jueves, 20 de octubre de 2011

Traquair Jacobite, en el remanso de un río escocés...



Desde hace varias semanas tenía reservada una botella de una cerveza de reputación excelente, detrás de la cual llevaba un tiempo buscando la oportunidad para probarla. El pasado fin de semana, hablando con un amigo sobre esta misma cerveza, me la recomendó encarecidamente, lo que precipitó que me decidiera a abrir la botella que tenía a buen recaudo.
Estoy refiriéndome a la escocesa Jacobite de la cervecera Traquair, una cerveza que acumula ya unos cuantos premios en su haber.
La Traquair House, que es como se llama en realidad la cervecera, tiene tras de sí una larga historia. Se encuentra ubicada en el valle del río Tweed, en una de las mansiones históricas escocesas que aún permanecen habitadas. Algunas partes del edificio datan de 1107, y tiene más de 40 habitaciones. El nombre de la cervecera viene a significar literalmente "casa sobre el meandro", haciendo referencia al cercano río Tweed, encontrándose realmente entre la confluencia del arroyo Quair y el río Tweed, del que es afluente. Como decía, detrás de esta cervecera hay bastante historia, de hecho, muchos monarcas escoceses fueron invitados a este lugar en su momento, y ya en 1566 se fabricaba cerveza durante la visita que hizo la reina María Estuardo. Actualmente las visitas no resultan tan elitiistas, no es necesario pertenecer a realeza, o provenir de noble cuna, sino que prácticamente la puede visitar cualquier foráneo, ya que la Traquair House es una de las muchas atracciones turísticas que hay en tierra escocesas.
Además de la fábrica de cerveza es posible visitar la exposición de antigüedades que mantienen de forma continua. Entre estas reliquias podemos encontrar una cuba de cobre de 200 galones de capacidad que data de 1739, y que fue instalada bajo la capilla privada, con el objeto de fabricar la cerveza para la casa y sus sirvientes.
La fábrica original cayó en desuso hacia comienzos del siglo XIX, hasta que pasados 150 años, fuera redescubierta por el terrateniente Peter Maxwell Stuart. El equipo con el que se encontró no estaba en malas condiciones para poder ser utilizado, y no tardó demasiado en hacerlo funcionar de nuevo en 1965. Desde su fallecimiento en 1990, la fábrica ha sido dirigida por su hija Catherine.
La cerveza es elaborada con agua que procede de un manantial del valle del Tweed, cebada malteada inglesa y lúpulos Goldings del condado de Kent, sin la adición de conservantes. Hoy en día se exporta aproximadamente la mitad de la producción fuera del Reino de Unido, mientras que la mitad restante está destinada al consumo tanto en Escocia como en Inglaterra, principalmente.
Las dos cervezas más importantes elaboradas por la Traquair son la Traquair House Ale, y la Jacobite Ale, su buque insignia, y que es la protagonista de esta entrada. Aparte de estas dos también produce la Bear Ale, y otras cervezas especiales elaboradas para ocasiones puntuales, y que no llegan a ser embotelladas.

En el caso de la Traquair Jacobite, estamos hablando de una Scotch Ale con un 8% de alcohol. Una de las primera cosas que nos llama la atención de esta cerveza es su etiqueta original y llamativa que representa a Bonnie Prince Charlie (el príncipe Carlos Eduardo Estuardo), responsable del levantamiento Jacobita de 1745, y que fue quien traspasó por última vez las Bear Gates que flanquean la entrada a la casa en el mismo año, rodeado por un par de flores de cardo, la flor nacional de Escocia. En conmmeroración del 250 aniversario de la efeméride, la Traquair lanzó al mercado esta maravillosa cerveza.


Cata:

Nombre: Traquair Jacobite Ale

Graduación:
Tipo de vaso recomendado: En copa de balón.
Temperatura de servicio: Entre 10 y 12º.

Aspecto: Con brillos rubí al trasluz,  presenta un color marrón muy oscuro  por lo que podríamos confundirla con una stout en un comienzo, viéndola servida en copa. Aparentemente tiene un nivel de carbónico de moderado a bajo, ya que no se aprecia mucha burbuja. Genera una no muy gruesa capa de espuma con una tonalidad atractiva a medio camino entre la canela y el café con leche, pero que no llega a dejar mucha huella en el vidrio, y que desaparece una vez vaciada media copa.
Aroma: Afrutada, "vinosa", y compleja, con una amplitud y variedad de notas aromáticas, entre las que destacan la malta tostada, café, chocolate,  frutas como la ciruela, o las pasas,  especias (cilantro), vainilla y oporto. El alcohol también aparece, y junto con las notas afrutadas y a madera,  con un suave matiz avainillado,  hacen que esta cerveza presente ese carácter vinoso, que es como lo denomino personalmente.
Sabor y textura: De cuerpo medio a alto, sin llegar a tener que masticarla, es  suficientemente contundente. La burbuja, en contra de lo que parecía, se hace notar en la lengua pero sin llegar a adormecerla. Ofrece un atractivo contraste entre notas dulces y amargas. Tiene un agradable paso por boca, donde comienza con un fuerte gusto maltoso,  a toffe, galleta, dulce con un matiz afrutado, combinado con los sabores amargos de café y  chocolate negro, por el tostado de la malta. También aparece un punto de alcohol , que en combinación con  un matiz especiado y a barrica, hace que la asemejen a un vino de postre. Finaliza con un regusto  especiado  y amargo con un  trasfondo herbáceo de lúpulo,
Maridaje: Va bien con algunos postres como las tartas de frutas, pero particularmente creo que es ideal para acompañar a un roastbeef o un platito de queso azul, un contrapunto excelente.
Nota: 9,5/10

5 comentarios:

  1. Para mí fue un descubrimiento esta cerveza. La tomé en mi visita a la Cervecería L'Europe y me encantó... quizás es por que era ya la antepenúltima de una larga tarde-noche cervecera...

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  2. Yo también la probé en el L'Europe y desde entonces la tengo en la lista de cervezas para probar en casa con más calma. Y más después de lo bien que la pones :-)!

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  3. CER VE ZÓN. De lo mejor que he probado de las islas en tiempo. Saludos!

    Ah, y para desentonar, yo no la probé en L'Europe, jaja!! ;P

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  4. Curiosa cerveza, acabo de tomar una cenando y los primeros tragos me parecieron geniales, pero a medida que avanzaba me empezó a cansar el marcado regusto especiado del final. Bien hecha está, pero para tomar muuy de vez en cuando en mi caso. Para gustos....
    Saludos

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  5. ayer por la noche mismo la probe. no la conocia la verdad, me parecio una cerveza dulce acaramelada. rica e intensa, volvere a probar.

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