sábado, 16 de junio de 2012

Alesmith, de San Diego al cielo


Esta semana tuve la fortuna de tener un encuentro inesperado con una cervecera, aunque lo más apropiado sería decir con sus cervezas, que sin duda ha dejado una profunda huella en mi bagaje cervecístico, colocándose de aquí en adelante en lo más alto del podio de mis más queridas marcas hasta que venga otra que la desbanque. Se trata de la estadounidense Alesmith. Quizás muchos la conozcáis, pero he de reconocer que en este caso particular para mi era una completa desconocida, no solo por no haber probado ninguna de sus cervezas, sino porque sorprendentemente no había oído hablar nada de ella, o al menos no lo recordaba, y siendo sus cervezas como son, me sorprendo aún más de ello, y casi no me lo perdono. Son muchas las cerveceras norteamericanas que conozco, casi todas ellas con gran reputación: Sierra Nevada, Great Divide, Cigar City, Stone, Lost Abbey, etc. y después de mi experiencia con las Alesmith me pregunto cómo era posible no conocerla aún. Qué gran error, que afortunadamente ya ha sido subsanado por mi parte. Como decía al comienzo del post, lo curioso es que mi encuentro con estas cervezas fue totalmente fortuito, pero claro en una reunión entre tres auténticos apasionados por la cerveza, pueden pasar estas cosas, que uno sorprenda al resto con una remesa de auténticas joyas que dejen al personal completamente anonadado. Mi reacción inmediata fue apuntar los nombres de las cervezas con unas escuetas notas, y mi primer pensamiento fue claro: voy a escribir un post sobre esta cervecera.


La prueba del delito



Sobre la compañía

El nombre oficial de la micro es AleSmith Brewing Company. Se trata, como ya he comentado, de una fábrica de cerveza norteamericana fundada en 1995 por Skip Virgilio y Ted Newcomb en San Diego, California. En el año 2002, la fábrica tuvo un cambio de titular siendo comprada por Pedro Zien, el actual maestro cervecero de la compañía. AleSmith produce en la actualidad una gran variedad de cervezas de diferentes estilos, muchas de las cuales se caracterizan por ser contundentes y presentar una alta graduación alcohólica. Sus cervezas han adquirido en pocos años una gran reputación entre los grandes entusiastas de la cerveza artesanal.

La AleSmith Brewing Company es una de las cientos de micros estadounidenses que fabrican cerveza artesanal y ha recibido multitud de premios por sus cervezas. De hecho, su maestro cervecero Peter Zien ha alcanzado el nivel de Gran Maestro según el BJCP (Beer Judge Certification Program)
o lo que es lo mismo el Programa de Certificación de Jueces de Cerveza, siendo el único del condado de San Diego. En el año 2008 la compañía fue galardonada como la Compañía Micro-Cervecera del Año en el Great American Beer Festival. Además como curiosidad no hay que olvidar, que gran parte de su plantilla ha obtenido algún galardón en el terreno del homebrewing. Todo esto puede haceros una idea del nivel de las cervezas que elabora esta fábrica, pero con sólo visitar la página del perfil de la cervecera en Ratebeer nos hace comprender que estamos ante una cervecera única, alcanzando muchas de sus cervezas la máxima puntuación. E incluso por tener referencias de gente perteneciente al sector con mucha sabiduría en sus espaldas adquirida tras un largo bagaje, contamos con la opinión de Fernando Campoy (Domus) y de David Castro (Cibeles), que tras su reciente visita a tierras estadounidenses para estar presentes en la BrewExpo de 2012, al parecer quedaron más que satisfechos con las cervezas de Alesmith, llegando a asegurar que de todo lo que probaron  primero estaban ellos, y después aunque sea sólo un pequeño escalón por debajo, el resto, siendo unas cervezas sobresalientes.

Sobre las cervezas



De entre todas las cervezas que componen el portfolio de la Alesmith me voy a centrar básicamente en las cuatro que tomamos. La sesión comenzó con la YuleSmith, una american double IPA de la que Alesmith elabora dos versiones, una para la temporada de invierno y otra para la época estival. Obviamente dadas las fechas en las que nos encontramos la opción fue la Yulesmith de verano. Lo primero que me llamó poderosamente la atención es el penetrante y embriagador aroma que desprendían las copas una vez servidas. No era necesario arrimar la nariz a la copa para que una invasión de una fragancia dulzona, frutal y floral llegase hasta lo más profundo de las fosas nasales. Absolutamente espectacular. Con un color ámbar precioso, y con un nivel carbonatación muy bien ajustado y claramente visible tenía una presencia igualmente atractiva. Una vez que tomé la copa para probarla, de nuevo el aroma me cautivó con una mixtura de notas de caramelo, resina, pino y fruta, especialmente cítricas como la naranja. En boca no fue menos, absolutamente espectacular. Cremosa, algo masticable, con una buena base de malta con presencia de caramelo y toffee acompañada de ésteres afrutados, y sabores cítricos (naranja, pomelo,...) y balsámicos (coníferas, flores,...).  Es quizás la que mejor recuerdo de las cuatro, por ser la primera de la tarde.



A continuación proseguimos con la Grand Cru. Aquí han utilizado la clásica denominación belga, empleada para designar aquellas versiones más elaboradas y exclusivas de una cerveza. Con 11º de alcohol, se trata de una cerveza al más puro estilo belga, lo cual se aprecia rápidamente en el aroma, donde se encuentran presentes los matices característicos de la levadura trapense y del azúcar candeal. De un color más oscuro que la Yulesmith, con un aire cobrizo, es una cerveza bastante compleja, y con cuerpo, con matices tanto dulces como lupulados en el sabor magistralmente combinados. También aprecié matices ácidos y afrutados a cerezas que recuerdan a las cervezas rojas de Flandes, que contribuían a un final seco. Excelente cerveza, que curiosamente nos pareció "la peor" de entre las cuatro, pero es que claro, el nivel era altísimo.

De aquí pasamos a otra cerveza verdaderamente contundente, la Old Numbskull, una barleywine de otros 11º. Con un color ámbar oscuro y una buena corona de espuma es una cerveza de aroma y gusto soberbios. En nariz una mixtura de olores a malta tostada y caramelo con notas afrutadas y algo más leves de lúpulo. Y en boca de nuevo espectacular, sedosa, de cuerpo medio, con el alcohol increíblemente bien acomplado, como con todas las que probamos, y un gusto para deshacerse en elogios, con una base de malta repleta de un sinfín de diferentes notas afrutadas, y un regusto amargo. Sencillamente de otro planeta, casi para tocar el cielo.

Y finalizamos posiblemente con la más afamada y reconocida de todas sus cervezas, una extraordinaria Imperial Stout, llamada Speedway Stout, que con un gradito más que las anteriores, nos terminó de cautivar a los allí presentes. Por unanimidad fue elegida la mejor de la tanda, y resultó harto complicado asegurar tal afirmación. Su complejidad, su equilibrio, su textura y su gusto exquisito, nos terminó de encandilar. De color ébano, y con una espuma marrón como la canela, con un aroma que unía los torrefactos y el café con intensos matices de chocolate negro, resultó soberbia a cada trago, donde se intensificaban las sensaciones del olfato acompañada de un sinfín de matices como grosellas o vainilla. Impresionante. Realmente resultan escasos los adjetivos que puedo encontrar para transmitir la cascada de sensaciones infinitamente agradables que me proporcionaron todas las cervezas de esta micro estadounidense, que recomiendo encarecidamente a todo aquel que no las haya probado para que obtenga sus propias conclusiones. Sólo hay un "pero", el elevado precio que tienen. De no ser así, seguro que provocaría que estuviesen los armarios repletos de ellas.

11 comentarios:

  1. Muy buen post, me ha gustado mucho, como siempre, enhorabuena! Interesante aprender algo sobre la cervecería, gracias por la info! Hace un tiempo puse yo una nota de cata de la Yulesmith Summer, que por cierto, se supone que es para celebrar el 4 de Julio y la de invierno, si no recuerdo mal, no es una DIPA sino algo así como una Imperial Red Ale super lupulada, rollo la Shark Attack de Port brewing. Lo único malo que son un poco carillas, no? Un saludo

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    1. Como suele ser habitual en los norteamericanos, su vena patriótica sale a relucir en muchos aspectos y era de esperar que hubiese alguna cerveza para celebrar su Día de la Independencia. Tienes toda la razón en puntualizar que la versión de invierno de la Yulesmith no es una DIPA, y efectivamente son demasiado caras, pero es que viniendo de ultramar, y encima de la costa pacífica estadounidense, que es casi el doble de distancia que viniendo de la atlántica, y además en formato de 75 cl. hace muy difícil que el precio sea bajo, pero por una vez... desde luego las cervezas merecen mucho la pena, y aunque el precio sea elevado, creo que puede compensar. Salu2!

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    2. Estoy de acuerdo, si se puede, merece la pena probarlas una vez, son muy buenas!

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  2. Qué bien nos cuidamos... :) Yo todavía no las he probado, y por el precio dudo que lo haga, al menos mientras siga viviendo a este lado del atlántico. No obstante, con una reseña tan buena me cuesta aguantarme las ganas.

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    1. Efectivamente el precio es bastante alto, pero al menos una vez creo que se puede dar uno el capricho, y las cervezas son sobresalientes, verdaderamente espectaculares. Vamos, que no te estoy ayudando a contenerte ;). Salu2!

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  3. Menudo festival!! Jejeje! Sigo con la línea de Aniceto y Embracing, y es que me parecen muy caras estas cervezas. Supongo que allí costarán bastante menos pero es lo que hay... En su momento probé la Speedway stout, que está considerada de las mejores dentro del estilo en USA y fue la razón por la que no quise dejarla escapar, y me gustó mucho, pero también recuerdo muy bien la pasta que me costó... ;P

    Saludos!

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    1. Sí, efectivamente, tal y como les he comentado a Aniceto y Embracing, el precio es muy alto, y es lo que hay. Tiene "cierta justificación" por formato, sobre todo por el peso, que influye determinantemente en los costes de transporte, más aún viniendo de California, que no es lo mismo que de Nueva York. Pero al menos probarlas alguna vez, creo que merece la pena, y no daría la sensación de tirar el dinero. Salu2!

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  4. ¿Qué se sabe de la Cerveza IBERICA? ¿Dónde la hacen? ¿Quién está detrás?

    http://www.cervezaiberica.com

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    1. Echaremos un vistazo a esa web, a ver quiénes son. Salu2!

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  5. Buen post JAB! Realmente se trataba de un error en tu historial, que por suerte has subsanado con creces con este espectacular cuarteto :-). Estoy de acuerdo en que estas cervezas son caras, pero una vez al año no hace daño, digo yo. Aunque realmente me gustaría poderlas probar in situ: con un precio razonable y sin kms de por medio. De EEUU, sin duda de lo mejor que he probado.

    Saludos!

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    1. Cierto, era una deuda que había que cumplir, y he pasado de 0 a 4 en una única tarde. Reitero mi opinión al respecto. A pesar del elevado precio, merecen la pena, al menos de vez en cuando como capricho y de los buenos. Sin duda lo mejor sería poder viajar a los USA y tomarlas allí mismo. Qué bien estaría poder hacer una ruta cervecera por la costa Oeste! Salu2!

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