiqueta y el propio vidrio de las botellas.
Su otra cerveza que le ha ayudado a alcanzar fama y prestigio entre los más cerveceros es la Unicorn, cuyo nombre guarda íntima relación con el origen de la cervecera, y con el animal mitológico que aparece en el logo de la compañía y que además ha logrado la medalla de oro de los Brewing Industry International Awards.
La tercera ale más famosa de la fábrica va a ser sin duda esta Trooper, una ale situada a medio camino entre las pale ale y las bitter, quizás más cerca de este último estilo, en la que se utilizan 3 tipos de lúpulos (Bobec, Goldings y Cascade).
Además la Robinson's mantiene en funcionamiento un centro de visitantes, modelo a seguir por el resto de fábricas británicas, y  que ofrece la posibilidad de realizar tours diseñados con todo esmero. Y también es la propietaria de más de 360 pubs, casi todos ellos situados dentro del noroeste de Inglaterra y Gales donde se sirven sus cervezas, constituyendo una de las cadenas de locales especializados más importantes del país.



Cata:

Graduación:4,7º
Temperatura de servicio: 8ºC
Tipo de vaso recomendado: Vaso de pinta inglesa.

AspectoCerveza de color entre dorado y ámbar intenso con brillos cobrizos, que forma una corona de espuma blanca de amplitud media, que apenas supera el dedo de espesor y de rápida extinción. Baja carbonatación apreciable a través del cristal y escaso lacing adherido al vidrio.
Aroma: Típico de las bitter inglesas, donde se aprecian matices de malta ligeramente afrutada y levemente tostada con algún toque de manzana, caramelo, reminiscencias de miel, y notas herbales y cítricas moderadas proporcionadas por los lúpulos.
Sabor y textura: Una cerveza de cuerpo ligero, con textura algo aguada, debido a su bajo nivel de carbónico, pero medianamente sabrosa, con un despliegue de sabores en el paladar de perfil maltoso y afrutado con toques de manzana y cítricos. El final es moderadamente amargo y seco. Una ale típicamente inglesa, no demasiado compleja, sin florituras pero bien hecha.

Maridaje: Rosbif al horno, o un simple plato de aperitivo con chorizo y picos de jerez.

Nota: