sábado, 27 de abril de 2013

St. Idesbald Dubbel, la cerveza del santo de Brujas

 
Los asiduos al blog ya sabrán de mi pasión por las cervezas de abadía (en especial las triples) y por las historias que en numerosas ocasiones se esconden detrás de una cerveza. En el caso de hoy confluyen ambas circunstancias, aunque tratándose de una cerveza belga con el nombre de un santo (cuya celebración fue el pasado 18 de abril) no resulta nada difícil que se de tal situación. Se trata de la St. Idesbald Dubbel, fabricada por la cervecera belga Huyghe, que muchas ya conocerán por alguna de sus célebres cervezas. Para los que no, puedo comentar por ejemplo que son los artífices de la famosa Delirium Tremens, una de las cervezas belgas que más han trascendido fuera de las fronteras de aquel país.

La cerveza, como su nombre indica está dedicada a San Idesbaldo, personaje histórico flamenco relevante que vivió en la Edad Media. Nacido en el año 1090 en Brujas, en el seno de la noble familia Van der Gracht, quienes eran señores de Moorsel en el Flandes Occidental. Tras enviudar de su esposa y servir como cortesano en la corte de los condes de Flandes, se hizo sacerdote canónigo de la bella ciudad de Verne. Finalmente, a una edad madura, en el año 1150 ingresó en el monasterio de Dune, el cual ya pertenecía a la orden del Císter desde 1138. Finalmente llegó a ser abad del monasterio durante doce años hasta su fallecimiento en 1167. Tras su muerte comenzó a labrarse su reputación como beato, siendo enterrado en la sala capitular de la iglesia de la abadía en un ataúd de plomo.
Las cervezas St. Idesbald están dedicadas a la figura de este santo. La veneración de sus reliquias logró alcanzar una gran repercusión en la región durante siglos, pero sin embargo sus restos no pudieron descansar en el mismo lugar. En el año 1577, en una época en la que gran parte de Europa y en especial Flandes, se encontraba inmerso en una serie de conflictos religiosos, el ataque de los denominados Gueux, un grupo de insurgentes calvinistas flamencos, que destruyó por completo la abadía hasta los cimientos y los monjes se vieron obligados a trasladar de forma urgente sus reliquias a una granja situada en la localidad de Bogaerde. Allí pudieron permanecer hasta el año 1623, momento en el que se procedió a abrir el ataúd en presencia de numerosos testigos. La sorpresa de los allí presentes fue muy grande tras comprobar que el cuerpo permanecía aún incorruptible, prácticamente intacto. Este hecho provocó que de nuevo se reanudaran las peregrinaciones para poder contemplar y venerar sus restos por parte de los fieles más devotos de la región, convirtiéndose pues la granja en el nuevo hogar de las reliquias del santo durante más de siglo y medio hasta 1796, año en el que de nuevo tuvieron que trasladarlos a Brujas, para ponerlos a salvo de las tropas revolucionarias francesas que incendiaban y saqueaban conventos y abadías guiados por su radical anticlericalismo. Finalmente los restos encontraron reposo en la capilla del hospital de Nuestra Señora de las Alfarerías. Curiosamente no fue canonizado y considerado como santo oficialmente por la Diócesis de Brujas hasta 1894.
La gama de cervezas de abadía St. Idesbald está compuesta por:
- Una blond (6º)
- Una dubbel (8º)
- Una tripel (9º)
Siendo la segunda de la lista la elegida para incluir la nota de cata correspondiente.



Cata:
Graduación: 8º
Temperatura de consumo: 10ºC aprox.
Vaso recomendado:Copa de cáliz.

Aspecto: De color marrón rojizo oscuro, con tenues brillos de tono caoba en los bordes de la copa al trasluz. Espuma amarillenta, de aspecto poroso  y abundante carbónico. Se sostiene durante bastante tiempo, hasta bien avanzada la copa.

Aroma: Dominado por los matices maltosos y de perfil dulce. Destacan los aromas a malta tostada, azúcar quemada, levadura y frutos rojos, en especial cereza, combinados con tenues rastros de taninos y madera, dándole un aire ligeramente avainillado. El alcohol es más que obvio en nariz, anticipándose como una cerveza un tanto alicorada. 

Sabor y textura: Entrada firme y contundente. Predominantemente dulce y con cuerpo maltoso de cierta envergadura. Aparecen rápidamente toda la serie de matices propios de la malta tostada, el azúcar y la levadura. Frutos rojos de nuevo presentes en el primer contacto, para diluirse en un mar de dulzor, que lleva hasta un final alcohólico y seco. Diferente a la mayoría de las dubbel, pero muy interesante. Especialmente recomendada para los seguidores del estilo.

Maridaje: Jabalí asado con salsa de piñones.
Nota: 



2 comentarios:

  1. He de reconocer al ver ese plato me ha entrado un hambre que pa' qué, jejeje! Donde me he perdido es en las razones por las cuales dices que es curiosa... ¿Es por las notas esas a frutos rojos? La verdad es que no tiene mala pinta pero ese toque empalagoso y alcohólico no me atraen nada... Será que me estoy desquitando de esas belgas tan alcohólicas pero ahora mismo no me llaman tanto como hace un tiempo... Aún así le has dado una notaza con lo cual entiendo que merece la pena... ;)

    Saludos Juan y felicidades por el "JABito"!

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    1. Sí, efectivamente. Curiosa o diferente, porque esos matices a frutos rojos como cerezas son más propios de otros estilos y no tanto en las dubbel, aunque algunas los tengan, pero más ocultos. Manteniendo el típico perfil de dulzor, levadura y alcohol no es de las más empalagosas. A mi junto con las saison, las cervezas de abadía son las que más me gustan, en especial las triples, y la verdad es que me apetecen en especial últimamente, quizás porque esté un poco saturado de pale ales, apas, ipas y doble ipas, jejeje...hay que compensar. La nota que le he dado roza el 9, porque creo que es una cerveza sobresaliente. Es lo que le sucede a muchas cervezas belgas, que son auténticas joyas escondidas tras el telón de la fama de las trapenses. Por curiosidad he consultado en ratebeer y le dan un 92/93, así que alguno más hay que opina como yo ;). Muchas gracias por las felicitaciones. Ya pondré alguna foto del mozo, ya. Salu2!

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