sábado, 29 de diciembre de 2012

Lambrate Ghisa, quien a hierro mata...


Parece que últimamente estamos de enhorabuena los cerveceros que vivimos en la capital, porque ya no se hacen tan difíciles de ver las interesantes cervezas que provienen de las microcerveras italianas que han proliferado durante las últimas 2 décadas  y que tan buena aceptación y críticas han reunido. Así hoy en día es posible encontrar variadas referencias de algunas micros como Birrificio del Ducato, Birra del Borgo, Toccalmato o la que nos ocupa hoy la Birrificio Lambrate de la capital lombarda.



Los inicios de Lambrate se sitúan hará entorno a 15 años, allá por mediada la década de los 90 cuando 3 jóvenes italianos Fabio Brocca, y los hermanos Davide y Gianpaolo Sangiorgi decidieron emprender su propia aventura empresarial tras una visita a la micro holandesa 't Ij. Su sueño era abrir un local de cara al público donde poder ofrecer un producto de índole tan personal como es la propia cerveza que ellos mismos elaboraban. Por curioso que parezca hoy en día, en aquellos años muchos hubieran pensado que era una idea descabellada, pero gracias a la insistencia y consejo del padre de Davide y Gianpolo (ingeniero agrónomo y profesor en la universidad de Milán, especializado en alimentación) se decidieron a montar el negocio. El lugar elegido para la ubicación de la cervecería fue en el nordeste de Milán, en el barrio de Lambrate, que da nombre a la propia compañía. Fueron unos auténticos pioneros en la ciudad, ya que fue el primer birrificio que se creó en la capital de Lombardía, y de hecho hasta no hace demasiado tiempo también eran los únicos. En cualquier caso estamos hablando sin duda, de la mejor cervecera de Milán. Además mantienen un pequeño pub en las proximidades de la estación de trenes que hay en el barrio, donde es posible disfrutar de sus cervezas junto con los platos de comida que preparan especialmente para maridar con ellas, si somos capaces de encontrar sitio, puesto que es habitual encontrarlo abarrotado, en especial durante los fines de semana. En su menú se incluyen varios platos creativos preparados con cerveza como su excelente cerdo cocinado con masa de malta de cerveza.
Obviamente, como en todo negocio, los comienzos son modestos y difíciles, de modo que el volumen de producción al comienzo era bastante limitado. En 1997 se abrió al público y tenía una capacidad de producción de unos 150 litros por día, y de sólo tres variedades diferentes. En 1998 el brewpub abría 4 días a la semana superando el triple de la cifra mencionada alcanzando los 500 litros. Desde entonces han estado creciendo (básicamente expandiéndose ocupando los espacios de la planta baja de los edificios colindantes en la parte de atrás de la cervecería, en torno a un patio común). Así por ejemplo en 2008 llegaron a producir 2.000 litros por lote alcanzando la nada desdeñable cifra de 235.000 litros de cerveza en total al año.
Mientras que en años pasados la mayor parte de la cerveza era vendida en el bar directamente del barril, y en algunos otros pubs de la ciudad de Milán, desde hace algunos años es embotellada y distribuida por la ciudad, norte de Italia, e incluso fuera de las fronteras trasalpinas.
A lo largo de su trayectoria sus cervezas han tenido dos imágenes de marca bastante dispares. Por una parte unas etiquetas de índole caricaturesca o de tipo comic, obra del dibujante Roger Webber, por otra parte otro etiquetado de corte más clásico a modo de envoltorio elegante. Sobre los temas de imagen y diseño, ciertamente los italianos son auténticos especialistas, pero a mi juicio las etiquetas de Roger ofrecían un aire artístico que ha perdido en las segundas. Seguramente los coleccionistas de etiquetas piensen del mismo modo, o quizás no.
Además de las artísticas y originales etiquetas, un detalle que a mi particularmente me fascina, es que detrás de cada una de las cervezas se esconde alguna curiosidad o historia, y eso que la variedad es amplia. 

(En el blog lupuloadicto hay un par de entradas dedicadas a esta micro italiana, de donde he extraído parte de la información y que recomiendo visitar para contemplar la colección completa de las maravillosas etiquetas que visten las botellas.)

Entre el extenso portfolio de Lambrate podemos encontrar cervezas de diferentes estilos y graduación. Actualmente mantiene 8 cervezas de producción habitual que son:



Lambrate: Una amber ale algo más fuerte de lo habitual con 7º de alcohol. Junto con las cervezas Montestella y Porpora, fueron las tres primeras que fabricó Lambrate. El nombre de la cerveza hace honor al propio nombre de la cervecera y al barrio de Milán que la vio naces, llamado así porque en un comienzo estaba situado a la orilla del río Lambro. Curiosamente Lambrate dio nombre también a un modelo de scooter muy popular, la Lambretta, producida en el distrito hasta los años 70, y que fue símbolo del renacimiento del diseño italiano tras la II Guerra Mundial.

Montestella: Interpretación propia de una kölsch con 4,9º.  Fue la primera cerveza que comercializó la compañía. La historia oculta tras el nombre de la cerveza hace referencia a la montaña Stella, o montaña San Siro como a los milaneses les gusta llamarla, que en realidad se trata de una montaña artificial levantada con los escombros generados por los bombardeos durante la II Guerra Mundial.

Porpora: Una bock lupulada con 7,5º. El nombre hace referencia al color de la cerveza aunque particularmente diría que es más bien cobriza). Aparte una conocida via de la ciudad comparte el mismo nombre. Esta calle dedicada al compositor de ópera Nicola Antonio Porpora, fue famosa en la década de los 50 por concentrar un elevado número de prostitutas. Precisamente el dibujante quiso reflejar este tipo de ambientes en el etiquetado de la cerveza.



Ligera: Una american pale ale de 5º. En dialecto milanés 'Ligera' (Leggera o Lingera) fue el submundo criminal de los distritos más pobres de la ciudad, que proliferó en los años 20 y 30. Aparecen referencias en la poesía y canciones populares sobre Milan como Porta Romana Bella considerado uno de los más famosos. Algunas teorías que tratan de explicar el origen de este término, afirman que está estrechamente relacionado con el adjetivo "leggero" que en italiano significa "ligero" (en alusión a los delitos no serios), mientras que otros sostienen que se es un vocablo procedente de una jerga y las expresiones utilizadas en él como "essere della legge", "ser parte de una clase baja" haciendo una asociación con la palabra legge (ley).

Sant’Ambroeus: Una golden ale con 6,8º de alcohol. El nombre es como llaman los milaneses a su santo patrón, San Ambrosio, que fue elegido obispo de Milán el 7 de diciembre de 334, y del que existe una curiosa leyenda entorno a una lucha que mantuvo con el Diablo, donde salió vencedor el santo. En la etiqueta se puede ver una representación del patrón milanés.

Ortica: Podríamos decir que es una pale ale de estilo inglés con un 5% de alcohol. Al igual que Lambrate, Ortica es el nombre de uno de los barrio más populares de Milán. De hecho comenzó siendo una aldea próxima a Lambrate, que finalmente creció y comenzó a formar parte de la ciudad en 1923. El nombre proviene de "un jardín", un lugar para el cultivo de hortalizas y fácilmente irrigada por el río Lambro.




Domm: Una cerveza de trigo al estilo de las weizen germanas con 5,2º de alcohol. El nombre de la cerveza hace clara referencia al término alemán Dom, o el italiano Duomo que quieren decir lo mismo: catedral, y que coincide con el término usado en dialecto milanés con idéntico significado. El duomo, uno de los edificios góticos más hermosos del mundo, es el símbolo de la ciudad de Milán y viene representado en la etiqueta de esta cerveza.

Ghisa: Una rauchbier de 5º. La cerveza que comentaré en la ficha de cata y que goza de gran popularidad y prestigio, habiendo obtenido varios premios en diferentes festivales cerveceros. En la etiqueta aparece representado el polícia local, al que aún hoy en día los Milaneses se refieren cariñosamente con el apelativo de Ghisa. El origen de tal apodo algunos tratan de situarlo en el viejo uniforme negro usado por los oficiales que recordaban el color de las fuentes de hierro fundido (ghisa, significa hierro en italiano), mientras que otros piensan que fue creado el apodo tras la fundición del escudo de armas que los oficiales llevaban en sus cascos. De todos modos, la teoría más convincente hace referencia a los sombreros de copa usado por los oficiales en 1860, ya que dichos sombreros parecían tubos de hierro de las estufas alemanas utilizadas en aquellos tiempos.

Aparte de todas estas cervezas que pueden ser encontradas de forma regular durante todo el año, Lambrate también produce algunas cervezas de temporada, y algunas ediciones especiales o limitadas de algunas cervezas, como por ejemplo la Beccamort (una stout  de avena de 6º de alcohol) o la Mi Su No (otra versión de una kölsch), o la Salta Foss (una triple de estilo belga con 8,8º) o la versión ampliada de la Ghisa, la Imperial Ghisa, entre otras.



Estilo: Stout ahumada
Graduación: 5ºC
Temperatura de servicio: 8ºC-10ºC
Tipo de vaso recomendado: La copa Teku resulta ideal, o una copa de balón.
Aspecto: Negra como el ébano, con un aspecto similar al de una stout, donde se despliega una corona de espuma de color café con leche de algo más de un dedo de espesor, un tanto esponjosa y duración media, dejando una fina estela a medida que se agota la copa.
Aroma: Aroma complejo y sugerente marcado por el torrefacto y los matices ahumados, pero no como en el caso de las rauch bier alemanas, donde el haya impregna de un toque a bacon y salmón ahumado a la malta. Es algo más sutil. Reminiscencias a café y notas a crema, frutos secos, vainilla, frutos del bosque y fresas, con un ligero toque floral que la hace realmente sorprendente.
Sabor y textura: Muy suave y sedosa, con un fácil paso por boca y garganta. Carbonatación ligera que no interfiere en los sabores. Alcohol poco perceptible que ayuda a que sea una cerveza para beber con relativa facilidad. Dominio de la malta tostada, con sabores a café espreso humeante, con un suave matiz de cacao, almendras y vainilla. Cuando las papilas se acomodan a la cerveza y captan su esencia aparecen sabores afrutados, como a frutas del bosque, pero las notas a fresas del aroma se diluyen en el paladar. Gana por contra más presencia los matices a madera y humo, en especial hacia el final del trago donde se combina un amargor floral y un ligero golpe seco. Genial cerveza que combina el carácter de una stout británica y una rauch alemana.
Maridaje: Truchas fritas rellenas de jamón y bacon con piñones.

Nota

2 comentarios:

  1. Muchas gracias por la mención y por el enlace. La verdad es que en cuanto a cerveza italiana los que vivimos en Valencia no nos podemos quejar ya que desde hace unos cuantos años Giovanni y Barbara (Ruzanuvol) nos tienen bien surtidos con joyas de Lambrate y de Birrificio Italiano. Esta en concreto es la que más me ha gustado de Lambrate, y con diferencia, aunque estoy bastante seguro de que su hermanita mayor, la Imperial Ghisa, me robaría igualmente el corazón... ;)

    Un abrazo y buen comienzo de año Juan!

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No hay de qué Pau. Tu entrada era muy completa e incluía una galería estupenda de imágenes de las etiquetas de Lambrate que son de lo mejorcito. En Madrid afortunadamente en los últimos meses van llegando con más asiduidad estos pequeños tesoros de malta y lúpulo que con tanto gusto hacen los italianos. Las habrá mediocres u otras no tan buenas como se cacarea, pero las que he probado no me han decepcionado en absoluto. Y estoy de acuerdo en que la Ghisa es la mejor de la fábrica milanesa. Habrá más de nuestros vecinos latinos. Esperemos que con tan buen resultado como lo que conozco. Otro abrazo para ti y que tengas una buena despedida de 2012 y feliz entrada en el 2013.

      Eliminar