martes, 24 de noviembre de 2015

Founders desembarca en España de la mano de Mahou-San Miguel


Tras casi dos meses de inactividad en el blog, a causa principalmente de la carencia de tiempo disponible por diferentes motivos, retomo con mucha ilusión el poder dedicar una parcela de mi tiempo a este proyecto personal, y qué mejor ocasión que la llegada a nuestra geografía de una de las cerveceras craft norteamericanas más prestigiosas y valoradas, como es Founders.


A finales de 2014 nos llegaba la sorprendente noticia de que el grupo Mahou-San Miguel había adquirido el 30% de la craft brewery estadounidense Founders, una de las más veneradas por los beer-connoisseurs españoles, gracias a cervezas elevadas ya a la categoría de mito como su Kentucky Breafast Stout (KBS). Esta asociación despertó un elevado grado de expectación entre los aficionados a las cervezas estadounidenses, que crecen a pasos acelerados. Uno de los resultados de la asociación entre dichas compañías ya lo tenemos aquí: la llegada de las cervezas de la fábrica norteamericana de manera oficial, para goce y disfrute del público español.



Ya durante la segunda edición de la Madrid Beer Week, pudimos disfrutar en botella y en barril de algunas referencias de Founders, que pudieron llegar a modo de avanzadilla en cuentagotas a varias tiendas y cervecerías, para su presentación en exclusiva en algunas de las actividades programadas durante las jornadas más cerveceras que vivió Madrid este año durante el mes de Junio. Entonces pudimos disfrutar en barril, por ejemplo de su All Day IPA, su Centennial IPA, la popular Dirty Bastard y la Porter, la mejor de las cuatro y una de las mejores porters del mercado actual a mi juicio. También llegaron en botella algunas referencias más como la Blushing Monk, o la Rübeaus, o la más esperada de todas, la más compleja y potente, de la que todo el mundo cervecero hablaba maravillas, su KBS (Kentucky Breakfast Stout), versión añejada en barrica de bourbon de una joya de ébano, como es su Breakfast Stout, con la que tuve mi primer contacto con Founders varios años atrás, y que sembró en mi alma cervecera la semilla de la curiosidad por conocer acerca de esta cervecera estadounidense. 



El pasado lunes 16 de Noviembre, tuvo lugar en el Taller del Matadero de Madrid, la presentación oficial de la llegada de Founders a la capital, a la que fui invitado. Para ello se dispuso del espacio del Taller del Matadero, situado junto a la madrileña plaza de Legazpi, ambientándolo al estilo del bar del que dispone la cervecera norteamericana en su hogar de Grand Rapids, en el estado de Michigan. Para la ocasión contamos con la presencia de Mariano Navarro, Director General de Finanzas, Estrategia y Nuevos Negocios de Mahou San Miguel y Javier Herrero-Velarde, Director de Cervecera Independiente. Por parte de la Founders estuvieron invitados nada menos que Mike Stevens CEO y cofundador de la compañía y de Jeremy Kosmicky, maestro cervecero de la fábrica y gran responsable del éxito de sus cervezas.


La presentación comenzó con una introducción de Mariano Navarro en la que destacó el respeto por el producto que demuestra Founders, pilar fundamental sobre el que se ha construido la colaboración de los últimos meses. También aseguró que el grupo español está aprendiendo constantemente de la capacidad creativa e innovadora de Founders en el mundo de la cerveza. Aseguró que en Mahou-San Miguel se encuentran muy contentos y satisfechos de que el consumidor español finalmente pueda disfrutar de una cerveza craft de gran calidad que aumentará el portafolio del grupo y que además enriquecerá la cultura cervecera en España, que aún necesita de crecimiento y difusión.


Tras las palabras de Mariano Navarro, Mike Stevens tomó la palabra para hablarnos de la historia de Founders, una cervecera que comenzó su andadura en 1997 gracias a la pasión por el mundo de la cerveza y el homebrewing de sus fundadores Dave Engbers y el propio Mike, que un día decidieron trasladar su pasión al mundo de los negocios emprendiendo el sueño de crear su propia fábrica de cerveza, que hoy en día es la envidia del sector, situándose entre las 15 cerveceras craft más importantes de los Estados Unidos. Pero no toda la trayectoria de la compañía fue un camino de rosas. Hubo más de una ocasión en las que la empresa estuvo coqueteando con la bancarrota, a causa de falta de recursos financieros y del escaso éxito de las cervezas que estaban elaborando al comienzo, que no lograban conectar con el público y no ofrecían nada especialmente diferente. En el año 2000 los dos socios se reunen y deciden cambiar la filosofía de la compañía, comenzando con el tipo de cervezas que iban a comenzar a elaborar, siendo más transgresoras, atrevidas y extremas, que podrían utilizar ingredientes diferentes como por ejemplo, chocolate. Así nació su cerveza Dirty Bastard que fue la que señaló el camino hacia el éxito que les aguardaba. La contratación de quien sería su maestro cervecero Jeremy Kosmicki, para hacer realidad estas nuevas recetas, fue del mismo modo, todo un acierto que colaboró de forma determinante en la consecución del éxito de la cervecera. Por la misma época, Founders comenzó con su programa de maduración de cervezas en barricas de bourbon, por la que en el futuro ha sido mundialmente reconocida y apreciada.


Founders se sitúa actualmente como una de las cerveceras craft estadounidenses con mayor crecimiento, que ha sido especialmente destacable durante los últimos 5 años. Hoy en día cuenta con más de 300 empleados, y se encuentra presente en más de una treintena de estados de EEUU y en 13 países fuera de sus fronteras, con un completísimo catálogo de cervezas que han conseguido prestigiosos premios y galardones en certámenes como el Brussels Beer Challenge o la World Beer Cup entre otros, como reconocimiento a su calidad. Pero su popularidad y prestigio no sólo lo obtienen del sector y los canales oficiales, también los aficionados anónimos y el público que consume sus cervezas, valoran sus productos como queda patente en las webs de críticas y puntuaciones ratabeer o BeerAdvocate. De hecho, en 2010 fue elegida por los usuarios de ratebeer como la 4ª mejor cervecera del mundo.


Finalmente llegó el momento más esperado por los asistentes, probar las cervezas que habían llegado en barril especialmente para la presentación. Tuvimos el privilegio de contar con el maestro cervecero Jeremy Kosmicki que hizo de guía de la cata de las cuatro referencias  que pudimos degustar: All Day IPA, Centennial IPA, Dirty Bastard y Porter.


Founders All Day IPA: Se trata de un Session IPA, o Session Ale, tal y como está catalogada en su etiquetado, con 4,7º de alcohol. De color dorado, y dotada de buena transparencia y espuma blanca con buena persistencia, delataba su carácter marcadamente lupulado, especialmente en aroma, donde el lúpulo se dejaba notar muy fresco, sin complejos, con abundancia de matices de fruta blanca, piña, y también notas cítricas. En boca resulta ligera, fácil de beber, con el alcohol imperceptible, marcadamente afrutada, cítrica y con leve punto malta de fondo. Muy refrescante gracias a su final limpio, y suavemente amargo. Un gran ejemplo del estilo. A mi juicio, creo que será la cerveza que triunfará más entre el público español.


Founders Centennial IPA:  Se trata de una IPA con 7,2º de alcohol, que encaja muy bien dentro de los parámetros del estilo, resultando menos "americana" de lo esperado por su pronunciado lado maltoso. En aroma se presentan notas de carácter lupulado, fundamentalmente cítricos y herbáceos, y también de carácter maltoso, bien definidos y nada tímidos, con recuerdos a caramelo y galleta. En boca, la entrada es firme, con un cuerpo bien construido alrededor de una base evidente de malta, notas de galleta y caramelo, y una envoltura de notas cítricas. Al final del trago, se hace más evidente el alcohol, y el lúpulo que cooperan en el dibujo de un regusto amargo y astringente. Una IPA muy lograda que no decepcionará a los aficionados al género.


Founders Dirty Bastard: Nos encontramos frente a una de las cervezas más queridas de la compañía. Una scotch ale de nombre irreverente, pero de sabor cálido y sumamente seductor. Sus 8,5º contribuyen a ello. De color rubí, traslúcida, y espuma cremosa ligeramente coloreada, presenta un aroma delicioso, que delata el buen trabajo de las maltas, apoyándose en matices melosos, como miel y caramelo suavemente tostado y fruta oscura como dátiles, sin perder de vista el lúpulo, bien presente. En boca tiene un cuerpo dulce y licoroso, pero sin excesos. Perfectamente redondeada, el caramelo y la miel se encuentran integrados y bien balanceados, sin empalagar ni saturar, para finalizar en un regusto suavemente alcohólico y astringente, con recuerdos dulces en el paladar. Un scotch ale soberbia que demuestra el por qué del prestigio de esta cervecera.


Founders Porter: Para finalizar la elegida fue la Porter, una cerveza negra y opaca de aspecto y 6,5º de alcohol. Su aroma refleja una excelente unión de notas de chocolate con el cacao acentuado y café moka, con el complemento de suaves matices ahumados, creando un conjunto muy elegante y atractivo. En boca resulta intensa, profunda y paladeable, con una sensación cremosa como pocas cervezas dentro del estilo. Sedosa y bien redondeada, el cacao y el café se diluyen en el paladar para dejar un elegante final seco, y levemente amargo. A mi juicio la mejor de las cuatro. Un 10 de cerveza.


Estas cuatro cervezas de producción regular durante todo el año, formarán, en palabras del propio Javier Herrero, el núcleo de las referencias que llegarán de Founders hasta España, a medio centenar de establecimientos entre Madrid y Barcelona, especialmente elegidos, teniendo en cuenta el trato y consideración al producto y el respeto a la cadena de frío. Junto con ellas, también está previsto que lleguen en una primera fase algunas otras cervezas del portfolio de Founders correspondientes a sus cervezas de temporada como la Rübaeus o la Breakfast Stout, o algunas de las especialidades como la Curmudgeon o la Double Trouble, o las ediciones limitadas añejadas en barricas de bourbon como la KBS o la Backwoods Bastard, hasta llegar prácticamente a la veintena de productos.


Tras la degustación de las cervezas, los invitados pudimos compartir nuestras impresiones acerca de sus cervezas con el propio Mike y Jeremy. Finalmente fuimos obsequiados con un bonito detalle que incluía un 4-pack con una botella de cada una de las referencias probadas, un catálogo, una camiseta y un pen-memory.


Pero la fiesta de la presentación de Founders no acababa ahí, ya que por la tarde y al día siguientes estaba previsto un pequeño tour por algunos de los locales más representativos de la escena cervecera madrileña actual, como continuación de la fiesta, que ya había comenzado el domingo en la Cervecería L'Europe con la pinchada de un barril de la fantástica Backwoods Bastard, magistralmente rematada, sin que el bourbon y las sensaciones licorosas provocasen ninguna saturación. Una impresionante lección en el arte de añejar una cerveza en barril de bourbon, con matices intensos de caramelo, bourbon, madera y vainilla para una cerveza deliciosa y redonda.


Entre estos locales se encontraban La Tape e Irreale, situados en el madrileño barrio de Malasaña donde pincharon algunos otros barriles de la cervecera norteamericana. En el caso de La Tape, donde pude acudir, pincharon tres barriles de Founders. Uno de ellos, era de nuevo su Centennial IPA, por lo que el atractivo se centraba obviamente en probar las otras dos cervezas, la Mosaic Promise y la Redankolous.


Por un lado la Mosaic Promise es una American Pale Ale de 5,5º de alcohol, dotada de una gran "bebilidad" y frescura, gracias al protagonismo del lúpulo mosaic que se traduce en notas cítricas y sobre todo de fruta blanca y tropical, con algunas otras de carácter herbáceo como hierbabuena. En boca presenta un cuerpo medio, con buena integración de la fruta y el dulzor base de la malta, que enseguida sucumben frente a lúpulo para desembocar en un final amargo y persistente.


Para finalizar con la sesión de degustación de Founders en una jornada completa, opté por la controvertida Redankolous, una cerveza catalogada como Imperial Red Ale, pero que difícilmente podría catalogar. Sus 9,5º grados aparecen en todo momento, resultando excesivamente alicorada para mi gusto. Sensación acentuada por las notas de caramelo con recuerdos de piruleta, y los matices mentolados y medicinales que se detectan tanto en nariz como boca. Su intenso final amargo, la convierte en una cerveza difícil y no apta para cualquier público. En su favor, puedo decir que con el paso del tiempo y el aumento de temperatura en el vaso, ganaba enteros, pero probablemente es la cerveza que menos me ha convencido de todo su portfolio.

A pesar de ello, el balance global de todo lo que he podido probar de esta cervecera es altamente positivo, con muestras soberbias y sobradas de enorme calidad en muchas de sus cervezas. Ahora sólo resta esperar atentos aquellas novedades de Founders que están por llegar, mientras que disfrutamos de algunas de las que ya podemos encontrar. Cuál elegiríais vosotros? Salud!

martes, 22 de septiembre de 2015

Mi beerano cervecero 2015: A caballo entre Cantabria y Madrid


Las bicicletas son para el verano, decía el título de una conocida película del cine español, y el verano está hecho para descansar y disfrutar de los amigos, la familia, respirar aire fresco en el campo, el mar o la montaña, hacer actividades al aire libre, bañarte en la piscina, y por supuesto disfrutar de la cerveza. Si hay una estación en el año en la que reina la cerveza es sin duda el verano. Y hoy apunto de que expire la temporada estival, y pasemos al melancólico otoño, he querido compartir lo que ha dado de sí, en cuanto a cerveza se refiere, este verano ya lánguido y a punto de exhalar su último aliento, participando de esta manera en la iniciativa de uno de los blogs cerveceros en lengua castellana más veteranos, lupuloadicto y su "beerano cervecero".

La Cerveteca de JAB lleva cinco años y medio de vida. Allá por el mes de mayo de 2010, no podía imaginar las consecuencias que a la postre traería a mi vida. plasmar mi pasión por la cerveza, en las líneas de cada uno de los posts que han ido saliendo a la luz en el blog desde entonces. Todo comenzó curiosamente en un viaje a Cantabria, durante la Semana Santa de 2010, cuando mi mujer y yo recorrimos la bella provincia del litoral cantábrico, con mi hija en camino. Un día paramos en la pintoresca villa de Liérganes, conocida entre otras cosas por sus célebres churros con chocolate, que es tradición merendar cada tarde en algunos de los cafés del pueblo. Encontramos un pub con una terraza con jardín en la parte posterior. Curiosamente, tenían una cerveza artesana que estaba hecha en el pueblo... una tal Dougall's. Algo que por aquel entonces resultaba llamativo y nada habitual. Sólo tenían dos variedades: rubia y tostada. Pedí una pina de tostada, y ciertamente me gustó y me sorprendió. La disfruté por el entorno, la compañía, y por su sabor. Este sencillo momento generó un "run run" en mi interior, que provocó que a mi regreso a Madrid, me comprara el libro "Cerveza" de Tim Hampson (el primero que veía de estas características) y que encontré por casualidad. De ahí, a comenzar a escribir el blog, no transcurrieron ni 48 horas.

Desde aquel año también, cada verano parte de las vacaciones familiares las pasamos en Cantabria, y siempre hay un día al menos que visitamos Liérganes y probamos su célebre chocolate con churros. Como bien sabrán muchos de los lectores, Liérganes es conocido en el mundo cervecero, precisamente por la mencionada cerveza artesana Dougall's elaborada en una fábrica ubicada en esta bonita localidad. 

La fantástica Pale Ale 942 (prefijo telefónico de Cantabria) de Dougall's. Cayeron varias este verano.

Hoy en día, es aclamada por el mundo cervecero, como una de las mejores micocerveceras en España, y razón no les falta. Cervezas como su Leyenda, 942 o Tres Mares, han recibido multitud de buenas críticas, y ofrecen una relación calidad/precio difícilmente superable.
Este año también fueron grandes protagonistas de mi particular verano, consumiendo varias botellas de la magnífica 942, su conocida pale ale, mi favorita, con una sobresaliente frescura cítrica y herbácea en nariz.

La cervecería belga Ciudad de Brujas en la calle Andrés Mellado, ha cerrado sus puertas definitivamente.

Mi verano comenzó en Madrid con los coletazos finales de una Madrid Beer Week que este año se prolongó por dos semanas en su segunda edición, planteándose el reto de superar el éxito de la primera convocatoria. De forma paralela, me llegaban buenas noticias, acerca de mi futuro profesional, comenzando una etapa ilusionante de colaboración con la publicación especializada Bar & Beer, por lo que quienes habitualmente me seguíais a través del blog y sus ramificaciones en las redes sociales, vais a poder hacerlo también en los artículos que ser irán publicando en  la revista. Al mismo tiempo, algunas noticias tristes y desconcertantes ponían la nota amarga en tan lúdica temporada, como fue el cierre de uno de los locales más veteranos que apostaron por la cerveza de importación en Madrid. Ciudad de Brujas en el madrileño barrio de Argüelles cerró definitivamente sus puertas, así como uno de los referentes dentro de los comercios especializados en la capital, como es Cervezorama, aunque esta noticia se produjo a comienzos del mes de Septiembre. Como una broma cruel del destino, la primera tienda de cerveza de la ciudad, ha sido la primera en ver cómo se echaba el cierre. Una noticia que nos ha causado a al comunidad cervecera madrileña tristeza, a la par que sorpresa, pues se trataba de todo un referente, que ayudó a construir los cimientos del ambiente cervecero de Madrid, que cada día crece más, aunque no al ritmo que a muchos nos gustaría.

Espacio Mahou, en el centro Conde Duque con motivo de su 125 aniversario.

Antes de emprender camino a Cantabria, para disfrutar de sus playas y gastronomía, también tuve la oportunidad de visitar la exposición que se ha abierto al público en el centro cultural de Conde Duque, con motivo del 125 aniversario de Mahou. Un pequeño pero interesante museo donde se narra la historia del conocido grupo cervecero español y se refleja la influencia en la vida social y cultural de Madrid. 

Las cervezas Casimiro Mahou pueden adquirirse y degustarse en catas organizadas en la exposición.

La camioneta retro de Mahou para los distintos recorridos temáticos guiados.

Especial atención merecen las catas que se organizan para degustar su gama Casimiro Mahou y la posibilidad de realizar rutas guiadas para grupos en una furgoneta de reparto vintage, por los lugares más emblemáticos de la ciudad de Madrid que se encuentra íntimamente unidos a la historia de Mahou y la vida de los madrileños. 

La imponente fábrica del grupo Mahou-San Miguel en Alovera (Guadalajara)

Días antes tuve también la oportunidad de visitar la fábrica que el grupo Mahou-San Miguel mantiene en las cercanías de la población de Alovera en la provincia de Guadalajara, la cual es es un ejemplo de diseño industrial optimizado, y de un funcionamiento logístico ejemplar. Ver cómo los robots trabajan tras la cadena de envasado, con los palets de cajas y barriles con sus misiones programadas por un ordenador central, es un espectáculo digno de ver. 

Cerveza Dare Devil, elaborada por el grupo Mahou-San Miguel en su centro de producción de la India.

Conocer además cómo todos los procesos forman parte de un detallado procedimiento controlado hasta el más mínimo detalle, proporciona otro punto de vista, ya que se trabajan con unos volúmenes de materia prima, tanto de malta como de lúpulo, de una envergadura sensiblemente superior a la de una microfábrica, donde la mecánica de trabajo es totalmente diferente. Curiosamente durante mi visita descubría que Mahou mantiene una planta de producción en la India, donde se elabora una cerveza que aún no se comercializa en España, la Dare Devil, de una graduación sensiblemente superior a la habitual en las cervezas de la marca.

Un estante en uno de los supermercados de la cadena Lupa en Noja. Dougall's para todos los gustos, y a un precio muy competitivo.

Al poco tiempo de llegar a mi destino, la veraniega villa de Noja, ya pude percibir que había sucedido un cambio significativo con respecto a los años anteriores. A pesar de haber podido encontrar la cerveza Dougall's en algún supermercado en otras ocasiones, este año, la presencia de Dougall's e incluso de alguna otra microcervecera local era muy superior. 

Recorte de periódico con un artículo sobre la cervecera Dougall's. En Liérganes se sienten orgullosos de la cerveza hecha en su pueblo.

No sólo era sencillo encontrar cualquiera de las cuatro variedades básicas de su portfolio (Leyenda, 942, Tres Mares y Raquera), sino que además se encontraban fácilmente en bares y cervecerías. Resultaba incluso habitual encontrar alguna referencia en prensa, o algún cartel o recorte de periódico en algunos de los comercios de alimentación locales, presumiendo de vecindad con uno de los productores del sector craft/artesano más prestigiosos.

Hasta en las carnicerías de Liérganes podemos encontrar Dougall's. Poco a poco se va abriendo nuevos caminos.

Algo que quedó especialmente patente en nuestra habitual visita a Liérganes, durante la cual, fue fácil comprobar cómo la cerveza estaba muy presente en cada rincón del pueblo, habiendo calado notablemente en la vida cotidiana de sus habitantes. Una muestra de cómo la filosofía de Dougall's "Piensa global, bebe local", está dando sus frutos.

Como suelo hacer todos los años, ente mi equipaje siempre hay una bolsa con una selección de cervezas para disfrutar durante los días. Volver de playa y comer acompañado de una cerveza es un placer indescriptible para quienes amamos esta bebida. 

También hay tiempo para tomarse una cerveza de toda la vida. Una Mahou 5 estrellas con un plato de aceitunas es un clásico del verano. Cada cerveza tiene su momento.

Una compleja y potente cerveza oscura, en la que la temperatura hace aflorar la vainilla,la madera y el chocolate. El bourbon resulta muy evidente y en conjunto resulta demasiado alcohólica para mi gusto.

Y lo mejor de todo es la variedad. En este verano he consumido todo tipo de cervezas desde la popular Mahou 5 estrellas con un platito de aceitunas,  hasta la Kentucky Breakfast Stout de Founders, una Imperial Stout contundente como pocas, potenciada aún más si cabe por su añejado en barrica de bourbon. Ambos extremos de lo que podemos encontrar en el mercado cervecero actual, pero perfectamente compatibles si encontramos el momento propicio para cada una de ellas.

Habituales notas ácidas y afrutadas (limón y manzana ácida) y "funk" y sequedad propia de un brut, en este megablend de productores de lambic belgas.

VooDoo, una stout intensa,muy sedosa en el paladar,con muchas notas de chocolate en aroma y más café y grano torrefacto en boca y el alcohol bien camuflado, elaborada por la cervecera Left Coast.


 La sensación de la temporada. Una cerveza que ha emocionado gracias a su fragancia, llena de cítricos y mango.Máxima frescura y bien rematada en boca. Un manjar.

Cerveza de la fábrica manchega Yria, de aroma intenso, curioso y sorprendente con notas a mandarina (zumo y cáscara),naranja,hierba, golosina y kilos.

 Birra del Borgo Equilibrista, es una cerveza de carácter de champagne. Dulzura de fruto rojo y uva. Alma de Chianti. Agridulce en boca.Intensa sequedad final.Muy persistente en boca.

Pasando por alguna gueuze como la Horal Megablend de este año, stouts potentes como la Voodoo de Left Coast, session IPAs como la Mosaic Session Ale de Karl Strauss, y que tanto furor suscitó entre mis compañeros del Club de Cata, o cervezas nacionales como la Man-darina Extra Pale Ale de Yria, o complejos pero emocionantes ejercicios de equilibrio entre el mundo del vino y la cerveza, como la Equilibrista de Birra del Borgo, que pude probar unos días antes en La Tape, entre muchas otras cervezas que no podría detallar en estas líneas.

Durante mi breve visita a la feria de la Argoñesa me encontré con Siul de Yakka, desde Murcia, con una IPA con centeno que para mi gusto fue la mejor novedad probada en la feria.

Curiosamente a escasos kilómetros de la localidad donde veraneo, Noja, se lleva organizando durante dos años, una modesta feria de cerveza artesana, bautizada como la Argoñesa, por celebrarse en el pueblo de Argoños. Con un único día de duración y con una presencia de poco más de una docena de productores, permite la posibilidad de conocer más de cerca algunas de las pequeñas fábricas de la región, y áreas limítrofes, especialmente de Castilla y León y el País Vasco, como la propia Dougall's, Portus Blendum, La Grúa  o La Colegiata desde Cantabria, Drunken Bross, o Urban Beer desde Vizcaya, o la invitada desde Murcia, Yakka, cuya Rye IPA en barril, fue la que mayor y mejor impresión me dejó de todas las cervezas nuevas probadas durante la feria en una rápida pero intensa escapada al pueblo vecino.

Otro descubrimiento local fue la pequeña fábrica de Portus Blendum con sensaciones dispares, dando una de cal y otra de arena.
Tras el regreso de las vacaciones, la sucesión de citas y eventos cerveceros no ha parado un instante. La primera cita reseñable a la que tuve oportunidad de asistir fue a una sesión Meet the Brewer con la prestigiosa craft brewery californiana Coronado, dentro de la gira de presentación que hicieron por la ciudad de Madrid, y que se celebró en la madrileña tienda especializada Be Hoppy, donde pudimos contar con la presencia de Gabriel de Zombier, importador oficial de las cervezas de esta fábrica para España y de Rick Chapman, cofundador de la cervecera de San Diego y actual Presidente .

 Cartel de presentación del evento Meet the Brewer con Coronado procedentes desde San Diego.

Durante la presentación pudimos probar algunas de sus más señaladas referencias como su California Common, de sólo 5,5% de alcohol, inspirada en la Steam Beer de Anchor, la Islander IPA, una American IPA de 7% de alcohol, la Idiot IPA, una Imperial IPA de 8,5% de alcohol, la Sock Knocker, otra Imperial IPA de la casa, con la misma graduación que su hermana y su fantástica Barrel Aged Stupid Stout, madurada en barriles de bourbon, elegante y redonda, dulce y licorosa en su justa medida.

Comentando nuestras impresiones sobre las cervezas con el propio Rick Chapman.

Otra de las citas prometedoras era una cata con cena de maridaje donde nos reunimos varios amigos amantes del buen beber y buen comer, y sobre todo de la cerveza, en el restaurante O Pazo de Lugo en el castizo barrio de Lavapiés. Las joyas invitadas a la mesa eran joyas dignas de estar custodiadas en la Torre de Londres, junto a las de la Corona de Su Majestad. 

Allí estaban nada menos que una Cantillon Grand Cru Bruocsella, una Founders Blushing Monk, una St. Bernardus 12 Oak Aged, la versión añejada en barricas de Calvados, y la intensamente chocolateada cerveza canadiense Chocolate Manifesto de la micro Flying Monkeys.

 Una de las maravillas a las que nos tiene acostumbrado Cantillon. De sabor gastado a madera vieja,tierra húmeda, piedra polvorienta,acidez a medio gas, manzana dulce, y mediana astringencia. Sensorialmente, más cerca de un vino que de una cerveza.
 Una cerveza de frutas de mano de la cervecera craft de Michigan Founders, más dulce que ácida, con un fondo de caramelo y muchísimo fruto rojo.Frambuesa evidente en nariz y boca.
Por segunda vez tuve la oportunidad de disfrutar de esta magnífica cerveza, de nariz preciosa y compleja con notas de caramelo,vainilla,fruta madura,frutos secos,manzana,suave torrefacto y chocolate sobre un robusto cuerpo. De 10.

Sin duda la última cita cervecera del verano que iba a congregar a cientos de cerveceros del interior de la Península, y de algunos otros puntos de España iba a ser la cuarta edición de la Feria de Noblejas, que este año cambiaba de emplazamiento, pasando de la habitual plaza usada en ocasiones anteriores a un espacio cubierto, y adornado como las bodegas a la antigua usanza, con grandes tinajas de barro. Un acogedor lugar, diáfano y con calidez, que permitía la inclusión de actuaciones a cargo de algún grupo musical, y que resultaba más práctico y cómodo, pensando principalmente en los envites de la climatología, principalmente el calor, teniendo en cuenta los precedentes de las ediciones anteriores y del verano que se ha vivido en prácticamente toda nuestra geografía.

Óscar de Falken y Ernesto de Yria, con los que pude charlar días antes de la Feria de Noblejas.

Días antes, aproveché la ocasión para charlar con el Ernesto Huete, responsable de Cervezas Yria, y principal promotor de esta aventura que es la Feria de Noblejas, con motivo de cubrir el evento para la revista Bar & Beer, pudiendo al mismo tiempo conversar con Óscar responsable de la microcervecera alavesa Falken.

Ambiente vivido durante la pasada Feria de Noblejas.

La feria, celebrada el 19 de Septiembre, contó con un buen puñado de participantes, entre los que se encontraban nombres como Domus, Medina, Guineu, La Quince, Laugar, Falken, Zulogaarden, Cotoya, entre otras, e incluso alguna invitada extranjera, como el caso de Hanscraft & co. El nivel mostrado en algunos casos, fue muy alto, aunque decepcionante en algunos otros. Entre las cervezas que mejor impresión me dejaron fueron la Guineu Wipa, la nueva versión de la saison Fibonatxi de Laugar, la Columbus Goes North, la potente saison de La Quince, y la versión con un extra dry-hopping de la Imperial IPA 888 de Medina.

Y aquí prácticamente acaba mi "beerano" cervecero particular. No tan emocionante como algunos otros, donde tuve la oportunidad de recorrer Valonia y sus brasseries como el año pasado, o incluso el anterior, cuando asistí a la fiesta de la cerveza belga (Belgian Beer Weekend) en Bruselas. 

Espero que pueda seguiros narrando mis aventuras cerveceras cada verano, y durante muchos posts más, algo que cada vez se torna más complicado, por la acumulación de trabajo entorno a este apasionante mundo que es la cerveza.

viernes, 28 de agosto de 2015

Hierba, lúpulo y un caluroso verano


Las embestidas con las que Don Lorenzo nos ha obsequiado este año sobre la "piel de toro", ha provocado verdaderos estragos. Hace algunas semanas, cuando más apretó el calor, pude leer en un diario de tirada nacional, que una fábrica de hielo había visto superadas todas las expectativas depositadas en la temporada veraniega y literalmente no pudieron dar a basto, a pesar de producir nada menos que 34 millones de cubitos de hielo cada día. Las piscinas han estado de enhorabuena con el aforo completo, las playas atestadas de veraneantes y las terrazas funcionando a un frenético ritmo, en especial cuando llegaba la noche. Al margen de los tópicos que ofrece nuestro país cuando llega el calor estival, he podido comprobar que este verano, también ha afectado inevitablemente a mi patrón de consumo de cerveza, inclinándome de forma deliberada por el lúpulo y el tipo de cervezas donde se puede apreciar toda la frescura que este ingrediente puede aportar. Por lo que he podido comprobar por los círculos cerveceros entre los que me muevo, no he sido el único, y ha habido una pequeña fiebre de búsqueda de Session IPAs, APAs, IPAs y similares en el deambular de una cervecería a otra, o de una tienda a otra. Y es que este año están llegando una buena colección de excelentes referencias donde el lúpulo aporta un plus de frescura, cautivando al borde de la adicción a quien las prueba. Entre estas cervezas he querido destacar 3 de diferentes procedencias (USA, Holanda e Italia) pero con un nexo común, su "drinkability", es decir, lo fácilmente que resultan bebibles y su poder refrescante, apoyado sobre el uso del lúpulo, y hasta alguna que otra planta.
La posiblemente mejor Session IPA que he probado hasta el momento, la Karl Strauss Mosaic Session Ale, la impronunciable Lekker met je bek in het zonnetje muestra de los holandeses Het Uilje con tan sólo 3,6 grados de alcohol, que me dejó al borde del "shock", y la extraña e increíblemente bien elaborada Birra del Borgo Genciana, forman la terna elegida.


Karl Strauss Mosaic Session Ale

Karl Strauss es la cervecera craft estadounidense que ostenta el título de ser la más antigua cervecera de San Diego que continúa en funcionamiento en la actualidad. Fundada en el año 1989, marcó el comienzo del desarrollo de la actividad de producción cervecera que ha permitido que la bella ciudad californiana de San Diego, alcance unas cotas de popularidad que trascienden fronteras, convirtiéndola incluso en un destino turístico destacado, gracias al gran número de fábricas de cerveza de prestigio en su área circundante como Alesmith, Stone o Lost Abbey entre otras. En 2014, era la tercera cervecera más grande del condado, y la número 45 de entre todas las cerveceras craft estadounidenses.Todo un hito teniendo en cuenta la envergadura de un mercado como el norteamericano donde hay más de 3000 cerveceras craft. El nombre que recibe la compañía es el mismo que el de su fundador Karl Strauss, de origen alemán (como cabía esperar por su apellido), el cual contaba con la titulación de maestro cervecero, que ejerció desde 1939, trabajando para la Pabst Company Brewing, compañía en la que estuvo empleado durante 44 años y de la que llegó a ser vicepresidente. En 1986 le aconsejaron desde su entorno familiar que montara su propia fábrica de cerveza en San Diego. La idea le pareció tremendamente atractiva desde un comienzo, embaucándose en el proyecto por completo, construyéndola desde los cimientos y aportando su biblioteca personal de recetas con cientos de elaboraciones, fruto de su dilatada experiencia. Desde su inauguración en 1989, hasta el año 2006, en el que lamentablemente falleció, no sólo fue un gran maestro cervecero, sino todo un líder y ejemplo para su familia, empleados y el sector. Pensaba firmemente que el mercado estadounidense estaba preparado para la llegada de nuevas cervezas con más personalidad que las que habían dominado el mercado hasta entonces.
Sus primeras cervezas llegaron al mercado en 1991, y desde entonces la compañía no ha hecho más que crecer y evolucionar, renovando y ampliando sus instalaciones originales, alcanzando una producción de 60000 barriles anuales en 2013. Actualmente mantiene un buen número de restarurantes-cervecerías en el sur de California donde sirven la cerveza que ellos mismos elaboran, como por ejemplo en La Jolla, en Temecula, Costa Mesa, o en los aeropuertos internacionales de los Angeles y San Diego, o incluso en el parque de atracciones de Disneylandia de Los Angeles. Entre sus más cotizadas y prestigiosas elaboraciones se encuentran: la Big Barrel Double IPA (Double IPA 9%), la Boardwalk Black Rye IPA (Black IPA 8%), la Wreck Alley Imperial Stout (Imperial Stout 9,5%) y la mencionada Mosaic Session Ale (Session IPA 5,5%).




Cata:

Graduación: 5,5º
Temperatura de servicio: Entre 6ºC y 8ºC
Tipo de vaso recomendado: Vaso de pinta americano (shaker) o copa Teku o copa Spiegelau para IPA's.

Aspecto: De un tono más dorado que ambarino, y dotada de buena transparencia, se corona con una cabeza de espuma blanca de buena amplitud, aspecto compacto y cremoso, con notable persistencia, que permite mantener un aro sobre la superficie, que va dejando en los primeros tragos rastros muy finos y definidos de encaje.

Aroma: Absolutamente embriagador, muy potente y atractivo, cargado de frescura gracias al lúpulo usado en la receta de la cerveza. Aparecen con fuerza notas cítricas, en especial limón, naranja y pomelo, con una intensidad poco frecuente, como si partiéramos limones por la mitad, o frotáramos una cáscara de cítrico sobre la boca de la copa. Al mismo nivel de intensidad aparecen notas a frutas tropicales como mango, papaya y fruta de la pasión, junto con otras de diferente naturaleza que proporcionan sensaciones especiadas, florales, a hierba húmeda y fresca recién cortada y un fondo suave de caramelo, pero claramente perceptible. Un conjunto sorprendente por su fuerza aromática.


Sabor y textura: Cerveza muy sabrosa, que a diferencia de otras Session IPA, presenta una entrada dulce y afrutada en boca, con un cuerpo bien ajustado a su graduación alcohólica, y un nivel de carbónico correcto para el estilo,sin sensaciones aguadas, o demasiado ligeras, balanceando a la perfección las notas lupuladas, con un buen nivel de caramelo y fruta dulce, como los mencionados mango y papaya, rebajados por una intensa corriente de cítrico que llena rápidamente el paladar. Al final la sensaciones de fruta se transforman en hierba, pino y resina, para dejar un regusto amargo de notable duración y moderada intensidad, pero que aún arrastra parte de dulzor, reiterándose las sensaciones de fruta tropical en el retronasal. Espectacular. La mejor cerveza que he probado en el estilo.


Maridaje: Burritos de carne de pollo cajún con guacamole.
Nota: 




Het Uiltje FF Lekker met je bek in het zonnetje


Con un nombre que delata claramente su procedencia, nos encontramos ante una muy joven cervecera holandesa de la que estoy convencido se hablará (y mucho) durante los próximos meses, dependiendo de la frecuencia y regularidad con la que podamos contar con sus elaboraciones. Mucho más fácilmente reconocible gracias al simpático búho que aparece en sus etiquetas (Het Uiltje, quiere decir en holandés "el búho"), que por los impronunciables nombres de sus referencias. Esta cervecera fundada en 2013, y afincada en la bonita ciudad de Haarlem, apuesta por dar un giro de tuerca más dentro del mercado cervecero holandés, enmarcándose dentro de la línea craft o vanguardista de otros nombres como Maximus Brouwerij o Kaapse Brouwers. Su historia comienza como la de la mayoría de los microcerveceros actuales, elaborando cerveza en casa y sin miedo a dar el gran salto a la elaboración profesional. Al comienzo con cervezas de estilos heterogéneos, desde maltosas bocks, a weizen de estilo alemán, para finalmente pasar a cervezas de sabores más contundentes y extremos como IPAs, ales ahumadas o envejecidas en barrica. Su filosofía es que la gente cuando vaya a una cervecería o un bar para beber cerveza holandesa deje de lado las lager comerciales y las ales de estilo belga, pueda pedir algo diferente, optando por la craft beer holandesa, más joven, con más personalidad y más divertida. Actualmente mantienen en su portfolio más de 30 elaboraciones entre las fijas y aquellas ediciones de temporada y especiales como su línea de cervezas envejecidas en barrica, muchas de las cuales son elaboradas en la fábrica vecina de Jopen.



Cata:

Graduación: 3,6º
Temperatura de servicio: 6ºC aprox.
Tipo de vaso recomendado: Vaso de pinta americano (shaker) o copa Teku o copa Spiegelau para IPA's.

Aspecto: Aspecto de manual de una IPA en toda regla: color ámbar intenso, con reflejos de miel. Espuma exuberante, con gran amplitud, de aspecto esponjoso, y con muy buena adherencia al vidrio que permite dibujar continuos rastros de lacing (algo irregulares, peo muy abundantes) en el cristal de la copa.

Aroma: Rico en matices de carácter lupulado, destacando cítricos en primer plano como naranja y pomelo, y frutas tropicales como mango y piña en segundo plano. De fondo aparece una elegante base de miel.

Sabor y textura: Cerveza de cuerpo ligero pero bien estructurado, apoyado sobre una notable carbonatación, con el peso y la fuerza suficiente para no aparentar tener la graduación tan baja que posee. Entrada sabrosa y potente en boca, con un suave dulzor que recuerda a un caramelo de miel, aromatizado con cítricos, en especial naranja. Al final el lúpulo se revela con un suave punto resinoso, más cítrico que floral, que da lugar un retrogusto suavemente amargo, con un balanceo muy logrado, que consigue un nivel de "bebilidad" que pocas veces he podido encontrar en una cerveza. Sorprendente. Una obra maestra dentro de las cervezas bajas de alcohol.

Maridaje: Ensalada de frutos de mar con salsa vinagreta. 


Nota





Birra del Borgo Genziana

Birra del Borgo, fundada en el año 2005, es uno de los birrificios independientes italianos, con mayor prestigio en el momento actual, y uno de los más apreciados en nuestro país, donde han llegado varias muestras de su calidad. Cervezas como My Antonia, fruto de una colaboración con la cervecera estadounidense Dogfish Head (Imperial Pilsner 7,5%, ver entrada), o la Duccale (Belgian Strong Ale 8,5%), o la Reale (IPA, 6,4%) o la Duchessa (Saison 5,8%), entre otras, han sido algunas referencias que han contribuido a forjar la excelente reputación que tiene la cervecera italiana entre los aficionados cerveceros de nuestro país. 
Leonardo Di Vincenzo, su fundador, comenzó su carrera en la industria cervecera como homebrewer, antes de finalizar sus estudios superiores como bioquímico. Después de viajar por Europa y estudiar de cerca, los diferentes estilos históricos cerveceros, comenzó a poner en práctica sus conocimientos aplicándolos al terreno de la elaboración. Su fábrica se encuentra en una pequeña región montañosa de Borgorosse, situada en las proximidades de Roma, en el Lazio. Muchos de los productores artesanos italianos que salieron a la palestra por aquella época, quisieron aportar un toque de distinción a sus elaboraciones, mezcla de originalidad, frescura e imaginación. Un ejemplo de ello fue la utilización de ingredientes exóticos, excitantes y nada convencionales dentro de las recetas clásicas. La inspiración para la elaboración de la inusual Genziana, procede de la planta de origen alpino llamada "genciana", también conocida en algunas partes de Europa como "hierba de San Ladislao". Su raíz es profundamente amarga y tiene diferentes usos condimentadores y medicinales, aunque consumida en grandes cantidades puede ser tóxica. En esta elaboración Leonardo ha querido crear una cerveza intensamente aromática, que captara la esencia de la genciana, sin llegar a introducir un intenso amargor en el paladar. El olor que desprende de forma natural esta planta es muy potente, por lo que tuvo que ser utilizada en su justa medida durante la elaboración de la cerveza, para aportar las sensaciones buscadas sin inundar los sentidos de quien la bebe. La raíz de la planta es añadida, por este motivo, durante los últimos minutos de la cocción del mosto y es retirada antes del centrifugado. Además de la genciana, la receta también incluye cilantro, lo que en conjunto provoca abundantes notas balsámicas y picantes con recuerdos a otras plantas. Para la fermentación se usa una cepa de levadura belga, que armoniza a la perfección.




Cata:

Graduación: 6,2º
Temperatura de servicio: Entre 5ºC-6ºC.
Tipo de vaso recomendado: Copa Teku, Snifter, o copa Spiegelau para IPA's.

Aspecto: De color anaranjado, con inclinación al ámbar y aspecto velado, se corona con una cabeza de espuma blanca de aspecto ligeramente jabonoso, de amplitud y duración medias, apoyada sobre una carbonatación ajustada y de fina burbuja.

Aroma: Parece un perfume. Increíblemente herbácea en nariz, como ninguna otra cerveza que había probado. Tonos balsámicos, notas a flores de geranio, plantas silvestres, y algo más sutiles de jengibre, junto con recuerdos de hierbabuena y jabón de flores. También aparecen algunas notas afrutadas mezcla de frutos de hueso como albaricoque, y cítricos como naranja. Los matices maltosos se encuentran en un segundo plano. Entre ellos destaca grano de cereal, suave caramelo y pan sin hornear junto con algo de levadura. 

Sabor y textura: Cerveza de cuerpo medio y entrada sabrosa en boca. En su conjunto resulta intensamente balsámica, difuminando el dulzor de la malta, el sutil caramelo y la fruta. Una bomba herbácea y floral. El carbónico se encuentra bien medido y contribuye a estimular aún más las papilas gustativas. El final aunque de carácter amargo, no resulta demasiado intenso ni astringente, provocando que los primeros tragos se beban con una facilidad increíble, y una acentuada sensación refrescante. El único "pero" que se le puede encontrar es que puede llegar a cansar, por lo que resulta recomendable beberla en pequeñas cantidades y a ser posible un poco más fría de lo habitual en este tipo de cervezas.


Maridaje: Queso Caprino del Lazio.
Nota: