lunes, 28 de junio de 2010

Schlenkerla, una cerveza única y artesanal


Hoy voy a comentar una cerveza puramente artesanal, y de un sabor único, particular, e inconfundible que sorprenderá a todo el que se decida a probar esta joya proveniente del corazón de Franconia. Estoy hablando de la Schlenkerla Rauch Bier. Se trata de una cerveza ahumada (rauch bier, en alemán) especialidad única de la ciudad de Bamberg.

Bamberg es una preciosa ciudad bávara, con edificios medievales, un ayuntamiento de cuento, y callejuelas  repletas de cervecerías con encanto. Se encuentra situada en el norte de Franconia, en Alemania. Tuve la oportunidad de pasar un día en esta ciudad en 2005 durante un viaje alrededor de Baviera, que fue verdaderamente memorable. Hablar de Bamberg implica hablar también de su afamada cerveza ahumada, una de sus principales y más conocidas especialidades gastronómicas. Esta cerveza se caracateriza por estar elaborada a partir de malta que recibe el humo de las brasas de madera de haya con las que es cubierta mientras que se seca al horno. El humo proveniente de las brasas es el responsable de dotar a la malta de su tan característico aroma ahumado.


La legendaria cervecería Schlenkerla, ubicada en pleno centro histórico de Bamberg, ya era conocida en 1405, por producir este particular tipo de cerveza. Entre 1405 y 1615 el edificio de la cervecería fue vendido varias veces, llegando a ser posteriormente destruido y reconstruido durante la Guerra de los Treinta Años.
Desde 1678 ha habido diferentes y numerosos dueños de la cervecería. El más importante ellos fue Johann Wolfgang Heller, que adquirió en una colina a las afueras Bamberg, una cueva excavada en la roca para almacenar la cerveza durante el verano. Actualmente esta colina, se llama "Stephansberg", y está en el centro de la ciudad. La cervecería se trasladó entonces a esa localización. Aunque el nombre oficial de la cervecería es hoy en día "Heller-Bräu", todos los lugareños la conocen como Schlenkerla. Este nombre se debe a uno de los dueños que tuvo la cervecería durante el siglo XIX, que era minusválido, y tenía una forma muy particular de mover los brazos cuando caminaba de forma torcida. Esta forma de caminar, se llama coloquialmente "schlenkern", y es por ello que la gente a partir de aquel momento comenzó a conocer a la cervecería como Schlenkerla, que es el nombre que ha perdurado desde aquel entonces hasta la actualidad.
Actualmente la cervecería es administrada por la familia Trum que, desde hace varias generaciones, se encargan de dotar de una magia especial al local y de elaborar esta joya artesanal. 
Dejo la dirección web de la cervecería Schlenkerla por si hay alguien interesado en conocer más acerca de la cervecería, su historia, sus variedades de cervezas, cómo se elaboran, etc. Incluso es posible comprarla directamente a la propia cervecería a través de un formulario que tienen creado a tal efecto en su web, sirviéndola a domicilio, incluso al extranjero. De este modo es posible poder degustarla, sin necesidad de viajar hasta Alemania (aunque no dejéis de hacerlo, si tenéis oportunidad de organizar una visita a Bamberg). Es posible comprarla por cajas de botellas de medio litro. Los dueños son encantadores y muy formales, en pocos días, tras haber realizado el pago por transferencia bancaria, tendréis en vuestra casa el pedido con las cervezas, listas para poder disfrutarlas.

Cata:

Graduación: 5,1º

Color: Una vez servida en un vaso de pinta, es de color oscuro, casi negro, similar al café. Servida adecuadamente, forma una duradera capa de espuma, de textura y color cremosos.

Aroma: Desprende un intenso aroma a ahumado, como el bacon, o el queso ahumado. Después se aprecian notas a malta tostada algo especiada, y a café. Es un aroma tan intenso y envolvente, que resulta totalmente inconfundible.

Sabor: Resulta sorprendente y embriagador. Se detecta un fuerte sabor predominantemente ahumado, y en segundo plano, se aprecia el sabor ligeramente dulzón al grano tostado de la malta, que da paso a un largo regusto a lúpulo ligeramente amargo matizado por el persistente aroma a ahumado. Logra tener un equilibrio casi perfecto entre el dulzor y el amargor. Una cerveza única y altamente recomendable a cualquier amante de la cerveza. Beberá algo que casi con total seguridad no haya probado jamás. Ideal para acompañar una tabla de quesos y/o salchichas con diferentes tipos de salsas, en especial, mostaza.

Nota: 9,5/10

1 comentario:

  1. Por esas zonas de Bamberg, Baja Baviera empecé yo a apreciar la cerveza en un pueblo llamado Schlüsselfeld en una Braurei de esas típicas ya hace añitos donde cada jarra de Bier es Gloria Bendita, lo que embotellan de forma industrial solo tienen un ligero y remoto parecido a las Reinheitsgebot. Aunque esa ahumada no la recuerdo especialmente pero seguro que la probe porque las demás nunca me han dejado tan satisfecho. Prost..

    ResponderEliminar