domingo, 24 de junio de 2012

My Antonia, mamma mía qué cerveza


Quién sea habitual lector de estas líneas conocerá de sobra que mantengo una deuda pendiente con el floreciente mundo de la cerveza artesana italiana. Son muchas la micros que han visto la luz en los últimos 10-15 años que acumulan un gran prestigio en el país trasalpino, como por ejemplo, Baladín, Lambrate, Cittavechia, Birrificio Italiano, Ducato, Beba, Panil... Había leído mucho sobre ellas y sus creativos maestros cerveceros, como el caso de la figura de Teo Musso de Baladín, lo cual acrecentaba mi ansiedad por conocer las cervezas que se estaban haciendo en aquel país. Aún no había podido probar nada de ellas, salvo las conocidas industriales Moretti, Peroni, Nastro Azurro, y que seguramente hayan probado quienes hayan viajado hasta Italia alguna vez. Esta deuda arrastrada con el "birrificio azurro" hasta a la actualidad se ha debido fundamentalmente a la dificultad que parecen tener para que puedan llegar hasta nuestra geografía,  aunque bien es cierto que últimamente se están dejando ver poco a poco, como sucede con el caso de Ducato, y más recientemente con Birra del Borgo, que es a quién va dedicada la presente entrada.



Birra del Borgo no es de las micros más veteranas en el actual panorama cervecero italiano. Nació en mayo del año 2005 en un pueblo del Lazio a unos 100 km al noroeste de Roma, de la mano de Leonardo di Vincenzo , un antiguo bioquímico reconvertido en cervecero casero en un comienzo, antes de dar el salto a producir cerveza de forma profesional, y con intereses comerciales. Como otros muchos comenzó con el hombrewing a modo de afición, pero con el paso del tiempo, lo que comenzó siendo un hobby terminó siendo su medio de vida.
Al igual que sucede con otros maestros cerveceros italianos, la creatividad de Leonardo no conoce límites. A pesar de que la inspiración de sus cervezas provienen de fuentes más tradicionales de países como Bélgica o Gran Bretaña, Leonardo siempre intenta dar un toque de innovación, experimentando con diferentes ingredientes inusuales en la mayoría de los casos, como sucede por ejemplo con una de sus cervezas más afamadas, la Ke To Re Porter, una porter con notas ahumadas y pimienta, a la que le añade durante la infusión hojas de tabaco Kentucky Toscano, de ahí el nombre.
La variedad de cervezas que podemos encontrar en el catálogo de Birra del Borgo es bastante abundante. Según podemos consultar en su página web lo tienen dividido en cuatro grupos: Las Bizarre, las más innovadoras y experimentales, elaboradas una única vez al año, un por mes, las Trentatre, para iniciar al gran público en las cervezas de producción artesanal, las Stagionali, elaboradas como cervezas estacionales para ser consumidas en una época del año determinada y finalmente las Classiche, que son las que han ido forjando la historia de la cervecera. Entre ellas podemos encontrar sus primeras creaciones la Reale, una american pale ale bien lupulada y la Duchessa, una saisson, que con el paso del tiempo ha quedado un tanto olvidada, en comparación con las abundantes maravillas que saca a la luz la cervecera italiana. Algo parecido le sucede a la Ducale una ale oscura y fuerte de corte belga. Actualmente cada año, cuando se cumple el aniversario de la cervecera lanzan al mercado una edición especial de la Reale su primera cerveza, en conmemoración de la efeméride. También podemos encontrar la mencionada Ke To Re Porter y una versión de la Reale, la Reale Extra, que podréis imaginar por su nombre, lleva una cantidad extra de lúpulo, siendo aún más reputada que su hermana. La cerveza protagonista del post es la My Antonia, una imperial pilsner, resultado de una colaboración con la gente de la norteamericana Dogfish Head, lo cual ya hacía prever que tendríamos una excelente cerveza entre manos.  



Estilo: Imperial Pilsner
Graduación: 7,5ºC
Temperatura de servicio: 8ºC-10ºC (dados los días calurosos de verano, aunque el fabricante recomienda 12ºC)
Tipo de vaso recomendado: Vaso de pils o copa de cata o de tulipa.
Aspecto: De color amarillo-anaranjado pálido, velada, traslúcida, y con carbonatación claramente visible, de burbuja mediana. Forma una capa de espuma nívea, abundante y de muy buena duración. Esponjosa, y porosa deja abundantes rastros de encaje adheridos al vaso. Un aspecto realmente atractivo que recuerda a las triples belgas.
Aroma: Intensa, perfumada, muy aromática. Se perciben de forma totalmente nítida, notas florales y lupuladas, donde destacan matices a cítricos (pomelo), frutas tropicales como piña, otras frutas (granada) y algo de pino. También existen matices de miel y caramelo que complementan el espectro aromático.
Sabor y textura: Bien carbonatada, con más cuerpo que una pils normal, más cercana en este aspecto a una pale ale, o incluso a algunas IPA, tiene una entrada en boca fácil y soberbia. El alcohol totalmente oculto, no hace aparición en ningún momento, ni siquiera al final, donde es habitual encontrar algo de ardor en la mayoría de cervezas de graduaciones similares. Muy bien balanceada en el gusto, sabiendo igual que huele. Perfecta combinación entre matices maltosos (caramelo, azúcar candeal) y lupulados (frutas cítricas, tropicales, pino...), para acabar con un final lupulado con un grado de amargor moderado y algo de sequedad. Una cerveza espectacular.
Maridaje: Lasagna de verduras.

Nota

11 comentarios:

  1. Uf! todavía no la he catado, llevo tiempo con ganas, pero despues de leer esto, no me va quedar otra! jejeje. Muy bue post! Me gusta lo de conocer algunos detalles de la historia de la cervecera, gracias! Un saludo!

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  2. Sin duda maravillosa cerveza. Primera aproximación a las cervezas artesanales italianas y me encuentro una auténtica bomba, en el mejor de los sentidos. Me pareció realmente excelente. Me alegra además que te guste el post. Siempre me gusta hablar sobre el fabricante para conocer un poco más de él y su historia. Salu2!

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  3. Perdón por el off-Topic.

    Por azar he tenido ocasión de hacer coincidir, con un dia de diferencia, la cata de la Anchor Porter y la Westmalle Dubbel y para mi que son exactamente la misma cerveza, o cuando menos la misma receta. Animaos los blogueros cerveceros a hacer la prueba comparativa y decirme si tengo razón o me equivoco.

    Saludos.

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    1. Hola, perdonado estás. En cuanto a las cervezas que comentas no he hecho jamás la prueba comparativa tomándolas a la vez, o una tras otra, pero son dos cervezas que he tomado en varias ocasiones, y que conozco bien, y sinceramente discrepo en que tengan tantas similitudes como comentas, más bien diría que hay bastantes más diferencias que semejanzas. Estás seguro que querías referirte a la Anchor Porter? No sólo difieren en el estilo (una es una porter y la otra una dubbel de abadía belga con lo que tienen ya de por sí muchas diferencias en tipos de malta, levadura, incluso lúpulos). Pueden que tengan alguna nota en aroma o en gusto común, pero son muy diferentes. La primera salta a simple vista en el color. Un saludo!

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    2. Se que en teoría deberían ser cervezas muy distintas pero insisto que el parecido va más allá de matices, son idénticas o casi. O la Porter se la hace westmalle o la receta es copiada. Os animo a compararlas. Estoy convencido de que os sumareis a mi opinión. ;)

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    3. Hoy me voy a quitar la duda que me genera el haberlas probado con un dia de diferencia. Esta mñana he pasado por Cervezorama y he comprado las dos. Así que las probaré de nuevo pero ahora a la vez. Ya os contaré si confirmo o desmiento. ;)

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  4. Jejeje! Va a ser verdad que tenemos alguna conexión... cuando no son alemanas son británicas y sino italianas... jejeje!

    Un cervezón con todas las letras! La probé en botella pequeña (33cl) y me pareció bárbara, y eso que no me esperaba que algo llamado "imp. pils" pudiera gustarme tanto, pero por otro lado algo salido de la suma de fuerzas entre DGFH y BdB tenía que salir bueno por fuerza!! Enhorabuena disfrutar de tal joya!

    P.D. Me temo que la etiqueta te va a dar buen dolor de cabeza :P.

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    1. Toda una señora cerveza. Encantado de haberla comprado y por supuesto más aún, de habérmela bebido ;). Con respecto a la etiqueta, no me he puesto con ello todavía. A ver qué tal se da! Salu2!

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  5. Últimamente se habla mucho de esta cerveza, y en general de todas las del Borgo. Quién pudiera pillarlas.

    Eso sí, si algún día la reseño me niego a llamarla Imperial Pils, antes muerto

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    1. Es verdad que el término Imperial Pils me hace bastante "gracia", al igual que del de "Black IPA", en este caso por contradictorio (black-pale). Como en todos los campos, cuando crecen, surge nueva terminología y nomenclatura, a veces no muy acertada, y otras veces totalmente innecesaria. Eso sí la cerveza es una delicia para los sentidos. Salu2!

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  6. Y yo soy correntina. pero debo tener algunos genes vikingos, no solo por mi temperamento, realmente fuerte, sino también xq AMO la CERVEZA

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