martes, 7 de diciembre de 2010

Ottakringer, sangre vienesa


Hoy me he decantado por hablar acerca de una cerveza austríaca, que goza de larga tradición y gran reputación: la OttaKringer, y en concreto de la Schnitt, dentro de la gama producida por la cervecera.
Uno de los países con gran tradición cervecera en Europa es Austria, país que destaca sobre todo en la elaboración de las weiss bier, o sea, las cervezas de trigo, quizás debido a la proximidad geográfica a la colindante Baviera, ya que en costumbres y gastronomía los austriacos y los bávaros tiene muchos puntos en común, aunque hay otros detalles que por contra los diferencia.
La Ottakringer Schnitt es una cerveza que no resulta demasiado fácil encontrarla en España. Particularmente en mi caso, vino en un conjunto de cervezas, en lata, que me trajeron como regalo proveniente de tierras austríacas. Se elabora a partir de otras dos clases de cerveza: una rubia, la Helle y otra tostada, la Dunkle. Para obtener esta cerveza de gusto particular, se mezclan en distintas proporciones ambas cervezas. Aunque mezclar diferentes tipos de cerveza es relativamente algo habitual, como sucede en Bélgica con las Lambic, no es por contra, demasiado habitual en las cervezas de la región centroeuropea.
 
Acerca de la compañía
El origen del nombre de la compañía se debe al distrito Ottakring de la capital de Austria, donde se encuentra ubicada la fábrica de la cervecera, que por cierto es la última gran fábrica de cerveza que aún queda en Viena.
Heinrich Plank fue el fundador de la cervecería "Planksche Brauerei" en 1837, que supuso la "primera piedra" en la construcción de la compañía, en la ciudad de Viena.
La empresa fundada por Plank, fue adquirida en el año1850 por los hermanos Ignnaz y Jacob Kuffner, judíos de origen, que agrandaron la compañía y ampliaron las instalaciones. En esa época lllegó a haber de forma simultánea más de 40 fábricas de cerveza en la capital austríaca.
Ignnaz Kuffner estaba íntimamente ligado a  la vida social de la ciudad, hasta tal punto que incluso llegó a ser nombrado alcalde de Ottakring en el año 1869, y nombrado noble por el emperador Francisco José en 1878, en pleno esplendor de la capital imperial y sus afamados románticos valses. Su hijo Moriz continuó la tradición familiar con la empresa, hasta que fue expulsado a la fuerza por los nazis tras producirse la anexión de Austria al tercer Reich en 1938. Incluso antes de la invasión del ejército alemán, por el hecho de ser de familia judía ,fue obligado por los nazis a malvender su querida fábrica a un precio irrisorio a Gustav Harmer, un fabricante de licores.
Durante la 2ª Guerra Mundial, apenas se produjo cerveza en la fábrica debido a la práctica paralización de la actividad industrial por la contienda bélica y a la escasez de materias primas. El 27 de Abril de 1945, fue un día histórico para Austria, ya que se proclamó la segunda república con la creación de un nuevo gobierno austriaco provisional y  más adelante, justo al comienzo del verano de 1945, los medios de prensa anunciaban con gran alegría que ya había cerveza otra vez. Pero no es hasta el año 1949 cuando vuelve a fabricarse la cerveza clásica de Ottakringer.
En 1950 los herederos del forzosamente exiliado Moritz Kuffner, recibieron una compensación por la "venta" obligada de la fábrica de su familia, que siguió sin embargo,  siendo propiedad de los Harmer hasta que a mediados de los 80 salió a bolsa una parte sustancial de la compañía permitiendo la participación de inversores anónimos. Ottakringer elabora actualmente 14 cervezas distintas, entre ellas: una bock, una helle, otra dunkle, la Radler, la Fasl Spezial, la Zwickl, la Zwickl Rot,etc.



Cata:
Como comentaba al comienzo del post, la Schnitt es una variedad resultante de efectuar una mezcla de dos cervezas de la propia fábrica, la Ottakringer Helle y la Dunkle.

Graduación: 5,2º.

Aspecto:
De color anaranjado, con un tono que torna a un ambar claro, se trata de una cerveza transparente, con una corona de espuma color crema, y de amplitud media.
 
Aroma:
En los aromas destaca de forma predominante e intensa la malta en detrimento del lúpulo, déjandose notar un poco el tostado de la malta proveniente de la Dunkel, con matices a caramelo, muy sutiles y agradables que complementan el conjunto. Como he comentado se trata de una cerveza que en nariz, resulta muy poco lupulizada, ya que apenas hace acto de aparición en el olor.

Sabor:
Sabor muy suave a malta, algo dulzón y acaramelado, con un cuerpo de medio a ligero. De nuevo, en el retrogusto apenas aparece el lúpulo y el amargor, ya que finaliza igualmente con un leve dulzor en el regusto.

Aunque de sabor agradable de entrada, para mi gusto resulta demasiado malteada, y pierde equilibrio en el conjunto, pudiendo llegar a "cansar" el sabor, pasado un rato, si se bebe sola. Mejor si sirve de acompañamiento a una comida.
Se ha de servir fría en torno a los 6ºC y no va mal para acompañar carnes rojas y asados.
 
Nota: 6,75

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