jueves, 15 de abril de 2010

Augustijn, en un recóndito monasterio belga





La primera cerveza sobre la que hablaré es la cerveza Augustijn, que probé por primera vez las pasadas Navidades, y que en más de una ocasión, en alguna de mis periódicas visitas a la sección de cervezas del Hipercor, incluí en mi cesta de la compra.
Se trata de una cerveza belga de tipo abadía, triple.
Es relativamente fácil de encontrar. Como he comentado en la sección de cervezas de importación de cualquier Hipercor la tienen disponible a un precio muy razonable. Es sencillo identificarla, gracias a su particular forma de la botella (regordeta, achaparrada y panzuda), similar a de otras cervezas belgas como
la Gulden Draak, y al monje que aparece impreso en su etiqueta.


UN POCO DE HISTORIA...
Hace 700 años, en 1295, la abadía Augustijner fue fundada gracias al apoyo de la familia Borluut. Esta es precisamente la razón por la que el año 1295 se incluye en la etiqueta de cada botella de la cerveza AUGUSTIJN.
En 1295, la abadía Augustijner era la primera abadía de la orden de los agustinos en los Países Bajos.
Esta abadía llegó a convertirse en uno de los centros religiosos, políticos y culturales más importantes de Europa durante los siglos XIV y XV.
En 1582, dentro de una época especialmente convulsa en lo concerniente a la religión, la abadía fue arrasada totalmente por los Calvinistas. Pero poco después, la abadía resucitó y se convirtió en otra vez un centro religioso y cultural importante, hasta la Revolución Francesa, cuando expulsaron a los monjes y la abadía fue vendida para financiar las campañas militares de Napoleón. Posteriormente, la abadía fue recuperada pero nunca volvió a tener la misma importancia.
Actualmente en la abadía viven solamente 7 monjes. Hace más de 20 años los monjes dieron permiso para que la centenaria receta y sus ingredientes fueran utilizados por la cervecera belga Van Steenberge para la  producción de esta cerveza. Esta cervecera está situada al norte de Bélgica en un pequeño pueblo llamado Ertvelde. Esta cervecera produce otras dos excelentes cervezas: La Gulden Draak, que he mencionado anteriormente y la Piraat.


CATA:
Hay tres variantes dentro de las Augustijn: Dark, Blond y la Grand Cru. En la cata hago referencia a la Blond.
Como la mayoría de las cervezas de abadía lo ideal es degustarla en una copa de tipo cáliz.
Graduación: 8º
Vista:
De color oro oscuro, con brillos que tornan a naranja. No llega a ser turbia, pero si traslúcida, con sedimentación, por lo que a veces es confundida con una cerveza de trigo. La espuma es abundante y cremosa, aunque no muy durarera.
Olor:
El aroma es intenso, dulce notas de frutas y cereal, de ahí que recuerde también en parte a las cervezas de trigo.
Textura:
Cuerpo compacto, y con marcada carbonatación. Se aprecia el cosquilleo de las burbujas en la lengua.
Sabor:
Marcado sabor a malta. Afrutado y algo especiado Sensiblemente alcohólico.
Ideal:
Para acompañar una tabla de quesos. Apta para aquellos que quieran iniciarse en las cervezas de abadía.

Puntuación: 7/10

1 comentario:

  1. Hola. En verano estuvo en Bélgica de vacaciones en mi coche y aloje unos cuantos días en Ekklo y me ha gustado mucho esta deliciosa (para mí) cerveza. Y me arrepentí de no comprar una docena para traer a España; porque pensaba que en Bruselas vende esta marca y no lo he encontrado en ningún lado.
    Me gustaría saber que si en Hipercor de la Comunidad de Madrid todavía vende esta cerveza...
    Por cierto, excelente reportaje y buena información .
    Gracias y saludos

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