lunes, 2 de mayo de 2011

Kostritzer, el oro negro de Turingia


Hoy voy a dedicar la entrada de la cerveteca a una cerveza de un estilo particular del que aún no he hablado, y que es genuino de Alemania. Estoy refiriéndome a las schwarzbier y más concretamente a la Kostritzer, la representante más fiel, genuina y tradicional de este tipo de cervezas.
Las schwarzbier son un tipo de cerveza negra, pero de baja fermentación. La schwarzbier es a la lager lo que la stout y la porter son a las ale. Este tipo de cervezas tienen su origen en el sur de Alemania, siendo muy consumidas en  tierras teutonas. La apariencia opaca de las schwartzbier, muy negra, despierta las expectativas de amargor tostado, sabores quemados, y matices afrutados, pero no deberíamos dejarnos llevar sólo por la apariencia de estas cervezas, ya que el resultado final  es un producto mucho más ligero de lo que podríamos esperar, siendo más suave y parecido a una pilsen, que a una stout. Las schwarzbier tienen un marcado gusto a malta, que le proporciona un dulzor sin llegar a ser empalagoso o que enmascare el resto de sabores. Son cervezas moderadamente bien balancedas y tienden a tener un final seco. El grado de alcohol suele estar en el rango de las pilsen entre 4.5 y 5 grados. Raramente es mayor. Al igual que con las weizen se suele emplear los vasos altos de flauta para servirlas y de esa manera poder apreciar la espuma atractiva de las Schwarzbier.

La Köstritzer Schwarzbierbrauerei, que es la fábrica que elabora la Kostritzer, se encuentra en Turingia,  en las cercanías de la ciudad cervecera francona de Kulmbach (que posee por cierto un fantástico festival de cerveza en verano). Esta factoría lleva a sus espaldas casi 500 años de tradición en el arte cervecero. Es una de las más antiguas de Alemania, sabiéndose ya de ella desde el año 1543. Comenzó fabricando una cerveza negra que destacaba por su delicado aroma a malta y ligero amargor a lúpulo, y que cosechó una gran reputación mantenida hasta hoy en día, siendo una cerveza muy consumida y apreciada por los alemanes, incluidos los de la extinguida RDA, y en especial los berlineses, puesto que la Kostritzer fue una de las pocas cerveceras que exportaban su producto a la Alemania Oriental durante los años de gobierno comunista. En lo años 90 fue absorbida por una de las grandes  cerveceras alemanas, la Bitburger, lo que ayudó que a partir de entonces comenzara su expansión por todo el mundo, llegando a ser comercializada en 28 países, por lo que es a menudo conocida como la versión alemana de la Guinness, desde un punto de vista comercial.


Cata:
Graduación: 4,8º
Aspecto: De tono muy oscuro, negra, opaca, como buena representante de las schwartzbier. A pesar de lo profundamente oscura que es, presenta al trasluz, brillos rojizos de color cobre y rubí muy atractivos. Servida en vaso de flauta como las weizen, forma una capa de espuma de color beige, amplia, densa y cremosa que corona la cerveza.
Aroma:
Es una cerveza de predominante aroma a malta, con notas de chocolate y nueces, con matices ahumados, y regalíz, pero sin llegar a ser muy marcados. Más bien sutiles, acompañan a la malta para complementar el conjunto.
Sabor y textura: Es una cerveza con cuerpo, de intenso pero a la par fino sabor a malta, proporcionando un dulzor suave sin llegar a ser agobiante, ni empalagoso. Acompañando a la malta aparecen también sabores a café, apareciendo ligeras reminiscencias a madera con destellos avainillados muy sutiles, para luego dar paso a un amargor generado por el lúpulo, pero no demasiado intenso, con lo que la cerveza alcanza un equilibrio bastante bien logrado, donde el alcohol, sin tener una concentración elevada, queda perfectamente enmascarado, resultando más fácil de beber de lo que pudiera parecer en un primer momento, lo que la convierte en una cerveza ideal para tomar más de una y repetir sin problemas.

Puntuación: 8/10

3 comentarios:

  1. A 1'19€ la compro en Lidl de 33cl. Excelente.

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  2. Gran post! Nada por añadir... una cerveza muy recomendable.

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  3. Es buena aunque carece de fermentación, de sabor seco y un poco amargo. Personalmente no me agradó mucho.

    - Un paísa cansado de la pilsen (cerveza de Bavaria)

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