viernes, 25 de marzo de 2011

Unibroue "fin du monde", una excelente triple más allá del atlántico.


Recientemente en una visita a El Cervecero, la que quizás es la mejor tienda especializada en cervezas de Madrid, me enteré de que las cervezas canadienses de la firma Unibroue (afincada en Quebec, y de la que ya comenté la Trois Pistoles), por decisión estratégica de la compañía, iba a dejar de exportar al mercado europeo, para centrarse en mayor medida en el mercado asiático. Seguro que en esa decisión, pesa el hecho de que la cervecera canadiense fuera comprada en 2006 por uno de los gigantes cerveceros de Japón, como es la Sapporo.
El hecho es que la noticia me cayó como un jarro de agua fría, porque sí, cervezas hay miles, pero las Unibroue tienen una excelente reputación, y la única que que había probado, la Trois Pistoles, me había dejado muy buen sabor de boca (y nunca mejor dicho) en todos los aspectos, por lo que lamentaba que efectivamente, fuera realmente difícil poder disfrutar una de ellas.
Curiosamente el pasado fin de semana, paseando con mi familia por Pinto, y aprovechando el buen tiempo que invitaba a disfrutar de una terracita, nos sentamos en una terraza de un sitio altamente recomendable y que ya conocíamos. El sitio en cuestión se llama Mein Bier (con ese nombre ya podéis imaginar) y tienen siempre una buena variedad de cervezas de importación, que van cambiando/ampliando cada cierto tiempo. Resulta que tenían, para mi sorpresa, la Fin du Monde, una cerveza triple de la canadiense Unibroue, así que no lo pensé, y me pedí una. No sólo colmó mis expectativas, sino que las superó ampliamente, ya que posiblemente esté hablando de la mejor triple que he tomado hasta el momento.

Sobre la cerveza...
Como todas las cervezas de Unibroue, aparte de tener un etiquetado muy llamativo y trabajado, tienen un nombre que se basa en una antigua leyenda o historia. En este caso particular, el nombre de la cerveza fue elegido en honor a los exploradores intrépidos de Europa, que creían que habian llegado hasta el fin del mundo, cuando avistaron las costas de América del Norte. De hecho en la etiqueta de la cerveza podemos ver el contorno geográfico de la Península del Labrador de Canadá.

La Fin du Monde, con 19 IBUS, y 9º de alcohol,  es una cerveza de triple fermentación, elaborarada al estilo de las trapenses y ales de abadia belgas, siendo una de las primeras de este tipo que se fabricaron en Norteamérica, elaborada por primera vez en 1994. Ganadora de numerosos galardones con 5 medallas de platino, y  6 de oro logradas en diferentes certámenes como por ejemplo, la Feria del Condado de Los Ángeles, en la categoría de mejor ale de abadía al estilo belga, donde ganó la medalla de oro. 

Esta cerveza, según la información proporcionada por la marca, es el fruto del desarrollo de un año y medio de investigación en una particular y única cepa de levadura proveniente de Europa.
Al igual que sucede con los vinos y muchas cervezas, las cervezas de Unibroue se mantienen vivas, evolucionan tras su elaboración, con el paso del tiempo. Se vuelven más suaves y afloran notas afrutadas y a miel, proporcionando un mayor y más complejo "bouquet", dando lugar tanmbién a un sabor más intenso. Este proceso de envejecimiento o maduración suele durar de 3 a 5 años para esta cerveza.
En el caso de las cervezas hay que tener especial cuidado con el oxígeno, ya que se le puede considerar como uno de los principales enemigos de la cerveza, debido a que la reacción química de la oxidación da lugar a una cerveza con sabor rancio, y sin fuerza. Como sucede con las ales de abadía, la Fin du Monde, lleva levadura, que es añadida a la botella con el objeto de provocar una fermentación natural en botella. Gracias a la levadura se consume el oxígeno, se desprende dióxido de carbono, y se evita que la cerveza se oxide, por lo que favorece que podamos dejar madurar la cerveza en botella sin problemas, ayudado por el alcohol que hace de conservante natural facilitando este proceso.



Cata:

Graduación:
Aspecto: De color dorado miel, traslúcida, sin filtrar, y con trazas de levadura en suspensión. Rematada con una corona de espuma blanca, muy cremosa, y con buena retención. Se presta a dejar el característico rastro de puntilla adherido al cristal con cada sorbo. Buena carbonatación con burbuja muy fina. 
Olor: Muy potente y compleja. Destaca la levadura, la malta y los matices especiados de coriandro/cilantro. Notas afrutadas, a cítricos (pomelo, naranja), a frutas más dulces (albaricoque y plátano). Se percibe la presencia de otro tipo de notas dulces como a miel, y también algunas herbales, aunque leves.
Sabor: Impresionante entrada en boca, donde nos llega un dulzor exquisito de la malta, en combinación con toques de fruta, que remiten ligeramente para ceder el protagonismo a los sabores especiados y ligeramente florales. Finaliza de forma sublime con un regusto seco pero suave y muy prolongado, dejando una sensación reconfortante en el paladar. Cerveza de cuerpo medio a alto, que sin embargo se presenta como sedosa y de textura cremosa, con un equilibrio extraordinario y un enmascaramiento del alcohol muy logrado a pesar de sus 9,5º. Una excelente representante del estilo cercana a la perfección, que como ya adelantaba al comienzo del post, sea la mejor triple que haya probado jamás, por encima de algunas sublimes como la Westmalle o la Tripel Karmeliet.
Como sucede con otras excelentes triples el maridaje adecuado para esta cerveza podría ser acompañando a unos buenos mejillones con mostaza, o pescados ahumados como un salmón con verduras a la plancha, o con una tabla de quesos azules. Si se toma sóla, resulta igualmente embaucadora.
Recomendable para todo buen amante de la cerveza, y prácticamente todo el público en general. No perdáis la oportunidad de probarla. No os arrepentiréis.

Nota: 9,75/10


5 comentarios:

  1. Ya he añadido las 3 que tienen en El Cervecero a mi lista de cervezas para probar. Gracias por la sugerencia!

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  2. Yo la probé hará cosa de 4 o 5 años y aun no e olvidado o bien que sabe... extremadamente recomendable.

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  3. ¡Cómo las echo de menos! La Trois Pistoles y la Maudite son inolvidables una vez que las pruebas...
    Eau Bénite y Fin du Monde también superan a casi todo lo que he probado.
    Una pena. Y no hay forma de que nadie se traiga p'acá una remesa...

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  4. Una lástima la verdad. Poco tiempo estuvieron por aquí, pero aún así efectivamente se hicieron querer, y como bien dices se las echa de menos. Quién sabe si algún día deciden de nuevo cambiar la política de exportaciones, y las volvemos a ver por nuestros bares y tiendas especializadas. Salu2!

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  5. Yo tuve el privilegio de probar en Valladolid hace unos 6 u 8 años Maudite, Eau benite, La fin du monde y La trois pistoles.

    De hecho recuerdo que, por estar, estaban hasta en un Hipercor (grandes tiempos aquellos en los que tenías un pasillo entero lleno de cervezas de importación y con una buena rotación). Incluso en algún que otro bar cutrecillo tenían algunas más además de las mencionadas.

    Y de repente, pluf, desaparecieron y nadie las puede traer. Llegué a contactar directamente con ellos y me dijeron que sí que me mandaban... cajas de 24 a cambio de un riñoncete de mapache :D

    En fin, a ver si algún día vuelve a conseguir traer alguien... a Madrid o Valladolid, me da igual, ¡¡¡ pero que las traigan !!!

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