viernes, 4 de junio de 2010

SIETE, las cervezas trapistas son... (Westmalle (1))

En esta ocasión voy a hablar sobre las cervezas trapistas. Seguramente muchos de los que lean estas líneas, habrá oido hablar de las cervezas trapistas. Las cervezas trapistas, o también llamadas trapenses son cervezas que son elaboradas como las cervezas de abadía, que son aún más conocidas, y de las que existe una enorme variedad. La diferencia entre las cervezas trapistas y las cervezas de abadía, radica fundamentalmente en que las primeras reciben esta denominación al ser fabricadas por los propios monjes en los monasterios trapenses, siguiendo los mandatos de la "estricta observancia" de la regla cisterciense, que marcan la pauta de la vida diaria monástica de una forma austera, dura e inflexible, manteniendo a la oración y al trabajo como pilares fundamentales de la vida monacal. La cerveza que fabrican, forma parte de los productos de la tierra, fruto del trabajo de los monjes.

Actualmente este tipo de cerveza sólo se fabrica en 7 de los cerca de 200 monasterios trapenses existentes. Seis de estos siete monasterios se encuentran en Bélgica, y uno en Holanda, por lo que realmente existen sólo 7 auténticas cervezas trapistas, a pesar de que existen algunas compañías cerveceras que etiquetan sus cervezas de abadía como trapistas cuando realmente no lo son.Sólo son auténticas cervezas trapistas si llevan en el etiquetado, el siguiente símbolo:


Las siete cervezas trapistas existentes son:
- Westmalle.
- Chimay.
- Orval.
- Achel.
- Rochefort.
- Westvleteren.
Todas ellas de Bélgica.
Y:
- Trappe, en Holanda.

Dado que la mayoría de los monasterios trapenses productores de cerveza  trapista en la actualidad, se encuentran en Bélgica, la cerveza trapista se considera como la especialidad de cervezas más auténtica y enuina del país del Benelux. Este tipo de cervezas se caracterizan en general, por ser de alta graduación alcohólica, con una segunda o hasta tercera fermentación en botella.

Voy a comenzar por comentar una de estas cervezas: la WestMalle:

Esta cerveza la probé por primera vez en un fantástico viaje que hice en vísperas de Navidad a Bélgica, hace ya algunos años. De hecho, tanto me impactó esta cerveza, que me traje un pack con una preciosa copa de tipo cáliz de regalo, como la que se aprecia en la foto.



La abadía de Nuestra Señora del Sagrado Corazón se encuentra en un paisaje llano en West Malle, entre la ciudad de Amberes y la frontera neerlandesa. El monasterio se fundó en 1794.
Comenzó a producir esta cerveza en 1836 y pocos años después la vendían los monjes directamente en la puerta del monasterio, siendo de esta forma la más antigua fábrica trapense post-napoleónica de Bélgica.
Esta cerveza trapista es curiosamente la que más botellas produce al año, por encima incluso de la Chimay, mucho más conocida, y digo curiosamente por dos motivos:
- El primero de ellos es que a pesar de ser la cerveza trapense con mayor producción no es nada fácil de encontrar en España, salvo en alguna tienda/bodega muy especializada, o consumida directamente en una cervecería de importación.
- El segundo motivo, es que la producción no está basada en criterios comerciales o empresariales, ya que son los propios monjes quienes la fabrican, con el objetivo de lograr obtener lo suficiente para la subsistencia del monasterio y el mantenimiento de sus obras benéficas en favor de la comunidad. Este motivo además, es la causa de que en esta cerveza prime ante todo la calidad, por encima del beneficio a obtener.

El monasterio produce actualmente sólo dos variedades:la Dubbel, y la Tripel, aunque tienen una tercera denominada "Extra", que podría resultar un auténtico clásico mundial, si los monjes decidieran finalmente comercializar. 

Westmalle Dubbel:
La Westmalle Dubbel es la cerveza oscura por excelencia de Flandes. Con un 7% de alcohol, es una cerveza de alta fermentación y con segunda fermentación en botella, como todas las de su clase.Entre los puntos claves de su elaboración destaca el agua empleada, que es obtenida de manantiales naturales subterráneos. El resto de sus ingredientes son: malta tostada, levadura propia, lúpulo y azúcar moreno.

Color: De color tostado oscuro, como avinada.

Aroma: Notas dulces a frutas y caramelo.
Sabor: Se precibe claramente un pronunciado sabor a malta tostada, algo dulce por el azúcar que termina asomando. Pero lo mejor de esta cerveza llega al final del trago, cuando los lúpulos empleados en la elaboración de la cerveza, la dotan de una fuerte personalidad, logrando un equilibrio perfecto. Un clásico.

Nota: 8,75


Westmalle Tripel:  

Con 9,5% de alcohol, se trata de una cerveza de alta fermentación y con segunda fermentación en botella, como su "hermana", la Dubbel. En este caso, estamos hablando de una cerveza  dorada y muy potente, tanto, que esta cerveza es conocida como la "triple" que hizo que todas las demás triples fueran "rubias". 
Los ingredientes empleados en su elaboración son en parte similares a los de la doble, salvo por la malta tostada y el azúcar que ya no es moreno, sino blanco.
Color: Dorado intenso, similar al whisky.
Aroma: Notas a especias y hierbas.
Sabor: Dulzona y afrutada al comienzo, dan paso a  un sinfín de complejos sabores y aromas,  fruto de la gran variedad de lúpulos empleados en su fabricación, y  que hace de esta cerveza algo único. 

Nota: 9,5



Recomiendo en ambos casos disfrutarla en su preciosamente diseñada copa en forma de cáliz y con el nombre del monasterio grabado en ella, donde podemos ver adheridos en cada sorbo los restos de su densa capa de espuma. Y a ser posible acompañada de una tablita de quesos ahumados, o en su defecto, de paté a la pimienta con rebanadas de pan candeal.

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