sábado, 25 de diciembre de 2010

Cervezas para estas fiestas...

Una vez llegadas las fiestas, incluso antes, comienza una serie de excesos culinarios, que cómo no deberán estar regados con buena bebida.  Por ello, he hecho acopio de cantidades ingentes de cerveza abarcando una buena variedad, con cervezas de diferentes estilos y procedencias, que compartiré con amigos y familia en estos días.
Quería comentaros la recopilación de las cervezas que tengo en "bodega", para ver qué os parece si habéis probado alguna de ellas, y cuál me recomendáis dejar madurar durante más tiempo. Algunas de ellas ya las he consumido anteriormente, como la Rochefort, o la Pannepot, incluso alguna otra ha llegado a aparecer en el blog, como la Schlenkerla o la Samichlaus.


En formato de botella de 33cl, o 50cl:
- 1 Duchese du Burgogne.
- 1 Weihenstephaner Dopelbock.
- 1 Schlenkerla.
- 1 Hardcore IPA de Brewdog.
- 1 Struisse Pannepot.
- 1 Rochefort 10.
- 1 Lindemanns Kriek.
- 1 Rodenbach.
- 1 Flying Dog IPA 
- 1 Kasteel Rouge
- 1 Samichlaus

 En formato de botella de 75cl.
- 1 Chimay Azul Grand Reserve.
- 1 Mikkeler Monk Elixir.
- 1 Bush Prestige.
- 1 De Molen Vuur & Vlam.


En formato de lata, que aprovecharé para mi colección.
- 1 Tuborg Julebryg de 1 litro.
- 1 Carlsberg Elephant en formato de 50 cl.

Por si fuera poco, en esta verbena de cervezas, no están incluidas 6 Chimay rojas, de reciente adquisición en un pack, en el que se incluía la copa propia de Chimay, y es que me encantan las copas y jarras de cerveza, como coleccionista, por lo que no me pude resistir cuando pasé por delante de ellas en el hiper.

Como veréis muy variada selección. De ellas mención especial merecen las del segundo grupo que son un poco más difíciles de conseguir. La Mikeller vino directamente de Coppenhague junto con la Tuborg y la Carlsberg, en el equipaje de mi cuñado en un viaje reciente que hizo a Dinamarca, y al que siempre le lío para que me consiga cervezas en sus viajes. Muchas gracias desde aquí cuñado ;). La Tuborg Julebryg cayó ya, ayer tarde en los aperitivos de la Nochebuena, y ya adelanto que será la protagonista de un tercer post sobre las cervezas de Navidad.
Y con la Chimay Azul, tengo un dilema. Es de producción del 2010, tal y como figura en el escudo de la abadía en la etiqueta. Mi idea al comprarla era dejarla madurar durante 1 año o 2 más en botella, antes de consumirla. Alguno de vosotros, ha hecho la prueba alguna vez? Se aprecia notablemente la diferencia? Claro, la idea que tengo es de dejarla madurar, pero cada vez que veo la botella en uno de los muchos momentos adecuados para tomarla, me cuesta seguir manteniendo esa decisisón, aunque por el momento, y ayudado por la restante variedad de la que dispongo, mantengo a raya la tentación. Ya os iré comentando qué me han parecido, aquellas que no he probado ni comentado aún en el blog.

Felices Fiestas amigos "blogueros", que disfrutéis de ellas en buena compañía y con mucha y rica cerveza. Salud!

1 comentario:

  1. Bueeeeena compra :)

    En cuanto a la Chimay, si es del 2010 te recomiendo que esperes hasta el 2012. Eso fue lo que hice yo con una del 2008, y el cambio es tremendo, mucho mayor que esperando solo un año.

    ¡Un saludo!

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