jueves, 20 de septiembre de 2012

Degustación de cerveza artesanal en la Embajada de los Estados Unidos: God bless american craft beer!



El martes sin duda fue un día muy especial para La Cerveteca de JAB, puesto que tuve el honor de ser invitado nada menos que a la Embajada de los Estados Unidos para asistir a una sesión de degustación de american craft beers. Todo comenzó hará un par de semanas cuando la gente de Cervezorama 2.0 contactó conmigo para informarme de la cita cervecera que iba a tener lugar en la embajada norteamericana, en la que íbamos a realizar una cata de cervezas estadounidenses, entre las que destacarían Rogue y algunas cerveceras más. Al acontecimiento iba a acudir parte de lo más florido y granado del panorama cervecero español, así que no lo dudé ni un sólo instante y confirmé mi asistencia. En la invitación que recibí de la embajada quedaba reflejada la fecha y hora elegida: el martes 18 de Septiembre a las 19:00, y además recomendaba como vestimenta traje sin corbata, y es que la ocasión lo merecía. No todos los días uno tiene la oportunidad de ser invitado a una embajada, a un evento de estas características.


Así llegó el martes, y diez minutos antes de dar la hora de comienzo, se reunió delante de la puerta a la que estábamos citados, el grupo más nutrido de invitados, vestidos elegantemente para la ocasión.Tras pasar el lógico y necesario control de seguridad en la puerta de la embajada, accedimos al interior de la residencia del embajador, donde nos esperaba Marta Peralta del Dpto. de Protocolo de la embajada, que nos dio la bienvenida y nos acompañó hasta el salón donde iba a tener lugar el evento. 


Allí nos encontramos todos los invitados entre los que había productores, distribuidores, importadores, comerciantes y por supuesto bloggers, como un servidor. Entre los invitados había nombres de sobra conocidos por muchos de nosotros como: Ernesto y David de Yria Guinea-Pigs, David Castro de Cibeles, Alberto Benavides de Bar and Beer, Mikel Rius del BBF, Ramón de Cervezalandia, Erik Coene de Cervebel o David Rodríguez de Fábrica Maravillas, entre otros.
La representación bloguera patria corría a cargo de Joan Vilar del Blog Birraire, David Gago de Homo Lúpulus, y quien escribe desde esta tribuna



La velada comenzó con un ligero aperitivo servido en una diminuta aunque elegante copa que consistía en una crema de calabaza a la cerveza, con una cuidada presentación, acompañado de la que sería la primera cerveza estadounidense de la tarde: La Goose Island 312 Urban Wheat. Una cerveza de trigo (con tan sólo 4,4º) de Chicago de la craft brewery Goose Island, la favorita del presidente Obama, al parecer, según nos confesó el propio embajador más tarde. Más cerca de las witbier belgas, que de las weizen alemanas, fue una cerveza bien elegida para comenzar. Suave, sedosa y muy refrescante, perfumada con notas de trigo, algo de especias y sobre todo cítricos, era una cerveza bastante aromática. Realmente rica. Durante los habituales minutos de cortesía para permitir que pudieran llegar todos los invitados, pudimos mantener una distendida conversación con varios de los presentes, e incluso tuvimos la oportunidad de saludar en persona y hablar con el propio embajador Alan D. Solomont.


Al cabo de unos minutos dio comienzo oficialmente la recepción, con un discurso del embajador, que comenzó dándonos la bienvenida a la que es su casa, en nombre suyo propio y el de su mujer Susan, anfitriones de esta iniciativa que tenía por objetivo promocionar las virtudes de la cerveza artesana estadounidense. El discurso fue en inglés, por lo que el embajador nos pidió disculpas, admitiendo que su español aún necesita mejorar, a pesar de que pronunció unas palabras en perfecto castellano. La encargada de traducir al español el contenido de su discurso fue Arantxa Medina, miembro del Servicio de Agricultura para el Extranjero de la embajada, quien nos acompañó en todo momento. 
En su breve "speech" puso de manifiesto su pasión por la cerveza. Llegó a hacernos un par de confesiones, como muestra de la gran afición que mantiene por esta bebida: La primera de ellas, que es de Boston, ciudad de donde era Samuel Adams, patriota protagonista de la historia de los Estados Unidos y que da nombre a la más célebre cerveza de la Boston Beer Company.
La segunda, ante el asombro de todos nosotros, es que en un pasado algo lejano intentó la aventura de crear un negocio de producción de cerveza pero que por desgracia no fructificó. En sus propias palabras, se equivocó con el momento. Seguramente de haberlo hecho varios años más tarde, con el fenómeno de las craft breweries de Estados Unidos de los 80 y 90, hubiera tenido un gran éxito.


A continuación nos presentó a Andreas Fält de la Brewers Association y Robert Merryman, gerente comercial que trabaja en materia de importación de cervezas norteamericanas. Ellos eran quienes nos guiarían durante las siguientes dos horas por el recorrido que nos habían preparado por diferentes cerveceras estadounidenses, procedentes de diferentes lugares de la vasta geografía de aquel país. El primero de ellos se encargó de realizar toda la exposición en inglés, mientras que el segundo se encargó de traducir para aquellos que tuvieran problemas con el inglés.
Tras la debida presentación y después de una breve exposición de la situación actual privilegiada que vive el sector cervecero en Estados Unidos, el embajador se excusó por no poder continuar la velada con nosotros ya que tenía otros compromisos que atender.

La tasting beer session comenzó con una cervecera de la que ya hemos hablado en el blog en alguna ocasión pasada, concretamente para hablar de su Dead Guy Ale. Me refiero a la Rogue. Oriunda de Newport, una localidad del estado de Oregón, Rogue es una microcervecera especialmente comprometida con el desarrollo económico de la región donde se encuentran las instalaciones y es conocida por sus innovadoras y sorprendentes recetas. En este caso comenzaron con una cerveza con no mucho contenido alcohólico (5,2º) la John John Juniper Ale, cuyo nombre hace referencia al maestro cervecero de la cervecera John C. Maier. Se trataba de una ale muy peculiar, muy aromática, donde aparecían notas florales y vegetales, en especial el enebro, como quedaba claro igualmente por el nombre de la cerveza, lo que nos recordaba a una ginebra, y es que cabe mencionar que Rogue también fabrica sus propios destilados y otros productos gastronómicos al margen de la cerveza. También aparecía un aroma que me era familiar y que no lograba identificar en un comienzo hasta que Robert despejó el misterio, pepino. Efectivamente ahí estaba. El conjunto me recordó inevitablemente al clásico gin-tonic de Hendricks con su rodaja de pepino. Desgraciadamente esta hortaliza no figura entre mis sabores preferidos, por lo que en conjunto para mi gusto personal esta fue la cerveza menos valorada de la noche por mi parte, pero quedaba aún un largo recorrido por diferentes cerveceras.

A lo largo de toda la velada hubo un servicio de cattering para maridar con las cervezas, si bien a veces sin llegar a encajar a la perfección con la cerveza del momento, pero que en cualquier caso derrochaban imaginación, originalidad y calidad.


Entre cerveza y cerveza Andreas nos documentaba a través de sus comentarios didácticos acerca del mundo de la cerveza en Estados Unidos. Así por ejemplo nos habló del origen del movimiento de las craft breweries, la situación actual del panorama cervecero artesanal estadounidense, donde la figura del brewpub (una especie de bar-restaurante que fabrica su propia cerveza) es la dominante, y de cuál es la tendencia futura a corto plazo, que son las fábricas-granjas, que no sólo elaboran cerveza, sino que además cultivan sus propias materias primas para la fabricación en explotaciones particulares. 
El término craft-beer, lo podríamos traducir como cerveza artesanal. La Brewers Association define a los "American craft brewers" como pequeños, independientes y tradicionales. Cuando hablan de "pequeño", quieren decir que elaboran menos de 2 millones de barriles americanos por año, que es el límite federal aplicado a los fabricantes artesanales para la obtención de exención de impuestos sobre consumos específicos. Independiente quiere decir que menos del 25% de la cervecera se encuentra en manos de una cervecera industrial. Y tradicional se refiere a que la cerveza tiene que estar hecha enteramente o al menos en su mayor parte de malta, sin diluirla ni mezclarla con aditivos u otros ingredientes como arroz o maíz. Pero más allá de este concepto, los American craft brewers se consideran a si mismos unos auténticos artistas. Cada cerveza supone una nueva oportunidad de sorprender y de proporcionar una experiencia gratificante y placentera al público. Los cerveceros artesanales miran a las tradiciones más antiguas proveniente de Europa en materia de elaboración de cerveza, de donde recogen la inspiración. Así de este modo han sido capaces de tomar los diferentes estilos cerveceros, y reinventarlos, mejorándolos y ampliándolos, obteniendo unas cervezas muy sabrosas y muy distintas de lo que el consumidor estaba acostumbrado a encontrar en el mercado hasta hace algunos años. En la actualidad curiosamente, son los propios craft brewers norteamericanos quienes han servido de inspiración al fenómeno de expansión de la cerveza artesanal en Europa, en países como Italia o España durante los últimos años.
Actualmente el número de craft-breweries en los Estados Unidos supera las 2000, de las que cerca de 1200 son brewpubs, 790 microcervecerías, y 90 cerveceras regionales artesanales, lo que supone más del 90 % del número total de cerveceras que hay en los Estados Unidos. Sin embargo, en cuanto a volumen de consumo, la cerveza industrial continúa siendo la mayoritariamente bebida por la población norteamericana, a pesar del espectacular crecimiento del fenómeno de las craft-breweries durante las últimas décadas. Las cerveceras artesanales estadounidenses se encuentran repartidas por todos los estados, pero hay algunos donde se concentran un mayor número de ellas como sucede por ejemplo en la costa Oeste (Washington, Oregón y California, sobre todo en el norte, cerca de San Francisco y en el Sur, en San Diego), en el medio-oeste (Colorado), en la región de los grandes lagos (Michigan y Wisconsin) y en el norte de la costa Este (Maine, Massachusetts o Pensilvania).


Precisamente, con nuestra tercera cerveza incluida en la desgustación, viajamos desde Oregón al Sur de California. La elegida, una amber ale de 5,5º, la Calico de la cervecera californiana de Ballast Point ubicada en San Diego dejó buenas sensaciones. Menos compleja que su antecesora, se mostraba con un color ámbar intenso, como una cerveza maltosa, suavemente dulce, algo afrutada donde destacaban las manzanas, y con toques florales y cítricos algo más intensos aunque moderados, lo que demostraba un uso elegante de los lúpulos, que se traducía en un amargor moderado y un regusto seco, logrando una cerveza relativamente simple pero bien hecha.

Cambiando de tercio pasamos a una cerveza más lupulizada, la Doggie Style de Flying Dog, una pale ale con 5,5º de la cervecera Flying Dog de Denver en el estado de Colorado, otra de las regiones de mayor producción cervecera artesanal en los Estados Unidos, donde se encuentran algunas otras cerveceras prestigiosas como Left Hand o Great Divide. La  Flying Dog es una cervecera que se ha caracterizado por su imagen transgresora e irreverente que no deja indiferente a nadie, y por la calidad e innovación de sus cervezas. En este caso, la elegida, la pale ale de Flying Dog, a juzgar por las opiniones que pude escuchar entre los asistentes, no fue una de las favoritas de la noche, sin embargo a mi me convenció bastante. También se trata de una cerveza no muy compleja, en la que destacaba una base de malta con un intenso aroma a caramelo, sin llegar a empalagar, matizado con notas a toffee, y notas lupuladas que derivaban en matices cítricos (pomelo y cáscara de naranja) y a coníferas (algo de pino y corteza de abeto). Entraba con facilidad, resultando una cerveza muy bebible, con un punto terroso y amargor evidente pero contenido.



En el quinto lugar hubo una sorpresa inesperada, ya que finalmente no fue la cerveza inicialmente contemplada en el guión programado, la Shaddock IPA de la cervecera Widmer, ubicada como Rogue en el estado de Oregón. Robert nos explicó a qué se debía la ausencia de esta cerveza. Al parecer cuando se realizó el pedido al distribuidor, la caja que enviaron era de Widmer, pero en su interior, había cervezas de dos cerveceras y estilos diferentes, totalmente desconocidas en mi caso, y que se guardaron como cierre final de la cata. Una de ellas era la Wyld Extra Pale Ale de una cervecera totalmente desconocida por los presentes, la Uinta originaria de Utah. Y la otra era la Buster Nut Brown Ale de la Ska Brewing de Colorado, con un etiquetado con estética de comic, impactante y atractiva, que provocó más de un suspiro entre los ávidos coleccionistas infiltrados entre los invitados.


La sexta cerveza en la ruta programada fue otro ejemplo más de la cervecera de Newport, Rogue. En este caso dimos un salto cualitativo al pasar de toda una serie de cervezas ale a una cerveza lager, concretamente la Dirtoir Black Lager con 6,3º, y que podríamos encuadrar dentro del género de las Schwarzbier. Muy oscura, petrolífera, y con una espuma de color café fue una cerveza impactante en aroma con mucho torrefacto, con notas especialmente intensas de café, algo de cacao en el fondo, pan tostado, y matices ahumados. En boca replicación de sabores, apoyados en una base con mucha malta torrefacta, y con amplificación de las notas de humo que ayudaban a mantener un regusto muy largo, seco donde aparecía de nuevo el café. El maridaje que eligieron servir para la ocasión fue sencillamente sublime: una especie de bocaditos de verduras rebozados con salsa de vainilla. Una combinación maravillosa que perduraba en el paladar durante largo rato.

Continuamos con una séptima cerveza, que de nuevo era fruto del trabajo del equipo de Rogue, más concretamente una imperial pilsner, la Morimoto, con nada menos que 8,8º. En el momento de la presentación de esta séptima cerveza Robert aprovechó la ocasión para hacernos un comentario explicativo acerca del origen del uso del término "imperial" adherido al de otros estilos, como en el caso de las Imperial Stouts (las primeras en hacer uso de esta nomenclatura) y las Imperial IPA por ejemplo. En el caso de las pilsner, resulta un poco chocante la unificación de ambos términos, ya que de por sí el estilo pilsner se encuentra muy bien definido con una serie características muy determinadas, por lo que la adición de otros términos como extensión de las modificaciones realizadas sobre la receta del estilo, puede llegar a desvirtuarlo en cierto grado. De hecho así fue. La cerveza que venía magistralmente presentada en botella de cerámica con tapón mecánico y tipografía japonesa y que aún arrancó más suspiros entre los coleccionistas, encerraba en su interior una cerveza muy interesante pero que no parecía una pilsner. De un color anaranjado más intenso que las pilsner, velada, y con un aspecto y textura más compacto y denso que el de las pils, se trataba de una cerveza un tanto enigmática con opiniones muy dispares entre los presentes a la hora de analizar las notas aromáticas y los sabores que se detectaban. Hay quien incluso encontró aceituna. En mi caso particular me pareció una cerveza un tanto "dulzona" en líneas generales, más afrutada y con levadura en nariz de lo esperado lo que provocaba que recordara por momentos a las triples belgas, más que a las pilsner, pero también se encontraban lúpulos en aroma y sabor, con notas florales, y un amargor suave en el fondo, pero dejando un regusto más bien seco. Es una cerveza que a mi juicio tendría que probar de nuevo para valorarla adecuadamente, ya que creo que esconde mucho potencial.


La última cerveza elegida para poner el broche final a la velada fue la Double Stout de la reputada y prestigiosa cervecera californiana ubicada en el área de San Diego, Green Flash, cuyo nombre hace referencia al curioso fenómeno luminoso que se produce al amanecer y al anochecer cuando sobre el sol aparece un rayo verde durante un breve instante que apenas dura unos segundos. Junto con la Black Lager de Rogue fue la que mejores sensaciones me dejó de todas las cervezas probadas. Se trata de una cerveza negra, con mucho aroma a malta torrefacta, con notas intensas de chocolate negro y moka, y también abundantes matices de frutos secos como nueces. A pesar de tener bastante cuerpo, resultaba suave, cremosa, y de fácil paso en el trago, con el alcohol muy bien integrado a pesar de sus 8,8º.

Pero aún quedaban las dos sorpresas que quedaron pendientes la Wyld Extra Pale Ale de Utah, una cerveza que sorprendió a todos y que causó buena impresión. Muy equilibrada, y muy bien lupulada, con matices florales, cítricos, herbáceos, en contrapunto a una línea suave de caramelo, algo más de galleta y notas de especias como cilantro. Multitud de notas amargas y muy refrescante. Y también acompañando a esta desconocida, otra igual de inédita que ella, la Buster Nut Brown Ale de la cervecera Ska de Colorado. Una cerveza con muchas notas maltosas y a frutos secos como nueces y almendras y un toque afrutado. Algo dulce al comienzo y con un final donde aparece un poco el alcohol.

Con las últimas cervezas se sirvieron unas ricas mini hamburguesas con queso cheddar, verdaderamente deliciosas, y unos canapés agridulces consistentes en una especie de fragmento de bizcocho seco con frambuesa y wasabi. Sencillamente espectacular contraste de sabores.

Y así concluyó el evento, aunque la beer-session continuó con gran parte de los invitados y algunos de los anfitriones en otros locales de Madrid como Irreale y Animal, donde pudimos seguir hablando sobre cerveza, contando con la experiencia de Andreas y Robert.

Para terminar destacar, que hasta no hace demasiado tiempo no llegaban muchas cervezas artesanas estadounidenses a nuestras tiendas. Afortunadamente esta situación ha ido mejorando rápida y ostensiblemente en el último año y medio, de modo que es posible encontrar cada vez más y mayor variedad de lo que se fabrica en aquel país. Esperemos que eventos como el que tuvo lugar esta semana en la Embajada de los Estados Unidos, ayude a que vengan aún más cervezas norteamericanas, puesto que son muy apreciadas por los que amamos esta bebida. A pesar de que para quienes asistimos al evento la cerveza artesanal made in USA no era desconocida, sí lo sigue siendo para el público en general de nuestro país. Eso sí, a título personal este tipo de iniciativas creo que pueden ayudar a dar a conocer al consumidor español la extensa y magnífica oferta de calidad que nos puede proporcionar Estados Unidos en materia cervecera, y también a hacer más fluidos los canales que hacen posible que lleguen hasta nosotros estas joyas de producción cervecera desde USA. Que siga así durante muchos años!

19 comentarios:

  1. ¡Gran y completo resumen del evento, JAB! Efectivamente, este tipo de reuniones creo que son positivas en todos los sentidos: dar a conocer el producto, generar negocio, crear relaciones personales y profesionales, etc.

    Estoy contento de haber podido estar con lo más florido y granado del panorama cervecero patrio ;-). Sin duda, de principio a fin fue un día genial.

    Espera mis impresiones para el lunes que viene. Tendré que esforzarme para no solaparme en exceso con tu visión, jeje. ¡Saludos y hasta pronto!

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    1. Gracias por los halagos Joan. Efectivamente este tipo de meetings pueden ser realmente útiles de cara a promocionar el producto y estrechar lazos. Quién nos puede negar que en un futuro no pueda organizarse una reunión similar en la embajada de España en Whasington? Nuestra cerveza está comenzando a vivir una etapa fructífera, y ya es posible encontrar buenos ejemplos de ella por distintos lugares de nuestra geografía. Sería cuestión de promocionarla en el exterior, aunque hay que reconocer que los Estados Unidos nos saca mucha ventaja, pero eso sí, aprendemos rápido, y creo que en un futuro no muy lejano es posible que nuestra cerveza comience a ser apreciada entre los norteamericanos. En cuanto a la castiza expresión "lo más florido y granado", no he podido resistirme a utilizarla, sin intención de dar de lado a ninguno de los ausentes. Son muchos nombres propios los que ahora mismo hay en el panorama cervecero español que merecen el debido reconocimiento. Digamos que allí no estaban todos los que son, pero son todos los que estaban. Estaré atento a leer tu crónica el lunes que viene. Tranquilo que seguro que habrás reparado en detalles que no advertí y tu entrada resultará muy interesante, como siempre. Salu2!

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  2. JAB, sólo decirte, que me muero de envidia. jajaja

    Bueno algo más si que diré, ¿por qué tanto ROGE con la de opciones que había para no repetir?

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    1. Hola Álvaro! La verdad es que los tres bloggers que acudimos nos sentimos verdaderamente afortunados. En cuanto a la cuestión que planteas, evidentemente abarcar todo el espectro de cervezas que puede ofrecernos USA en un par de horas es tarea imposible. Supongo que eligieron la que para su juicio sería una parte representativa abarcando diferentes estilos, aunque ciertamente Rogue ocupó gran parte del protagonismo con 3 cervezas. En un comienzo me comentaron que sería una especie de presentación oficial de Rogue en España aunque habría otras cervezas estadounidenses como se pudo comprobar. Hubo de todo, cervezas de marcas ya conocidas y otras de algunas nada habituales en España como la Uinta o la Ska. Seguro que nos hubiera gustado mucho contar con alguna Stone, o una Alesmith, o Russian River, o Three Floyds... Cada uno tiene sus preferidas, y hubiera incluido otras sin duda, pero me quedo con la variedad de cervezas que probamos, muchas de ellas por primera vez, y conocer en persona a gente muy interesante vinculada al mundo cervecero. Salu2!

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    2. Rogue = Condal Cheff = Robert Merryman

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  3. He leído entre líneas para no pisar comentarios (al menos adrede), pero calculo no hacer un post tan detallado como el tuyo. Joan, yo espero tenerlo para este fin de semana... Ah, y pienso incluir la sobremesa; no iba por la patilla, pero yo bebí cervezas mejores :)

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    1. Tranquilo, está claro que estando los tres allí, resulta inevitable que nuestros posts no incluyan puntos en común. En cuanto a la "sobremesa" que mencionas compartida entre Irreale y Animal, en mi caso fui bastante moderado con las cervezas, aunque eso sí destaco los aperitivos que pusieron en Animal. Esas navajas con vinagreta... Salu2!

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    1. Me alegro de que te haya gustado. Bienvenida al blog!

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  5. Menuda envidiaza macho, menudo morro fino!!

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    1. Fuimos unos privilegiados, lo sé, pero no es mi intención dar envidia, que conste ;). Salu2 Alberto!

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  6. (TEDASCUENYOYO) ENVIDIAZA 5 ESTRELLAS DELUXE, MORRO FINO EN NARIZ Y RETROGUSTO DE MELLEVOLASBOTELLASACASAYLESSACOLASETIQUETAS XDXD
    ENHORABUENA POR EL ARTÍCULO ( ¿TE ACUERDAS DE TODO, LO GRABAS O TE LO APUNTAS? PORQUE TANTO DATO Y CON CERVECITAS DE POR MEDIO.....)
    SALUDOS SUERTUDO ;)

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    1. Suelo tener buena memoria para datos, fechas, caras y por supuesto cervezas ;). Normalmente tomo notas en el móvil o en un bloc para apuntar la nota de cata, pero ya era suficiente trabajo llevar la cámara y estar atento a todos los detalles. En estas situaciones suelo quedarme con las sensaciones principales que luego sí que anoto cuando llego a casa. La hoja que nos dieron con la relación de las cervezas que probamos por orden, ayudó a tener bien asentadas las ideas. No resulta tan difícil con un poco de práctica. Salu2!

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  7. Espectacular evento que me sorprende muy gratamente, y una envidia sana muy grande en lo que respecta a la asistencia al evento!

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    1. Me alegra de que os haya gustado la crónica. Ha sido un poco difícil sintetizar todo lo que dio de sí la experiencia, pero al mismo tiempo dar los suficientes detalles sin resultar tedioso. Un saludo!

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  8. Excelente entrada, que envidia me das... Ójala algunas de las que has escrito se puedan ver pronto por aquí...
    Un saludo

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  9. Muchas gracias! Alguna de las cervezas que incluyeron en la degustación ya habían llegado a España como la Flying Dog Pale Ale, y las Rogue, aunque no había probado ninguna de las que ofrecieron, aquí se han dejado ver por ejemplo la Dead Guy Ale, la Mocha Porter o la Shakespeare Oatmeal Stout, estas dos últimas concretamente muy recomendables. Goose Island apenas a asomado la cabecita alguna vez. Y de Green Flash también se ha podido encontrar algo en alguna tienda. De Widmer y sus dos sustitutas, la Uinta y la Ska no conocía absolutamente nada. Esperemos que a partir de ahora lleguen con mayor fluidez y frecuencia, estas y nuevas marcas. Salu2!

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  10. Pocas cosas me quedan por decir más que daros la enhorabuena a los que pudisteis asistir a un evento tan interesante. En cuanto a tí, JAB, como siempre, un post detallado y muy ameno. Saludos sanamente envidiosos ;)!!

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    1. Muchas gracias Pau. Ahí teníamos que haber estado codo con codo ;). Salu2!

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