miércoles, 14 de abril de 2010

Buen caballero y amante cervecero

Esta es mi primera entrada en mi blog que estará dedicado a la mejor bebida que existe en el mundo: la cerveza, aunque todo es cuestión de gustos, claro está. Si me oyen los amantes del vino, ahora que lleva ya unos cuántos años de moda, no estarán obviamente de acuerdo con esa afirmación, aunque también he de decir, que el vino es una bebida que goza de mis simpatías y a la que poco a poco he ido acomodando mi paladar con el paso del tiempo.
No es mi intención establecer una "guerra" entre la bebida del dios Baco y la milenaria bebida dorada, pero el primer lugar en mi corazoncito gastronómico, lo tengo reservado para la cerveza, en cuanto a bebidas se refiere.
Como he dicho, el vino y lo relacionado con su mundo ya lleva bastantes años gozando de una gran popularidad. A mi juicio, esto se debe a una excelente y durarera campaña de marketing y mejora de la imagen del producto, aparte de las innegables cualidades positivas que el vino posee. Todos hemos oido hablar alguna vez de que un vaso de vino con las comidas ayuda a protegernos contra las enfermedades cardiovasculares, por ejemplo.
Aparte de esta campaña, tradicionalmente el entender de vinos, saber catarlos, distinguir sus aromas... ha sido relacionado, de forma quizá inconsciente, con cierto refinamiento o elitismo.
Sin embargo, con la cerveza ocurre algo sensiblemente diferente. Para empezar, hay mucha gente que desconoce la enorme riqueza y diversidad de tipos de cerveza existentes en el mundo. Asocia directamente la cerveza con tomar cañas con el aperitivo, y sólo conocen la típica cerveza de barril, que pueden servir en cualquier bar. Cuidado! no voy a decir nada encontra de una caña bien tirada, acompañada de su correspondiente tapa. Soy un fan "number one" de este tipo de cervezas, y de la sagrada institución hispánica del aperitivo, acompañando una buena cerveza con una generosa tapa.
De hecho en España gozamos de varias marcas de cerveza francamente buenas, ideales para acompañar el aperitivo, una reunión con amigos o lo que se tercie. Es más, el "culpable", o mejor dicho responsable, de que comenzara mi pasión por la cerveza fue un botellín bien frío de Mahou, que tomé por primera vez en mi adolescencia.
Pero obviamente estas cervezas, las clásicas "rubias", no son comparables con otro tipo de cervezas como las cervezas de abadía belgas, o las ales inglesas, o alguna bock alemana, por poner algún ejemplo.
La cerveza también ofrece cualidades como el color, el olor, el sabor o la textura, que pueden aportar matices complejos y gratificantes a la degustación de la cerveza que vayamos a tomar. Definen su personalidad, como ocurre con otras bebidas. De hecho, existe un proceso de cata para la cerveza (del que algún día hablaré), como lo hay para el vino.
Aparte la cerveza ha llevado y sigue llevando ligada la idea de que engorda terriblemente, y provoca la aparición de los tan detestados michelines. Cualquiera de nosotros habrá oido multitud de veces esa expresión de "barriga cervecera". Sinceramente, alguien piensa que quien posee una figura acentuadamente curvilinea en la zona abdominal, se debe sólo a la cerveza? Influye mucho más la dieta que la propia cerveza. Obviamente por su contenido alcohólico, y las levaduras que incluyen muchos tipos de cerveza, aporta una serie de calorías que evidentemente, no es como el agua, pero engorda mucho menos de lo que la gente imagina. Menos por ejemplo, que un zumo o un refresco que contiene muchos más azúcares.
Con la cerveza, como ocurre con otras bebidas alcohólicas, lo único que hay que tener en cuenta es que hay que disfrutarla con moderación, aunque con ventanja respecto al vino y otras bebidas espirituosas, ya que muchas cervezas tienen baja graduación, aunque es cierto que las hay de alta graduación, con las que hay que tener más cuidado, ya que las muy traicioneras se suben a la cabeza de forma súbita e inesperada, pudiéndonos provocar que pillemos una "castaña" considerable cuando queramos darnos cuenta.

Afortunadamente, estas ideas extendidas sobre la cerveza se van suavizando, y cada vez está tomando más auge el mundo de las cervezas de importación, y las cervezas de elaboración artesanal, generando cada vez más aficionados, entre los cuales me incluyo, e incluso la imagen de la cerveza ha mejorado sensiblemente, ya que es posible encontrar estudios que nos confirman las múltiples cualidades benignas de la cerveza (incluso para las embarazadas!). A pesar de todo ello creo que en este terreno, aun queda camino por recorrer. Alguien imagina pidiendo en un restaurante la carta de cervezas al camarero? jejeje. Aunque ya me he encontrado algún restaurante donde sí la ofrecen, así como la proliferación de secciones cada vez más extensas, dedicadas a las cervezas de importación en muchos centros comerciales. Esto es señal de que en este sentido ha mejorado la imagen de la cerveza, y de que se facilita el acceso a las diferentes variedades de cervezas de numerosos países, lo cual satisface a todo buen cervecero, como un servidor.

Después de este preámbulo, un tanto literario, me meteré en faena, para ir compartiendo mis experiencias relacionadas con la cerveza: desde la desgustación de diferentes marcas, hasta rutas urbanas por pubs de distintas ciudades o incluso países, con lugares para recomendar a todo buen amante cervecero.

Creo que llegó el momento para hacer una pausa y tomarme una jarrita de fría cerveza. Salud!

1 comentario:

  1. Genial, blog. Hoy lo descubri. Y seguire dedicando minutos a él. Saludos y enhorabuena.

    ResponderEliminar