domingo, 22 de julio de 2012

Anderson Valley, paraíso californiano


Una de las cerveceras norteamericanas que mejores sensaciones me había provocado hasta el momento por todo lo que he podido probar de ella y de la que aún no había hablado en el blog es la Anderson Valley, que toma el nombre del valle de paisajes idílicos que hay en el norte de California.

Sobre la cervecera...
Fundada en 1987 en la ciudad de Boonville (que tiene curiosamente su propio dialecto), situada en el norte del estado de California, la cervecera Anderson Valley Brewing Company es una microcervecería americana que comenzó su andadura en el formato de brewpub tan habitual en Estados Unidos. Una de las razones por lo que destaca esta cervecera aparte de la calidad de las cervezas que fabrica es porque basa su funcionamiento en energía solar, y es una de las empresas californianas que más respetan el medio ambiente. Algo fácil de entender si viéramos donde se encuentran las instalaciones de la compañía, junto a una especie de pequeño paraíso natural. En la Anderson Valley brillan los equipos de acero inoxidable con las maltas empleadas de cebada y otros tipos de cereal para crear todo tipo de cervezas, desde una porter a una cerveza de trigo, pasando por una ipa o una brown ale. Estas cervezas nacieron como la respuesta al sueño de Kenneth Allen de tener su propia fábrica para poder crear las cervezas que deseaba tomar desde siempre, con el objetivo añadido de que fueran las más suaves para la degustación, aptas para cualquiera. Las cervezas de la Anderson Valley gozan de una excelente reputación en la costa Oeste de los Estados Unidos, y en todo el país. Cuando la demanda de aquellas cervezas que fueron galardonadas en distintos certámenes excedió la capacidad máxima de producción que podía soportar las instalaciones del pub, se llevó a cabo la construcción de la actual fábrica en la confluencia de las autopistas 128 y 253, a tan sólo una milla de distancia del centro de la ciudad de Boonville. Esto ya sucedió en la década de los 90, más concretamente en 1996. Durante los siguientes años, se produjo un increíble período de crecimiento de la compañía, debido al imparable aumento de la demanda de sus cervezas, lo que provocó que Kenneth introdujese una nueva línea de embotellado de 35 cl alcanzando una producción de 15.000 barriles en 1998, el doble de la misma cantidad fabricada durante el año anterior, lo que nos hace tener una idea del rápido aumento, en consecuencia, de las ventas. En 1998, comenzó la construcción de un inmueble de tres pisos de estilo bávaro con sala de cocción. Los centros de mesa de la sala de cocción y las brillantes ollas de cobre fueron rescatados por Ken Allen de una antigua cervecera alemana desaparecida que conoció durante un viaje que realizó anteriormente a Europa en 1995. La nueva sala de cocción entró en funcionamiento en el verano de 2000. A pesar del éxito acumulado por la cervecera en 2010 Ken Allen decidió retirarse y comenzó a buscar un sucesor para continuar con el compromiso de Anderson Valley con la calidad y el respeto al medio ambiente, de manera que en abril de 2010 la fábrica fue vendida al  veterano de la industria Trey White. En septiembre de ese mismo año Fal Allen (ex gerente general desde 2000 hasta 2004) regresó a la fábrica de cerveza para trabajar en esta ocasión como maestro cervecero .Desde entonces, Trey se ha centrado en la innovación y la calidad, señas de identidad de la Anderson Valley hasta aquel momento. Algunas de las ideas que ha tenido han sido la introducción de la serie de la Hornin Bahl, la ampliación del programa de crianza y envejecimiento de cervezas, y el aumento de la capacidad de elaboración de la cerveza.
El portafolio actual de la compañía es bastante extenso pudiendo encontrar estilos tan diversos como una american porter, una american ipa, una weizen, una oud bruin, una triple de abadía belga, una cerveza de invierno o una bitter.
En la entrada comentaré sendas notas de cata de las que son el par de cervezas que más me ha gustado dentro de la marca, y que se pueden considerar como buenos ejemplos en sus respectivos estilos, la IPA Hop Ottin, y la Boont Amber Ale.

IPA Hop Ottin 
Graduación: 7º
Temperatura de servicio:10ºC-12ºC
Tipo de vaso recomendado: Vaso de pinta americana, o de pinta británica
Aspecto:De color anaranjado cercano al ámbar. Algo velada y traslúcida. Forma una vistosa corona de espuma de color blanco y textura cremosa, aunque con evidente porosidad y de duración media, que deja rastros finos pegados al cristal en los primeros tragos.
Aroma:En el aroma se percibe claramente que se trata de una cerveza muy bien lupulada con intensas notas de coníferas como pino, cítricos como pomelo principalmente, algo de limón, y también algunos matices terrosos. Por su parte la malta proporciona algunos matices en nariz pero más escondidos, descubriéndose un fondo de caramelo.
Sabor y textura: De cuerpo medio y con una carbonatación ligera, de burbuja mediana, el gusto comienza con un suave pero bien definido sabor a malta caramelizada, con matices complementarios de galleta, cereales y frutos secos. Del mismo modo aparecen matices cítricos de los lúpulos rápidamente en el paladar, para terminar conquistando el sabor casi por completo hasta el final, donde se hacen más fuertes, logrando un resultado bien equilibrado y con el alcohol sin interferir en lo más mínimo, a lo que ayudan sus comedidos 7º. El retrogusto es amargo y de larga duración.
Maridaje: Cigalas a la plancha.
Nota:


Boont Amber Ale 

Graduación: 5,8º
Temperatura de servicio:10ºC-12ºC
Tipo de vaso recomendado:Vaso de pinta americana o el clásico vaso de pinta británica.
Aspecto:De color ámbar oscuro, similar al de un té, transparente y con brillos anaranjados. La corona de espuma generada es vistosa, de color crema, con un par de dedos de espesor, textura sedosa y muy buena retención. Restos de encaje bien definidos adheridos al vidrio.  Aspecto realmente atractivo
Aroma:Aroma predominantemente maltoso, dulzón, algo floral pero sobre todo muy afrutado. Se perciben matices intensos a malta ligeramente tostada, y algo de frutos secos, acompañados de notas a frutos dulces. También se aprecian matices florales complementando el espectro olfativo.
Sabor y textura: De cuerpo más bien liviano, entra increíblemente fácil, a lo que ayuda sin duda el ligero nivel de carbónico. El sabor comienza con una entrada intensa de malta con un punto de tostado y  caramelizado con matices a nueces y sirope. Las sensaciones maltosas se mitigan durante el trago para dar paso a un punto de cítrico y especiado, que ayuda a balancear la cerveza y finalizar con un regusto seco y un leve amargor.
Maridaje: Magret de pato con salsa de naranja.
Nota

9 comentarios:

  1. Me encanta esta cervecera! y me alegro de poder haber conocido mas de su historia, muchas gracias por el post! muy bueno, como siempre, precisamente, he hecho una cata hoy y he puesto su Oatmeal Stout! jejeje. Creo que la que más me gusta es la Boont, pero la Hop Ottin tampoco está nada mal, sobre todo si la acompañamos con unas cigalitas! Que rico! Un saludo!

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    1. Particularmente me gustan mucho sus cervezas. No llegan al nivel de las Alesmith, Stone, o Lost Abbey, pero están realmente bien. En especial me gusta su IPA, la Hop Ottin. La Boont es otra de las que me gustaron bastante y en su género es de lo mejorcito. Las cigalas a la plancha eran un acompañamiento simple pero ideal en un día de parrillada. Sin querer echarme flores he de confesar que triunfé con el maridaje entre el respetable ;). Salu2!

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  3. Jejeje! Hoy tiramos la casa por la ventana con esas cigalitas, eh?? Yo me apunto rápido a tal piscolabis, avisa a la próxima, jaja!! En cuanto a las cervezas, pues he de reconocer que me gustaron mucho en su momento aunque no se si les pondría esas notazas (de normal no suelo calificar a muchas por encima del 8 u 8,5... jeje! Esto va también por tí Raul-Aniceto... ;P jejeje!). De todas formas estamos ante una cervecera cuyas elaboraciones tienen un nivel muy alto y en este caso particular me gustan especialmente por lo redondas y bien equilibradas que están.

    Saludos a ambos!

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    1. ya tio, yo tambien pienso que a veces pongo las notas un poco mas alto de lo que debería, pero es que me encantan! jajaja

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    2. A mi me pasa lo mismo. Quizás peco un poco de puntuar alto, pero si la cerveza me gusta es normal que le ponga buena nota. Además tiendo a hablar de las cervezas que recomendaría, y aquellas más mediocres no las suelo incluir en las entradas, aunque también las hay de notas bajas. Y como siempre, para gustos colores ;) Salu2!

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    3. Lo de las cigalas fue en una parrillada en casa de unos amigos, y hay que reconocer que eran de calidad. Maridó a la perfección con la Hop Ottin, que es mi favorita de esta marca. La Boont también me gusta bastante, y hay algunas otras que tampoco están nada mal como la Oatmeal Stout que comenta Aniceto, por ejemplo. En general hacen cervezas como bien dices, muy redondas y equilibradas. Salu2!

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  4. Jejejej esta la he subido el Domingo, me parece muy buena si señoir muy equilibrada. Un abrazo

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  5. Muy buenas cervezas las que probe de esta cervecera, aunque casi siempre me decante por las IPAS que ahcen tengo ganas de probar alguna otra.

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