lunes, 11 de abril de 2011

Rodenbach, posiblemente la cerveza más refrescante del mundo


Hacía tiempo que quería dedicar una entrada en el blog, a una cerveza singular y de gran prestigio y popularidad, como es el caso de la ale roja flamenca de la cervecera belga Rodenbach. Este prestigio y fama se vieron incrementados cuando el gran y mítico beer-hunter Michael Jackson (tristemente ya desaparecido) clasificó a la cerveza roja de Rodenbach como la cerveza más refrescante del mundo, título a simple vista honorífico pero a la par de digna mención y gran importancia, no sólo por lo que significa en sí, sino por quien lo otorgaba, toda una institución en la cultura cervecera.

La historia de esta cervecera está ligada al apellido Rodenbach, y la dinastía iniciada por el cirujano de origen alemán, Ferdinand Rodenbach, nacido en 1714. Ferdinand Rodenbach, junto con su familia se instalaron en Roeselare en 1749, en el centro de la provincia de West Vlaanderen, en Flandes, lugar donde tuvo lugar el nacimiento de la cervecera Rodenbach. Su hijo Pieter Rodenbach siguió los pasos de su padre, pero los cuatro hijos de Pieter, tomaron caminos distintos. Entre los 4 hermanos crearon una sociedad en el año 1821, comprando una cervecería en la Spanjestraat (en castellano, calle de España). Una vez terminada la sociedad en 1836, uno de los hermanos, Pedro Rodenbach compró la cervecería junto con su mujer, Regina Wauters, hija de familia con tradición cervecera procedente de Malinas. Dado que Pedro era militar, durante sus estancias en el ejército en diferentes campañas bélicas, su esposa Regina dirigió la cervecería junto con su hijo Edward Rodenbach, lo que la llevó a ser una figura digna de mención, como mujer emprendedora y buena empresaria. Precisamente fue la responsable que hizo instalar la primera máquina a vapor en Roeselare. Con su hijo Edward al frente de la cervecera llevó a la empresa a una época de prosperidad. Al mismo tiempo su hijo Eugène finalizó sus estudios en Inglaterra como maestro cervecero, donde adquirió el conocimiento acerca del sietema de maduración de la cerveza en barriles de roble para mezclarla con cerveza joven, siendo así el creador de la Rodenbach clásica.

Sobre la cervecera y la ale roja flamenca:
La Rodenbach es una cervecera regional cuyos inicios fueron humildes, centrando la distribución y comercialización de sus cervezas al ámbito local, de manera que la gente de la región identificaba la cerveza con el nombre de Rodenbach. Gracias a la Rodenbach, la especialidad de la ale roja flamenca ha llegado a ser conocida por todo el mundo, formando parte del sinfín de cervezas belgas que han contribuido a forjar la reputación de Bélgica como la gran nación de la cerveza, con permiso de Alemania. A pesar del carácter regional de la cervecera en sus comienzos, en la actualidad la producción supera los 200.000 Hectolitros, siendo uno de los mejores exponentes de cervecerías que han logrado tener éxito en el mercado especializándose en un producto sustancialmente diferente al resto de las cervezas comercializadas.
Llama la atención las instalaciones de esta cervecera, conocidas como la catedral de los tanques de madera, uno de los puntos de mayor interés en Bélgica, en cuanto a cervezas se refiere. Estas instalaciones son totalmente diferentes a las que se pueden encontrar en otras fábricas de cerveza, ya que se encuentran perfectamente adaptadas para la elaboración de la especialidad de la cervecera, la ale roja flamenca, de tal modo que no es posible reutilizarlas para la fabricación de otro tipo de cervezas.
Como seña de identidad dentro del proceso de elaboración de las cervezas de la Rodenbach, estas se elaboran mediante la mezcla proporcionada de cervezas jóvenes con cervezas más añejas y maduradas en barricas de roble, como sucede por ejemplo con los vinos.
El secreto pues de la Rodenbach podríamos decir que se encuentra en la madera. Tras someterse a una doble fermentación en cubas de acero inoxidable, la cerveza es decantada en enormes barriles de roble de 150 años de antigüedad y que pesan 18 toneladas una vez llenos, donde envejecen una media de 2 años. Precisamente, los barriles usados son el lugar que han elegido las bacterias de tipo Lactobacillus para anidar y dotar a las cervezas de una particular acidez y agrura. A pesar de que cada consumidor puede apreciar diferentes matices en la cerveza, la gran cualidad de los maestros cerveceros de la Rodenbach es lograr un nivel determinado de consistencia y perfección en las mezclas empleadas para la elaboración de sus cervezas.
Actualmente la Rodenbach pertenece al grupo Palm Breweries que aglutina en su portfolio de cervezas a :
La Brugge, la Gueuze, o la Palm, entre otras aparte de la Rodenbach.

Cata:

Rodenbach clásica.
Se trata de una mezcla compuesta por un 75% de cerveza joven y el 25% restante de cerveza que ha madurado durante 2 años en barriles de roble.
Graduación: 5,2º
Aspecto: De color rojo rubí intenso, inclinado hacia el granate, con brillos rojizos, y coronada con una buena y densa capa de espuma amarillenta y cremosa, con buena persistencia y suave textura.
Aroma: Aromas muy penetrantes se desprenden de esta cerveza, entre los que destacan las notas afrutadas a frutos a medio camino entre el dulzor y la acidez, como cerezas, frambuesas y manzanas, y matices de azúcar y más leves de vainilla debido al envejecimiento en barricas de roble. Presenta ciertas reminiscencias a los olores que podemos encontrar en una una sidra.
Sabor: De fácil trago, y de cuerpo medio, tiene una fuerte entrada en boca, donde la cerveza se presenta como predominantemente dulce y ácida al mismo tiempo, destacando los sabores edulcorados a cereza, azúcar, vainilla y caramelo, siempre matizados por una contundente acidez, y presencia de taninos dándole un carácter avinado que provoca un final largo y muy seco, dejando la sensación de necesidad de continuar bebiendo. Diferente a la par que muy refrescante.
Nota: 9/10


Grand Cru.
Se trata de una mezcla compuesta por un tercio de cerveza joven y dos tercios de cerveza envejecida durante 2 años en barricas de roble. Al ser mayor la proporción de cerveza añeja, que en el caso de la tradicional, el gusto de la Grand Cru es más afrutado y complejo que en el caso de su hermana.
Graduación: 6º
Aspecto: De color rojo oscuro, tornando a marrón con brillos rojizos. Resulta más opaca y oscura que su hermana. Coronada con una capa de espuma de similares características: color crema, amarillenta, densa, cremosa y con buena retención.
Aroma: Los aromas detectados son igualmente similares a los de su hermana "joven", donde se perciben claramente las notas afrutadas agridulces, donde destacan las cerezas. Se intensifican eso sí, los matices avainillados, y aparece sutilmente el alcohol, que en la Rodenbach clásica no era perceptible.
Sabor: De cuerpo medio y con entrada igualmente potente, es una cerveza con un gusto más acre, ácido y avinado, resultando en el regusto más seca, pero igualmente valorable, y muy refrescante.
Nota: 9/10

3 comentarios:

  1. JAB, buen post sin ninguna duda, y comparto plenamente la nota que le has puesto e incluso puede que la subiera, jeje! Me gusta mucho Rodenbach, y de las diferentes versiones (alguna te falta por comentar en la entrada: Vintage, Vin de Cereale) la mejor para mi es la básica (Original).

    Sólamente una curiosidad sobre el título...¿refrescante? Para mí es un cervezón para tomarlo lentamente disfrutando de su infinidad de matices, no para refrescar en un día caluroso, por ejemplo, pero ya se sabe, para gustos...

    Saludos compañero!

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  2. Efectivamente se trata de cervezas con muchos matices y para degustar tranquilamente, pero a la vez me resultan refrescantes. El título era por parafrasear a Michael Jackson, con el que en esta ocasión comparto en buena medida su opinión, y también por hacer un pequeño juego de palabras con el eslogan conocido de la Carlsberg. La Vintage y la Vin de Cereale no las he catado. Me las apunto como pendientes para probar.
    Por cierto, y cambiando de tema, tengo las etiquetas de las Titanic preparadas para enviártelas. Tal y como temías eran adhesivas, y muy pegajosas, pero las pude despegar enteras, aunque con menor grosor o mayor transparencia. He pegado las etiquetas posterior y anterior de cada botella, y no han quedado mal, la verdad. Espero que te sirvan para la colección. Un saludo

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  3. Me pasó como a JAB, a pesar de que su sabor y aroma no los relacionaba para nada con lo refrescante, al tomarla me quitó la sed sorprendentemente bien. Es curioso, pero si que me resultó muy refrescante, a pesar de no tomarla nada fría :-).

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