martes, 22 de septiembre de 2015

Mi beerano cervecero 2015: A caballo entre Cantabria y Madrid


Las bicicletas son para el verano, decía el título de una conocida película del cine español, y el verano está hecho para descansar y disfrutar de los amigos, la familia, respirar aire fresco en el campo, el mar o la montaña, hacer actividades al aire libre, bañarte en la piscina, y por supuesto disfrutar de la cerveza. Si hay una estación en el año en la que reina la cerveza es sin duda el verano. Y hoy apunto de que expire la temporada estival, y pasemos al melancólico otoño, he querido compartir lo que ha dado de sí, en cuanto a cerveza se refiere, este verano ya lánguido y a punto de exhalar su último aliento, participando de esta manera en la iniciativa de uno de los blogs cerveceros en lengua castellana más veteranos, lupuloadicto y su "beerano cervecero".

La Cerveteca de JAB lleva cinco años y medio de vida. Allá por el mes de mayo de 2010, no podía imaginar las consecuencias que a la postre traería a mi vida. plasmar mi pasión por la cerveza, en las líneas de cada uno de los posts que han ido saliendo a la luz en el blog desde entonces. Todo comenzó curiosamente en un viaje a Cantabria, durante la Semana Santa de 2010, cuando mi mujer y yo recorrimos la bella provincia del litoral cantábrico, con mi hija en camino. Un día paramos en la pintoresca villa de Liérganes, conocida entre otras cosas por sus célebres churros con chocolate, que es tradición merendar cada tarde en algunos de los cafés del pueblo. Encontramos un pub con una terraza con jardín en la parte posterior. Curiosamente, tenían una cerveza artesana que estaba hecha en el pueblo... una tal Dougall's. Algo que por aquel entonces resultaba llamativo y nada habitual. Sólo tenían dos variedades: rubia y tostada. Pedí una pina de tostada, y ciertamente me gustó y me sorprendió. La disfruté por el entorno, la compañía, y por su sabor. Este sencillo momento generó un "run run" en mi interior, que provocó que a mi regreso a Madrid, me comprara el libro "Cerveza" de Tim Hampson (el primero que veía de estas características) y que encontré por casualidad. De ahí, a comenzar a escribir el blog, no transcurrieron ni 48 horas.

Desde aquel año también, cada verano parte de las vacaciones familiares las pasamos en Cantabria, y siempre hay un día al menos que visitamos Liérganes y probamos su célebre chocolate con churros. Como bien sabrán muchos de los lectores, Liérganes es conocido en el mundo cervecero, precisamente por la mencionada cerveza artesana Dougall's elaborada en una fábrica ubicada en esta bonita localidad. 

La fantástica Pale Ale 942 (prefijo telefónico de Cantabria) de Dougall's. Cayeron varias este verano.

Hoy en día, es aclamada por el mundo cervecero, como una de las mejores micocerveceras en España, y razón no les falta. Cervezas como su Leyenda, 942 o Tres Mares, han recibido multitud de buenas críticas, y ofrecen una relación calidad/precio difícilmente superable.
Este año también fueron grandes protagonistas de mi particular verano, consumiendo varias botellas de la magnífica 942, su conocida pale ale, mi favorita, con una sobresaliente frescura cítrica y herbácea en nariz.

La cervecería belga Ciudad de Brujas en la calle Andrés Mellado, ha cerrado sus puertas definitivamente.

Mi verano comenzó en Madrid con los coletazos finales de una Madrid Beer Week que este año se prolongó por dos semanas en su segunda edición, planteándose el reto de superar el éxito de la primera convocatoria. De forma paralela, me llegaban buenas noticias, acerca de mi futuro profesional, comenzando una etapa ilusionante de colaboración con la publicación especializada Bar & Beer, por lo que quienes habitualmente me seguíais a través del blog y sus ramificaciones en las redes sociales, vais a poder hacerlo también en los artículos que ser irán publicando en  la revista. Al mismo tiempo, algunas noticias tristes y desconcertantes ponían la nota amarga en tan lúdica temporada, como fue el cierre de uno de los locales más veteranos que apostaron por la cerveza de importación en Madrid. Ciudad de Brujas en el madrileño barrio de Argüelles cerró definitivamente sus puertas, así como uno de los referentes dentro de los comercios especializados en la capital, como es Cervezorama, aunque esta noticia se produjo a comienzos del mes de Septiembre. Como una broma cruel del destino, la primera tienda de cerveza de la ciudad, ha sido la primera en ver cómo se echaba el cierre. Una noticia que nos ha causado a al comunidad cervecera madrileña tristeza, a la par que sorpresa, pues se trataba de todo un referente, que ayudó a construir los cimientos del ambiente cervecero de Madrid, que cada día crece más, aunque no al ritmo que a muchos nos gustaría.

Espacio Mahou, en el centro Conde Duque con motivo de su 125 aniversario.

Antes de emprender camino a Cantabria, para disfrutar de sus playas y gastronomía, también tuve la oportunidad de visitar la exposición que se ha abierto al público en el centro cultural de Conde Duque, con motivo del 125 aniversario de Mahou. Un pequeño pero interesante museo donde se narra la historia del conocido grupo cervecero español y se refleja la influencia en la vida social y cultural de Madrid. 

Las cervezas Casimiro Mahou pueden adquirirse y degustarse en catas organizadas en la exposición.

La camioneta retro de Mahou para los distintos recorridos temáticos guiados.

Especial atención merecen las catas que se organizan para degustar su gama Casimiro Mahou y la posibilidad de realizar rutas guiadas para grupos en una furgoneta de reparto vintage, por los lugares más emblemáticos de la ciudad de Madrid que se encuentra íntimamente unidos a la historia de Mahou y la vida de los madrileños. 

La imponente fábrica del grupo Mahou-San Miguel en Alovera (Guadalajara)

Días antes tuve también la oportunidad de visitar la fábrica que el grupo Mahou-San Miguel mantiene en las cercanías de la población de Alovera en la provincia de Guadalajara, la cual es es un ejemplo de diseño industrial optimizado, y de un funcionamiento logístico ejemplar. Ver cómo los robots trabajan tras la cadena de envasado, con los palets de cajas y barriles con sus misiones programadas por un ordenador central, es un espectáculo digno de ver. 

Cerveza Dare Devil, elaborada por el grupo Mahou-San Miguel en su centro de producción de la India.

Conocer además cómo todos los procesos forman parte de un detallado procedimiento controlado hasta el más mínimo detalle, proporciona otro punto de vista, ya que se trabajan con unos volúmenes de materia prima, tanto de malta como de lúpulo, de una envergadura sensiblemente superior a la de una microfábrica, donde la mecánica de trabajo es totalmente diferente. Curiosamente durante mi visita descubría que Mahou mantiene una planta de producción en la India, donde se elabora una cerveza que aún no se comercializa en España, la Dare Devil, de una graduación sensiblemente superior a la habitual en las cervezas de la marca.

Un estante en uno de los supermercados de la cadena Lupa en Noja. Dougall's para todos los gustos, y a un precio muy competitivo.

Al poco tiempo de llegar a mi destino, la veraniega villa de Noja, ya pude percibir que había sucedido un cambio significativo con respecto a los años anteriores. A pesar de haber podido encontrar la cerveza Dougall's en algún supermercado en otras ocasiones, este año, la presencia de Dougall's e incluso de alguna otra microcervecera local era muy superior. 

Recorte de periódico con un artículo sobre la cervecera Dougall's. En Liérganes se sienten orgullosos de la cerveza hecha en su pueblo.

No sólo era sencillo encontrar cualquiera de las cuatro variedades básicas de su portfolio (Leyenda, 942, Tres Mares y Raquera), sino que además se encontraban fácilmente en bares y cervecerías. Resultaba incluso habitual encontrar alguna referencia en prensa, o algún cartel o recorte de periódico en algunos de los comercios de alimentación locales, presumiendo de vecindad con uno de los productores del sector craft/artesano más prestigiosos.

Hasta en las carnicerías de Liérganes podemos encontrar Dougall's. Poco a poco se va abriendo nuevos caminos.

Algo que quedó especialmente patente en nuestra habitual visita a Liérganes, durante la cual, fue fácil comprobar cómo la cerveza estaba muy presente en cada rincón del pueblo, habiendo calado notablemente en la vida cotidiana de sus habitantes. Una muestra de cómo la filosofía de Dougall's "Piensa global, bebe local", está dando sus frutos.

Como suelo hacer todos los años, ente mi equipaje siempre hay una bolsa con una selección de cervezas para disfrutar durante los días. Volver de playa y comer acompañado de una cerveza es un placer indescriptible para quienes amamos esta bebida. 

También hay tiempo para tomarse una cerveza de toda la vida. Una Mahou 5 estrellas con un plato de aceitunas es un clásico del verano. Cada cerveza tiene su momento.

Una compleja y potente cerveza oscura, en la que la temperatura hace aflorar la vainilla,la madera y el chocolate. El bourbon resulta muy evidente y en conjunto resulta demasiado alcohólica para mi gusto.

Y lo mejor de todo es la variedad. En este verano he consumido todo tipo de cervezas desde la popular Mahou 5 estrellas con un platito de aceitunas,  hasta la Kentucky Breakfast Stout de Founders, una Imperial Stout contundente como pocas, potenciada aún más si cabe por su añejado en barrica de bourbon. Ambos extremos de lo que podemos encontrar en el mercado cervecero actual, pero perfectamente compatibles si encontramos el momento propicio para cada una de ellas.

Habituales notas ácidas y afrutadas (limón y manzana ácida) y "funk" y sequedad propia de un brut, en este megablend de productores de lambic belgas.

VooDoo, una stout intensa,muy sedosa en el paladar,con muchas notas de chocolate en aroma y más café y grano torrefacto en boca y el alcohol bien camuflado, elaborada por la cervecera Left Coast.


 La sensación de la temporada. Una cerveza que ha emocionado gracias a su fragancia, llena de cítricos y mango.Máxima frescura y bien rematada en boca. Un manjar.

Cerveza de la fábrica manchega Yria, de aroma intenso, curioso y sorprendente con notas a mandarina (zumo y cáscara),naranja,hierba, golosina y kilos.

 Birra del Borgo Equilibrista, es una cerveza de carácter de champagne. Dulzura de fruto rojo y uva. Alma de Chianti. Agridulce en boca.Intensa sequedad final.Muy persistente en boca.

Pasando por alguna gueuze como la Horal Megablend de este año, stouts potentes como la Voodoo de Left Coast, session IPAs como la Mosaic Session Ale de Karl Strauss, y que tanto furor suscitó entre mis compañeros del Club de Cata, o cervezas nacionales como la Man-darina Extra Pale Ale de Yria, o complejos pero emocionantes ejercicios de equilibrio entre el mundo del vino y la cerveza, como la Equilibrista de Birra del Borgo, que pude probar unos días antes en La Tape, entre muchas otras cervezas que no podría detallar en estas líneas.

Durante mi breve visita a la feria de la Argoñesa me encontré con Siul de Yakka, desde Murcia, con una IPA con centeno que para mi gusto fue la mejor novedad probada en la feria.

Curiosamente a escasos kilómetros de la localidad donde veraneo, Noja, se lleva organizando durante dos años, una modesta feria de cerveza artesana, bautizada como la Argoñesa, por celebrarse en el pueblo de Argoños. Con un único día de duración y con una presencia de poco más de una docena de productores, permite la posibilidad de conocer más de cerca algunas de las pequeñas fábricas de la región, y áreas limítrofes, especialmente de Castilla y León y el País Vasco, como la propia Dougall's, Portus Blendum, La Grúa  o La Colegiata desde Cantabria, Drunken Bross, o Urban Beer desde Vizcaya, o la invitada desde Murcia, Yakka, cuya Rye IPA en barril, fue la que mayor y mejor impresión me dejó de todas las cervezas nuevas probadas durante la feria en una rápida pero intensa escapada al pueblo vecino.

Otro descubrimiento local fue la pequeña fábrica de Portus Blendum con sensaciones dispares, dando una de cal y otra de arena.
Tras el regreso de las vacaciones, la sucesión de citas y eventos cerveceros no ha parado un instante. La primera cita reseñable a la que tuve oportunidad de asistir fue a una sesión Meet the Brewer con la prestigiosa craft brewery californiana Coronado, dentro de la gira de presentación que hicieron por la ciudad de Madrid, y que se celebró en la madrileña tienda especializada Be Hoppy, donde pudimos contar con la presencia de Gabriel de Zombier, importador oficial de las cervezas de esta fábrica para España y de Rick Chapman, cofundador de la cervecera de San Diego y actual Presidente .

 Cartel de presentación del evento Meet the Brewer con Coronado procedentes desde San Diego.

Durante la presentación pudimos probar algunas de sus más señaladas referencias como su California Common, de sólo 5,5% de alcohol, inspirada en la Steam Beer de Anchor, la Islander IPA, una American IPA de 7% de alcohol, la Idiot IPA, una Imperial IPA de 8,5% de alcohol, la Sock Knocker, otra Imperial IPA de la casa, con la misma graduación que su hermana y su fantástica Barrel Aged Stupid Stout, madurada en barriles de bourbon, elegante y redonda, dulce y licorosa en su justa medida.

Comentando nuestras impresiones sobre las cervezas con el propio Rick Chapman.

Otra de las citas prometedoras era una cata con cena de maridaje donde nos reunimos varios amigos amantes del buen beber y buen comer, y sobre todo de la cerveza, en el restaurante O Pazo de Lugo en el castizo barrio de Lavapiés. Las joyas invitadas a la mesa eran joyas dignas de estar custodiadas en la Torre de Londres, junto a las de la Corona de Su Majestad. 

Allí estaban nada menos que una Cantillon Grand Cru Bruocsella, una Founders Blushing Monk, una St. Bernardus 12 Oak Aged, la versión añejada en barricas de Calvados, y la intensamente chocolateada cerveza canadiense Chocolate Manifesto de la micro Flying Monkeys.

 Una de las maravillas a las que nos tiene acostumbrado Cantillon. De sabor gastado a madera vieja,tierra húmeda, piedra polvorienta,acidez a medio gas, manzana dulce, y mediana astringencia. Sensorialmente, más cerca de un vino que de una cerveza.
 Una cerveza de frutas de mano de la cervecera craft de Michigan Founders, más dulce que ácida, con un fondo de caramelo y muchísimo fruto rojo.Frambuesa evidente en nariz y boca.
Por segunda vez tuve la oportunidad de disfrutar de esta magnífica cerveza, de nariz preciosa y compleja con notas de caramelo,vainilla,fruta madura,frutos secos,manzana,suave torrefacto y chocolate sobre un robusto cuerpo. De 10.

Sin duda la última cita cervecera del verano que iba a congregar a cientos de cerveceros del interior de la Península, y de algunos otros puntos de España iba a ser la cuarta edición de la Feria de Noblejas, que este año cambiaba de emplazamiento, pasando de la habitual plaza usada en ocasiones anteriores a un espacio cubierto, y adornado como las bodegas a la antigua usanza, con grandes tinajas de barro. Un acogedor lugar, diáfano y con calidez, que permitía la inclusión de actuaciones a cargo de algún grupo musical, y que resultaba más práctico y cómodo, pensando principalmente en los envites de la climatología, principalmente el calor, teniendo en cuenta los precedentes de las ediciones anteriores y del verano que se ha vivido en prácticamente toda nuestra geografía.

Óscar de Falken y Ernesto de Yria, con los que pude charlar días antes de la Feria de Noblejas.

Días antes, aproveché la ocasión para charlar con el Ernesto Huete, responsable de Cervezas Yria, y principal promotor de esta aventura que es la Feria de Noblejas, con motivo de cubrir el evento para la revista Bar & Beer, pudiendo al mismo tiempo conversar con Óscar responsable de la microcervecera alavesa Falken.

Ambiente vivido durante la pasada Feria de Noblejas.

La feria, celebrada el 19 de Septiembre, contó con un buen puñado de participantes, entre los que se encontraban nombres como Domus, Medina, Guineu, La Quince, Laugar, Falken, Zulogaarden, Cotoya, entre otras, e incluso alguna invitada extranjera, como el caso de Hanscraft & co. El nivel mostrado en algunos casos, fue muy alto, aunque decepcionante en algunos otros. Entre las cervezas que mejor impresión me dejaron fueron la Guineu Wipa, la nueva versión de la saison Fibonatxi de Laugar, la Columbus Goes North, la potente saison de La Quince, y la versión con un extra dry-hopping de la Imperial IPA 888 de Medina.

Y aquí prácticamente acaba mi "beerano" cervecero particular. No tan emocionante como algunos otros, donde tuve la oportunidad de recorrer Valonia y sus brasseries como el año pasado, o incluso el anterior, cuando asistí a la fiesta de la cerveza belga (Belgian Beer Weekend) en Bruselas. 

Espero que pueda seguiros narrando mis aventuras cerveceras cada verano, y durante muchos posts más, algo que cada vez se torna más complicado, por la acumulación de trabajo entorno a este apasionante mundo que es la cerveza.