miércoles, 27 de marzo de 2013

Victory Brewing Company, cervezas para celebrar una victoria

El refranero popular español se encuentra repleto de citas llenas de sabiduría y buen juicio. Entre una de estos refranes hay uno que dice que no hay que vender la piel del oso antes de cazarlo, o lo que es lo mismo, no cantes victoria si todavía no ha acabado el juego. Pero dado que ayer la selección española de fútbol consiguió una importante victoria (aunque no definitiva) de cara a la clasificación para el mundial, ante un rival de entidad como es la selección francesa, me parecía oportuno hablar de una cervecera estadounidense cuyo nombre lo dice todo: Victory Brewing Company. Qué mejor modo para celebrar una victoria deportiva, que brindando con una buena cerveza? Aún quedan partidos por jugar, pero la clasificación está bien encaminada.
Si además nos encontramos ante una craft brewery que forma parte del selecto grupo de las más prestigiosas cerveceras estadounidenses, la victoria sabe aún mejor.

Sobre la cervecera...
Se podría decir perfectamente que la Victory Brewing Company empezó a concebirse en un autobús escolar. Siendo estudiantes de quinto curso en 1973, Bill Covaleski y Ron Barchet se conocieron en un bus de camino a una nueva escuela a la que iban acudir, a tan sólo 20 kms. de donde se encuentra situada la cervecera actualmente, y no tardaron mucho tiempo en hacerse grandes amigos. Tras su posterior época universitaria en el College, los dos descubrieron juntos el mundo del homebrewing y realizaron un viaje por Europa en 1987 para conocer las cervezas que se consumían en el viejo continente. Al siguiente año fueron a la edición del Great American Beer Festival, y quedaron impresionados por el fenómeno de la craft beer que estaba teniendo lugar en Estados Unidos, ya en aquellos años. 
Ron inivirtió un año en formación práctica como aprendiz en la cervecera Baltimore Brewing y después en 1990 viajó de nuevo a Europa  hasta Munich, para formarse en el mejor centro de estudios para maestros cerveceros que posiblemente haya en todo el planeta, la Universidad Técnica de Weihenstephan. Mientras Bill ocupó el puesto de aprendiz que había dejado su amigo Barchet en la Baltimore Brewing, para aprender de primera mano todo lo necesario acerca del proceso de elaboración de cerveza. Mientras que Ron estaba estudiando en Alemania, Billa aprovechó para ampliar el portfolio de cervezas producidas por la Baltimore Brewing, incluyendo varias especialidades cerveceras de estilo alemán. Más adelante viajó también a Munich para completar su formación en el Instituto Doemens de Munich.
Tras los años de formación de Ron en Alemania, regreso de nuevo a los Estados Unidos, para formar parte de la plantilla de la cervecera Old Dominion de Virgina, donde llegó a trabajar como maestro cervecero, siendo uno de los responsables en la expansión de la compañía, llevándola de los 1500 barriles fabricados anualmente hasta los 15000 barriles.
En 1994 llegó el momento en que ambos amigos se pusieron de acuerdo para poner en marcha su propia cervecera, después de todo el conocimiento y experiencia que habían acumulado. El lugar donde iba a ir emplazada la fábrica estaba predestinado para ellos: muy cerca de donde se conocieron en el estado de Pensilvania. Así en febrero de 1996 la Victory Brewing Company vio la luz en la localidad de Downingtown. Lo que anteriormente era una granja se convirtió en el hogar para un restaurante y una fábrica de cerveza adyacente, que llegó a producir un total de 1725 barriles de cerveza en su primer año de andadura.
Desde entonces la Victory Brewing ha sido uno de los mejores exponentes de la escena cervecera de la costa este de los Estados Unidos. Con el paso de los años la Victory Brewing fue creciendo. tanto su restaurante como su producción que se ha elevado paulatinamente hasta los 93.196 barriles en 2012. Siendo sus artífices dos grandes apasionados de la cerveza de calidad, y viendo el éxito registrado hasta el momento es fácil suponer que entre sus planes continúa apareciendo el crecimiento de la compañía.
En la actualidad la exportación no es algo ajeno a la compañía, ya que aparte de estar presente en 29 estados también exportan de forma regular a países como Japón y Singapur. En España fue posible encontrar algunas botellas hará cosa de un año, ocasión que no desaproveché. Hoy día fabrican una serie de cervezas 11 fijas entre las que destacan especialmente la Golden Monkey, una cerveza de estilo belga cercana a las triples de abadía, la Prima Pils, una excelente pils de carácter alemán, con mucho lúpulo en flor, entre los que se encuentran los Hallertau, Tettnanger y Saaz, la Hop Devil Ale, una gran American IPA de etiqueta singular diseñada por el propio Bill y la Storm King, una Imperial Stout de sabor profundo. Aparte también fabrican 10 variedades de temporada y especiales como la Oonglow Weizenbock, o la Sunrise Weissbier, o  también la Yakima Glorye entre otras.

Cata:
Graduación: 6,7º
Temperatura de servicio:8ºC -10ºC aprox
Tipo de vaso recomendado: Shaker.
Aspecto:De un tono anaranjado intenso y con un velo de neblina, forma una corona de espuma blanca generosa, de dos dedos de espesor, buena retención, y algo pegajosa, lo que produce un buen lacing en la copa, como los visillos de encaje que cuelgan de una ventana.
Aroma:Fondo dulce de malta repleta de notas de caramelo, miel y cereal, sobre el que se apilan las notas más intensas proporcionadas por los lúpulos, y que van desde las frutas cítricas como el pomelo, el limón o de forma más sutil la naranja a las herbales y balsámicas como pino y coníferas.
Sabor y textura:  Cerveza de cuerpo medio y carbónico presente de forma notable. En el paladar ganan intensidad los sabores, respecto a los aromas detectados, definiéndose de forma más presente la malta con matices de caramelo, y los lúpulos, donde el cascade parece dominar, traduciéndose en una mayor presencia de sabores cítricos, en especial pomelo, para dibujar un final con un regusto amargo y de larga duración.
Maridaje:Arroz con gambas, ñora y pimentón picante.
Nota:
 


Cata:
Graduación: 9,1º
Temperatura de servicio:10ºC-12ºC aprox.
Tipo de vaso recomendado:Shaker o copa Teku.
Aspecto:De color negro intenso, dibujando un fino brillo rubí en los bordes de la copa al trasluz. La espuma formada alcanza algo más del dedo de espesor, con un color canela, y una excelente consistencia y retención.
Aroma: Dominado por la malta torrefacta que aporta además matices de café espresso, que desprende amargor y más débiles de chocolate negro y fruta oscura. También aparecen los lúpulos con matices cítricos aunque subyugados al tostado de la malta.
Sabor y textura:  Dominado por completo por los matices a café, que aportan un amargor extra a los lúpulos también presentes, que hace recordar a una IPA Porter. Una Imperial Stout, robusta con bastante cuerpo, y sorprendentemente más lupulado y con mayor amargor del esperado. Los matices de chocolate tímidamente presentes al comienzo, parecen diluirse hasta desaparecer. El alcohol bien integrado ayuda a que sea más fácilmente bebible, aunque su marcado carácter amargo la hace un poco más difícil para los paladares menos acostumbrados a las cervezas oscuras.
Maridaje:Hojaldre con crema pastelera y frutas del bosque.
Nota:



4 comentarios:

  1. ¡Muy buen post, tan didáctico como siempre!
    Con tanta formación que tuvieron no me extraña que luego sepan hacer buenas cervezas jeje
    La verdad es que no sabía nada de esta gente, solo había leído sobre la Stormking y en webs tipo BeerAdvocate o Ratebeer, donde creo que tenía buena nota.

    ¡A ver si vuelven a aparecer por aquí para hacerse con alguna!

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    1. Son bastantes los cerveceros estadounidenses los que se han formado en los mejores centros de estudios sobre la cerveza, como lo es la universidad de Weihenstephan. Eso al final se plasma en la calidad de sus productos, lo que a su vez se traduce en esas puntuaciones de las webs de críticas, aunque ojo! estas puntuaciones hay que saber interpretarlas y no tomarlas al pie de la letra, aunque suelen dar una buena orientación. Salu2!

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  2. Pues a mi la verdad es que se me quedaron un poco cortas las elaboraciones de esta marca. La Hopdevil se salva de la quema, pero Prima Pils, Storm King y sobretodo Golden Monkey las vi un escalafón por detrás de muchas otras yanquies. Quizás el problema fue que no llegaran muy frescas y sobretodo la Prima y la Hopdevil no tienen mucho alcohol para aguantar ciertos viajes. No lo se, pero esperaba más de ellas viendo lo bien que las ponen en USA. Saludos!

    P.D. Las birras te las dejo a tí, yo me como el maridaje... ;)

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  3. En general las cervezas norteamericanas que llegan a España lo hacen con una buena colección de críticas positivas y con cierto nivel de popularidad y prestigio, por lo que no sueles encontrarte fiascos. Es verdad que a veces las expectativas son demasiado altas, y puedes llevarte alguna decepción sin resultar una mala cerveza. En eso influye sin duda el tipo de cerveza y de cómo soporten los viajes, y las condiciones de almacenamiento. En el caso de las Victory, la Hop Devil llegó suficientemente fresca como para degustarla en condiciones y la Victory, tampoco me defraudó aunque no llegó al nivel de su hermana. Por cierto, yo no suelo dejar ni las migas de lo que me ponen delante en la mesa, así que me tomo las birras y me como el maridaje, jajaja. Salu2!

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