martes, 30 de agosto de 2011

Altenmünster Premium, una altbier especial

La cerveza que voy a comentar pertenece a un estilo del que aún no he hablado en el blog, las altbier. Las altbier son un estilo de cerveza típicamente alemán, originario de la ciudad de Düsseldorf, aunque hay altbier procedentes de otras ciudades alemanas como Hannover,o de otros países como Holanda.
El término alemán alt, significa antiguo. Si alguno de vosotros ha ido en alguna ocasión a Alemania, habrá visto carteles indicativos donde pone "alt stadt", que significa precisamente ciudad vieja. El vocablo elegido encaja perfectamente con este estilo de cervezas, no porque hayan sido envejecidas, sino por tratarse de cervezas muy antiguas, elaboradas anteriormente a las lager. Estas cervezas se caracterizan por ser de fermentación alta, y de un color que va desde el bronce dorado al cobrizo, siendo este el tono más habitual. Curiosamente la altbier comentada hoy, la Altenmünster Premium, presenta un color inusualmente más pálido de lo habitual en este estilo, más cercano a las lager y a las pilsen (de hecho sé de más de uno que la considera más bien una pilsner, que una alt). En general las altbier guardan bastantes semejanzas con otros estilos como las pale ale inglesas, o las bitter británicas, pero dado que para su elaboración se almacenan durante largos periodos de tiempo a bajas temperaturas, el carácter que adquieren las altbier es más "limpio" y suavizado que en el caso de los estilos semejantes mencionados. Suelen ser cervezas bastantes afrutadas y con una carga mayor de lúpulo que en las pilsner alemanas, aunque al igual que estas últimas no suelen llegar a los 5º de alcohol y su regusto final es marcadamente seco, lo que las convierte igualmente en cervezas fáciles de beber.

Las marcas Diebels y Frankenheim son quizás los mayores productores de este tipo de cervezas, pero hay otras muchas muy representativas dentro de las altbier, como la Shumacher, la Uerige, o la Schlüssel.
En el caso que nos atañe hoy la Altenmünster Premium está elaborada por la cervecera Allgäuer Brauhaus, junto con otra gama de cervezas Altemünster, de la que destacan una Maibock, una Hefe de trigo, o una especial de Invierno.

Toda la gama de Altenmünster se encuentra embotellada en formato de 0,5 litros, en botellas con el vidrio oscuro de color marrón, y sin etiquetado, salvo por una vitola en la zona del tapón, que por su color diferencia a una variedad de otra. Por contra la botella se encuentra grabada con el logo de la marca (una iglesia de cúpula bulbosa, y una mitra), y es de tapón mecánico, similar al de la célebre Grolsch de Holanda, lo que ya de por sí llama la atención, ya que siempre me han atraido bastante las botellas con este tipo de cierre, porque tienen un cierto aire artesanal y vintage.


Cata:
Graduación: 4,9º
Aspecto:
De color dorado, transparente y con burbuja visible, genera mucha espuma de color blanco al verterla en el vaso, y que se va disipando a buen ritmo hasta dejar una capa más densa de aproximadamente un dedo de espesor, que durará hasta que esté apurada la mitad del vaso. Apenas son apreciables los restos espumosos adheridos al cristal.
Aroma:
De aroma no muy potente, es apreciable un olor suave a malta, galleta y un trasfondo a maiz, y con matices de lúpulo, lo que nos hace una idea de lo que quizás nos encontremos en boca, al probarla. No llego a apreciar notas afrutadas ni cítricas como era de esperar.
Sabor y textura: De cuerpo ligero, tiene una entrada donde la carbonatación se hace notar, haciéndola efervescente y cosquilleante. Corrige un tanto la idea preconcebida tras olerla, de que va a tener escaso sabor, apreciándose, la malta, el maíz, y el lúpulo de manera más intensa, aunque sin llegar a ser de especial relevancia, destacando eso sí un regusto amargo más prolongado de lo esperado, dejando al final una sensación seca y refrescante, siendo quizás el punto en común más afín a las altbier.
Particularmente no le encuentro tantas semejanzas con otras altbier, como la Uerige, quizás una de sus mejores representantes,  y sí la veo más cercana a las pilsen. Correcta pero sin destacar.

Nota: 6/10

2 comentarios:

  1. Ojo, que Altenmünster quiere decir "catedral vieja", no implica que esta cerveza sea una Altbier.

    Recuerdo que hace un tiempo era habitual verla en Hipercor, pero hace ya años que desapareció del de Zaragoza.

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  2. Curiosamente la compré en un Alcampo igualmente, y en la red es posible encontrar discrepancias sobre esta cerveza, y en algunos libros especializados también. En algunos casos aparece como una alt, y en otros como una pilsen o una premium lager. Yo me inclino más por esta opción, aunque me pareció una buena ocasión para empezar a hablar de las altbier en el blog. Más adelante retomaré el tema con otra alt, la Uerige. Salu2.

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