martes, 28 de diciembre de 2010

Duchesse de Bourgogne, tradición flamenca


Hoy voy a hablar de una buena representante de uno de los estilos más puramente tradicionales de Flandes: la ale roja flamenca, y en concreto de la Duchesse de Bourgogne.
Producida por la cervecera Verhaeghe, la Duchesse de Bourgogne es una ale roja flamenca característica del Flandes Occidental. En el curso de su proceso de fabricación, después de la primera y la segunda fermentación, la cerveza se destina a la maduración en barricas de
roble durante 18 meses. El producto final es una mezcla de cervezas jóvenes de 8 meses de edad con cerveza añeja de 18 meses de edad. Al final seobtiene una cerveza mixta, en el que la edad media antes de ser embotellada es de 12 meses.

La historia de la cervecera comienza en 1892 en la zona rural de Vichte, de mano de los hermanos Paul y Adolf Verhaeghe, quienes fundaron una pequeña cervecería maltería adjunta a un establo, de esta forma la cebada cultivada en sus propios campos, era malteada directamente para ser utilizada posteriormente en la fabricación de la cerveza. Un hecho circustancial afortunado, como la proximidad de las líneas férreas, facilitó la distribución de la cerveza en el entorno local, lo que explica la rápida y buena acogida que tuvo en Bruselas. Como en muchas de las cerveceras que hemos visto comentadas en el blog durante alguna de las Grandes Guerras, se provocaron cambios traumáticos en las fábricas. En este caso fue durante la Primera Guerra Mundial, durante la  cual, los alemanes llegaron a desmantelar la fábrica de la que hablamos. Tras unos años baldíos, en la década de los 50 se impuso el gusto por las cervezas pils, pero a pesar de todo la cervecera Verhaeghe continuó con la elaboración de cervezas tradicionales de alta fermentación, especializándose en la producción de una de las cervezas más típicamente flamencas, la ale roja, estilo en el cual producen una afamada cerveza: La Duchesse de Bourgogne.
La cerveza está dedicada al propio personaje histórico de quien toma el nombre. De hecho la imagen de la mujer que aparece en la etiqueta de la botella esprecisamente María I de Borgoña, también llamada "La Rica", hija de Carlos II de Borgoña, conocido como el "El Temerario", y mujer de Maximiliano I, emperador del Sacro Imperio Germano. Nacida en la capital actual de Bélgica, Bruselas en 1457 y fallecida en la bella ciudad de Brujas en 1482. Dado que era la única hija, heredó de su padre el título que ostentaba tras su fallecimiento en 1477. Acumuló otros títulos también como Condesa de Flandes y Condesa de Artois.
Uno de los motivos por los que pasó a la historia este personaje, fue por defender la autonomía de los territorios de los Países Bajos. La pretensión francesa  por estos territorios  provocó que el rey Luis XI ocupara algunas plazas como el Franco Condado o la región de Borgoña, lo que impidió a María ejercer su título en los que eran sus territorios. Con el objetivo de expulsar a los franceses promulgó una carta conocida como el Gran Privilegio, mediante el cual se garantizaba el gobierno propio en los Países Bajos, lo que la convirtió en un personaje de cierta relevancia histórica.


Cata:
Graduación: 6,2º
Color: Rojo intenso y oscuro, similar al granate, algo amarronada con tintes de rubí. De carbonatación muy  fina pero notable, y con una corona de espuma más bien corta de color crema, y que se disipa pronto.
Aroma: Claramente dulce y afrutado, con aromas a cerezas entre otros. Se perciben matices a madera, lo que le da un carácter avinado, producto de su envejecimiento en barrica.
Sabor: Cuerpo medio, y sabor a medio camino entre lo dulce (proveniente de la cerveza joven) y lo ácido/agrio (causado por la cerveza añeja de la mezcla).
Comienza con un gusto azucarado y afrutado, que a pesar del aroma a las cerezas, me recuerda a la sidra, para a continuación dar paso a un gusto ácido, que incluso llega a ser algo
agrio en un regusto seco, prolongado y bastante persistente.

Esta cerveza goza de muy buenas referencias,  aunque particularmente no me ha llegado a convencer tanto como otras ales rojas flamencas como la Rodenbach.

Puntuación: 7,75.

3 comentarios:

  1. Cervezota en toda la cumbre, una de mis cervezas favoritas.
    Feliz Navidad y siguelo haciendo tan bien con el blog.

    ResponderEliminar
  2. Como decía en el post, me gusta más la Rodenbach dentro del mismo estilo; aún así, me parece una buena cerveza. De todos modos las ales rojas flamencas aunque tienen un sabor que resulta muy sabroso y refrescante en un comienzo, me llegan a hartar un poquito, si tomo más de una.
    Me alegro de que te guste el blog.
    Muchas gracias por el apoyo y felices Fiestas igualmente!

    ResponderEliminar
  3. Wooooowww k buen definicion gracias por la info la buscare pa disfrutarla besos!!
    Karol

    ResponderEliminar