jueves, 6 de diciembre de 2012

Cervezas de Navidad 2012: Rochefort 8 Cuvée




Ya llegó el mes de diciembre, y como todos los años en estas fechas se reproducen una y otra vez una serie de acontecimientos, algunos de ellos catalogados como tópicos, y otros elevados a la categoría de tradición, como son la iluminación de las calles de las ciudades, la decoración de El Corte Inglés, el Almendro que siempre vuelve a casa, el sorteo extraordinario de la lotería, el anuncio de Freixenet y tantos otros, pero hay uno en especial, la llegada de las cervezas de Navidad (también llamadas cervezas de invierno, Winter Warmes o Bieres de Nöel), que es una de las motivaciones que tenemos los cerveceros en esta época del año. Hará cosa de doce meses aproximadamente, escribí un post sobre este tipo de cervezas, que más que un estilo en si mismo, podríamos decir que viene a ser una categoría de cervezas caracterizadas básicamente por su carácter dulce e intensamente afrutado y especiado, y también su elevado contenido alcohólico, que además maridan especialmente bien con postres. Desde el punto de vista estético y de marketing, los motivos navideños e invernales también acaparan el protagonismo en chapas y etiquetas. Curiosamente quizás por esta serie de atributos que las caracterizan suelen encontrar numerosos adeptos entre aquellos que se definen a sí mismos como no cerveceros, o que incluso no les gusta la cerveza. El amargor no es tan atractivo a primera vista para muchos consumidores, pero el dulzor es otro cantar, capaz de conquistar los más resistentes paladares.

Sin ánimo de repetir el contenido de aquel post, resulta inevitable en cualquier caso que llegado el momento haya que hablar de estas cervezas. Cada año llegan a los establecimientos especializados una nutrida colección de cervezas navideñas, entre las que se pueden encontrar algunos clásicos como la Samichlaus austríaca, la Delirium Nöel belga, o la Christmas Ale de la estadounidense Anchor con su diferente árbol incluido cada año en la etiqueta y también otras muchas. Pero del mismo también es posible encontrar cada año algunas novedades, que bien son lanzadas por primera vez por sus respectivas cerveceras artífices, o bien llegan por primera vez a nuestro país proveniente de lugares como Bélgica o Estados Unidos. Este año no será diferente, y comentaré como he venido haciéndolo durante estos últimos años una serie de cervezas navideñas que tenemos disponibles en el mercado.



Una de las cervezas que está siendo acogida con mayor éxito y aceptación esta temporada es la cerveza que comentaré hoy, la Rochefort 8 edición Christmas o también llamada Cuvée en su formato de 75 cl., que no es más que la Rochefort 8, etiquetada especialmente para la ocasión, este año incluyendo un Santa Claus. En ediciones anteriores se incluyó por ejemplo la silueta de Santa Claus montado en un trineo tirado por renos. Es decir, que no se trata en realidad de otra cerveza, si no que básicamente es una edición especial presentada con un envoltorio diferente, lo cual hace las delicias de los coleccionistas de breweriana. A pesar de ello, aprovechando la serie de posts dedicados a las cervezas navideñas de este año, quería hablar de la Rochefort 8, ya que siendo una cerveza excelente, tiene la "desgracia" de vivir a la sombra de su hermana la Rochefort 10, una de las mejores cervezas que existe en el mercado, y que si consultamos la web de críticas de cerveza ratebeer tiene una puntuación de 100/100 y un promedio de 4.31 sobre 5, siendo la número 8 en su ranking global de mejores cervezas. Y aunque este tipo de ranking y puntuaciones siempre hay interpretarlas con cuidado, sin duda es una de las mejores cervezas que podemos tomar actualmente, en especial en el género de las cervezas de abadía. Sin embargo, y a pesar de ello, la Rochefort 8 es preferida por muchos aficionados, colocándola en sus preferencias por delante de la 10, aunque también hay que decir que este grupo no es mayoría. Pero la Rochefort 8 curiosamente supone el producto más fabricado por la abadía de St. Remy, donde se elaboran las Rochefort. 

Esta Rochefort 8 Cuvée 2012, a pesar de no ser en realidad una cerveza distinta a la Rochefort 8, puede incluirse en la categoría de cervezas navideñas si nos atenemos a sus características. Con 9,2 grados de alcohol y su aroma a malta tostada y fruta oscura, es una cerveza que encaja muy bien dentro de las cervezas invernales, que reconfortan cuerpo y espíritu. 


Cata:
Graduación: 9,2º
Temperatura de servicio: 12ºC-13ºC
Tipo de vaso recomendado: Vaso de cáliz trapense.
AspectoDe tono marrón oscuro, como el chocolate, y de aspecto turbio. Similar al de sus hermanas. Presenta un considerable nivel de carbonatación, como le sucede a muchas de las cervezas del género, y que es claramente visible a través del cristal de la copa. No está filtrada, y forma una corona de espuma con buena amplitud y duración, a lo que ayuda el carbónico a pesar del elevado contenido alcohólico. Deja rastros muy bien definidos en forma de aros adheridos al vidrio.
Aroma:Predominan las notas dulces y afrutadas por encima de otros matices. Destacan los aromas a dátiles, higos y ciruelas pasas, sobre un fondo de malta tostada, pan recién horneado, frutos secos y caramelo. Aparecen de forma secundaria algunas notas a chocolate, más tenues de café y también especiadas.
Sabor y texturaDe cuerpo medio-alto tirando a robusto, tiene una entrada potente en boca, pero al mismo tiempo no resulta difícil de ingerir. Con una base potente de malta con matices de caramelo y azúcar quemada incorpora otros matices afrutados reproduciendo las mismas sensaciones detectadas en el aroma: dátiles, higos, cacao... El alcohol se deja notar, con un ligero ardor al final del trago, y a medida que dejamos calentar la cerveza, pero particularmente no lo llego a encontrar molesto. Finaliza con un regusto seco y especiado.
Maridaje: Puede acompañar magníficamente al asado de cordero de una cena de nochebuena.
Nota

6 comentarios:

  1. Nosotros este año la hemos conseguido en versión magnum, y la diferencia con la Rochefort 8 de toda la vida, se supone que es la evolución del sabor al estar embotellada en formato más grande. Cuando la probemos, veremos si hay o no diferencia...

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    1. Efectivamente las versiones de las cervezas en formato de envasado mayor, ofrecen matices diferentes, por lo general más de mi gusto, estando mejor rematadas y con el alcohol mejor integrado, aunque en este caso mateniendo la misma esencia de la Rochefort 8. Que la disfrutéis! Salu2!

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  2. HOLA JAB, EXCELENTE Y SESUDO POST, COMO SIEMPRE. ESTA BOTELLA ME HA LLEGADO COMO REGALO ESTE AÑO ( GRACIAS DAVID ) Y COMO REGALO QUIERO TOMARLA, O SEA, EN LA COMIDA DEL DIA DE NAVIDAD. AL SER UNA BOTELLA DE 75 CL. SIEMPRE TENGO EL DILEMA DE VERTER PRIMERO UNA COPA GRANDE LLENA Y JUGÁRMELA CON LOS POSOS EN LA SEGUNDA COPA O VERTER UNA COPA MEDIANA Y LLENAR LA SEGUNDA. ESTE TIPO DE CERVEZAS ACEPTA MEJOR LA MEZCLA DE POSOS CON LA CERVEZA QUE OTRAS MAS VERANIEGAS, PERO ¿QUE EXPERIENCIA TUVISTE TU? ¿EVITO LOS POSOS EN LA MEDIDA DE LO POSIBLE O ME ABANDONO A LA MEZCLA EN UNA SEGUNDA COPA GRANDE? POR CIERTO, HE PROBADO LA 8 Y LA 10 RECIENTEMENTE Y LA 8 LE DA PAN CON SOPAS A LA 10, AUNQUE ME CRUCIFIQUEN. UN SALUDO MAJO. ;)

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    1. Crucificado, ajaja. Para gustos los colores, pero la 10 es mucho mejor. Para mi la 8 no tiene bien integrado el alcohol. Opiniones personalisimas, por supuesto :)
      Por cierto, para mi la reina de las navideñas sigue siendo la Carolus Christmas, jeje.

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    2. Yo suelo empezar por una copa mediana, y termino con una grande, para estos casos un cáliz trapense.De esta forma dejo que se caliente un poco más la cerveza en botella a la espera de la segunda copa tras sacarla del frigoríco, aunque suelo dejar transcurrir un lapso de tiempo entre la salida de la nevera y su consumo para que se vaya acerecando a la temperatura óptima. En cuanto a los posos, en las weizen y en algunas otras cervezas, como algunas de abadía uelo removerlos en el fondo de la botella para servirlos con el copete final de espuma que se forma con el agitado, pero también depende de la cantidad de sedimento y los gustos de cada uno, por lo que recomiendo almacenarla en posición vertical, para que el poso quede en el fondo y el consumidor decida si desea incluirlos o no. En cuanto a la batalla entre la 8 y la 10, hubo una temporada en la que prefería la 8, pero en líneas generales la 10 me parece difílmente superable. Salu2!

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    3. Ah, y sí, la Gouden Carolus Christmas es de lo mejor en el género. Salu2!

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