domingo, 5 de mayo de 2013

Noblejas 2013, algunas segundas partes sí son buenas.


Como decía la canción... "todo pasa y todo llega". Tantas ganas e ilusiones puestas en la llegada de la Feria de Noblejas, tan lejana en el calendario hace meses y sin embargo, pronto comenzaran a diluirse los ecos de la misma con la llegada de nuevas citas cerveceras (como por ejemplo la reciente Birrasana) aunque siempre quedará la buena cerveza y la gratitud por haber disfrutado de un día grande; porque así fue, un auténtico homenaje a la cerveza artesana que satisfizo las ilusiones de los más cerveceros y amantes de nuestra querida bebida en el ámbito nacional. Así pues puedo afirmar que la Feria de Noblejas se perfila como la cita más importante para los amantes de la cerveza en el centro de la Península, dejando a un margen la posible celebración de un MBF (Madrid Beer Festival) cuyo rumor lleva resonando un tiempo.



Tras haber podido asistir, y con algunas sensaciones aún frescas en la memoria puedo destacar para comenzar los aspectos que he considerado positivos y negativos de esta segunda edición.

Como particularmente me gusta comenzar por lo positivo, paso a detallar aquello que me pareció más valorable:

- En primer lugar, la fecha elegida para el evento. Tras la experiencia de la edición del año pasado, en la que los calores y sofocos sufridos por los asistentes provocó estragos y largos ríos de tinta, debido a las habituales embestidas a las que nos tiene acostumbrado Don Lorenzo durante el extremadamente estival Julio manchego, se ha agradecido enormemente que para la celebración de la edición de este año, se haya elegido una fecha más acorde, en el mes de abril, aunque a riesgo de que la temida lluvia hiciese acto de presencia y pudiese arruinar el evento, teniendo en cuenta la ¿primavera? que estamos viviendo este año.  Pero afortunadamente los presentes nos encontramos con un tiempo más que formidable, con un espléndido Sol, que también hizo mella  sobre algunas cabezas, en especial la de aquellos que no tuvieron la precaución de haber llevado gorra o visera para la ocasión. Aún así y por todo lo expuesto, resultó una decisión acertada la elección de la fecha.


- En segundo lugar, la concentración en un único día: Lo que a priori pudiera parecer más un defecto que un punto a destacar, en realidad tuvo su lado ventajoso. Y es que al contar con un único día disponible, la concentración de público fue mayor, lo que favoreció que el ambiente fuese más el propio de este tipo de eventos. Sin duda también hizo más fácil que los bloggers y coleccionistas de breweriana coincidiésemos y pudiésemos disfrutar de una jornada festiva. Así por ejemplo pude compartir cerveza y buena conversación con: David y Débora de Observatorio Cervecero, Teddy Beer del blog Rubias, morenas, negras..., Jorge Solana de Cerveriana, Pau García de Lupuloadicto, Álvaro del blog de Petróleos, Gonzalo de Humulus Lupulus, Txema de Una cerveza al día, Raúl de In Birra Veritas, Nicolás de L'Europe, Luis de Culturebeer, y muchos amigos más.

- Publicidad y repercusión mediática: Este año sin duda, a diferencia del anterior, la feria contaba con la mejor publicidad que existe, el boca a boca. Y es que tras las buenas impresiones causadas entre los asistentes el año pasado, la expectación para la edición de 2013 iba "in crescendo" a medida que se acercaba la fecha de celebración. Por otra parte el esfuerzo de la organización de este año ha sido manifiestamente mayor, avanzando de forma periódica y  puntual por los canales digitales más habituales como email y redes sociales,  todos los detalles acerca de la feria. 

- Presencia: Si ya el número de microcerveceras artesanas que participaron el año pasado era más que reseñable. Este año ha sido incluso mayor, con algunas recién bautizadas en esta lides como la vitoriana Falken, la segoviana Hansel y la Redneck de Cantabria. También creció igualmente el número de cervezas a probar, por lo que el trabajo que se nos planteó a los que vivimos este mundo con pasión era harto difícil de completar, por lo que había que hacer una previa selección y volcarse con las novedades. 

- Gastronomía en los propios puestos: Tras la experiencia del año pasado, en la que el hambre acompañó al sofocante calor, como parte del pequeño martirio que sufrieron algunos de los asistentes, a causa principalmente de la escasa oferta hostelera en las cercanías de la feria, y las largas esperas que también muchos tuvieron que sufrir para conseguir una hamburguesa o un bocadillo, los propios feriantes tenían la lección bien aprendida, y pusieron a disposición del público, diferentes viandas ofrecidas generosamente a modo de invitación  (o a módicos precios) para acompañar las cervezas, y que de este modo no cayeran en el estómago vacío. Así fue posible poder disfrutar de quesos, embutidos y platos caseros cocinados para la ocasión, en muchos de los stands de la feria. Un detalle que agradecimos encarecidamente todos los que asistimos.

Aspectos negativos:

- Ausencias: Fueron muchas las microcerveceras que estuvieron presentes en este año, contando con algunas inéditas como por ejemplo las ya mencionadas Falken, Hansel y Redneck, pero sin embargo hubo también sonadas ausencias de algunas micros artesanas que el año pasado sí acudieron como la almeriense Far West y la granadina Mammooth.

- Concentración en un único día: Lo que por un lado a mi parecer pudo suponer una ventaja, al lograr unir a un montón de aficionados, blogueros, coleccionistas y demás miembros de este pequeño mundo, por otra parte también supuso una especie de carrera contrarreloj acelerada, en la que obviamente fue del todo imposible pasar por todas las "metas volantes". Hubo algunas cerveceras de las que quise probar algo, pero finalmente me las dejé en el tintero como la Caleya, aunque tuve la suerte de hacerme con algunas muestras en botella que días más tarde pude degustar.

- Método de lavado de vasos: Aún siendo consciente de que una de las necesidades más difíciles de cubrir en este tipo de ferias es el lavado de vasos, quizás el método escogido no fue precisamente el idóneo. Cuatro grifos con sus respectivas mangueras situadas en cada una de las esquinas de la plaza, que pudieron dar servicio sin que se formasen colas ni largas esperas, pero que por contra provocaron que más de uno terminara con los pantalones y mangas empapados, lo que provocó al mismo tiempo jocosas risas y algún que otro crítico comentario.

- Oferta gastronómica: Mientras que los propios fabricantes por su propio lado intentaron menguar los efectos de la incipiente hambre que suele sufrir el respetable tras consumir un par de cervezas, la oferta hostelera y gastronómica en los alrededores de la plaza, de nuevo resultó insuficiente, y se vio desbordada por la afluencia de público para la ocasión, aunque quizás no de un modo tan acusado como se produjo el anterior verano.




Las cervezas:
Ante el auténtico aluvión de cervezas presentes en la feria, y el escaso tiempo para poder degustarlas todas ellas, resultaba exhortativo tener que hacer una selección, muy a mi pesar. Por este motivo decidí obviar alguna de las muestras de las microcerveceras con más solera de entre las que participaron, como Domus, Dougalls o Caelia, por poner unos ejemplos. Lo lógico era centrarse en las novedades, en aquellas cervezas que se presentaban de cara a la feria, o que por diferentes motivos no había dispuesto de la oportuna ocasión para probarlas. De entre todo lo que probé   como novedad destaco mi podium particular:



La medalla de bronce para la Alexander IPA de la microcervecera asturiana Xaranzana, una de las primeras que probé durante la jornada y que ofreció un nivel tal alto, que durante largo rato todo aquello que probaba quedaba por debajo. Cerveza bien estructurada, con las pautas del estilo bien definidas: una base de malta sólida sobre la que se apoyan los matices cítricos como naranja, frutales como melocotón y herbáceos propios de los lúpulos, que finaliza con un grado de amargor muy bien ajustado.

La medalla de plata para la también asturiana Cotoya Siderale: Una cerveza nada convencional. Un experimento a medio camino entre la sidra y la cerveza, que ya adelantaba el gran número de cervezas experimentales y tremendamente originales que iba a poder encontrar durante mi estancia en la feria. En este caso el resultado fue más que acertado ya que logró hacerse finalmente con el premio de Botijo de Oro como mejor cerveza de la feria. Particularmente la encuadraría dentro de las APA, elaborada con malta de cebada y con mosto de sidra, lo que complementa de forma única las notas lupuladas con matices agridulces y afrutados, aunque consiguiendo un resultado nada deslabazado que se traduce en una cerveza original, compleja, muy bebible y equilibrada.

Y finalmente la medalla de oro para la Quimera, fruto de la colaboración entre el equipo de Yria-Guinea Pigs y El Oso y el Cuervo. Se trata de una imperial ipa con 9,5º de alcohol, muy bien integrados pero que lleva malta de trigo. La combinación de los matices propios del trigo y su levadura, su textura sedosa, un cuerpo potente y una buena dosis de lúpulo aportando notas complejas, hacen de ella una cerveza muy singular y verdaderamente excepcional.
Otras cervezas que me resultaron muy interesantes fueron:

Falken Siberian Coast: Una pale ale monovarietal (Cascade) muy bien hecha por parte de una micro artesanal novata procedente de Vitoria, donde destacaba un manto de matices cítricos muy bien medidos sobre un suave fondo de malta. Nada agresiva, equilibrada, fácil de beber y al mismo tiempo con suficiente fuerza y profundidad como para al menos suscitar interés. Estuvo realmente cerca de entrar a formar parte del podium, pero lo cierto es que las tres cervezas que lo ocupaban, lo pusieron realmente dificil. En cualquier caso animo a Oscar, que continúe en esta línea, puesto que de ser así, los frutos no tardarán en llegar.

Navaliega, la acompañante de su hermana la IPA en el stand de los asturianos de Langreo con sus cervzas Xaranzana  y que consistía en una cerveza con malta de de trigo y un punto afrutado de kiwi. Una cerveza realmente interesante y muy bien hecha. Con una textura cremosa y la acidez bien corregida, tenía un rico gusto a cereal, con matices complementarios afrutados, en los que apenas parecía intuirse el kiwi cuando estaba recién servida, pero con el incremento de temperatura de la copa, se iba revelando claramente en el paladar.

Tremenda de La Pirata: Desde la provincia de Barcelona, los artífices de la maravillosa Imperial Stout Black Block, y las también destacables Via Krucis (una american IPA), y Suria (una APA) en el terreno del lúpulo, no quisieron faltar a la cita de Noblejas, presentando una Imperial IPA ciertamente prometedora, la Tremenda. Hasta el nombre, con algo de pretenciosidad, quería adelantar el resultado de una cerveza con nada menos que 120 IBUs y 8,5º de alcohol, donde rezumaban matices cítricos, coníferas y resinas, que sobrevolaban en aroma y en sabor, apoyados sobre rica malta algo caramelizada. Aunque en palabras del propio productor estaba un poco verde, y quizás le faltaba algo de reposo para lograr entrar en el podium. Una cerveza que a buen seguro dará que hablar en un futuro próximo.



Una de cal y otra de arena: En la feria hubo de todo, como por otro lado resultaba inevitable, ante tal concentración de referencias de diferentes estilos, graduaciones y fabricantes. Hubo cervezas buenas y destacables, como las ya comentadas, las hubo regulares, y también se produjo la particular circunstancia, que dentro de un mismo fabricante, como si del Dr. Jekyll y Mr. Hyde se tratara, podía encontrar una cerveza que no me convenció y otra que si resultó de mi agrado, como a continuación detallo

La Vendetta IPA de El Oso y el Cuervo: la versión de la maltosa Vendetta de Malta con más lúpulo y alcohol pecaba de tener, a mi parecer, un perfil maltoso predominante sobre el lúpulo, siendo los matices de malta, caramelo y galleta los que más sobresalían especialmente en boca, mientras que el lúpulo en algunos casos, "costaba" encontrarlo, tratándose de un estilo tan marcadamente lupulado. Era algo que entraba relativamente dentro de lo esperado, por su marcado carácter de malta afrutada (que por otra parte me encanta), pero los IBUS que se supone que tenía, dónde estaban?  Sus otras cervezas como  Oso Negro, y la propia Vendetta de Malta, así como su colaboración con Yria-Guinea Pigs en la producción de la excelente Quimera hablan por contra de una de mis preferidas microcerveceras españolas.

Laugar Perromierda: Con un nombre tan peculiar y con ese punto de sentido de humor gamberro al que nos tienen acostumbrados los chicos de la cervecera vasca, fue una de las pocas cervezas que no pude terminar una copa, a pesar de que me suele gustar bastante lo que mana del talento de este grupo de Vizcaya. No me convenció no porque considerara que se tratase de una mala factura, sino sencillamente porque mezclaron dos estilos de un modo tan peculiar que para mi gusto no encajaban para nada. Una especie de stout con toques intensos sour, es decir, matices torrefactos a café y malta profundamente tostada, con un punto caramelizado y otra serie de notas agrias y ácidas, con un punto afrutado donde asomaba mandarina de forma predominante. Original y arriesgada, pero no tolerable por mis papilas gustativas. Hubo gente que por el contrario, le consiguió enganchar y le terminó gustando. Sin embargo también pude catar otra muestra de su extenso portfolio, pasándonos en esta ocasión al terreno del lúpulo con la Ehun IBUS, una IPA con 8º y nada menos que 100 IBUs que me causó una gran impresión.

Yakka IPA-Kolsch: De nuevo una apuesta ciertamente arriesgada, y una vuelta de tuerca bastante intrincada de manos de Siül y su micro de Murcia, involucrando a un estilo tan poco reproducido por las micros artesanas españolas como es la Kölsch. Mezclar un estilo tan particular y difícil de rematar como es la Kölsch para un elaborador artesano, junto con una IPA con Cascade, claramente identificable en nariz, es realmente aventurado. Al final no se quedaba ni en una cosa ni en la otra. Reconozco el valor de intentar algo tan novedoso y osado, pero a mi parecer no logró el resultado esperado. Sin embargo me dejó muy buen sabor de boca su Ipa porter Beyakka en colaboración con Riu-Rau, que aunaba malta torrefacta a los destellos de lúpulo que lograban alcanzar unos nada desdeñables 65 IBUs sobre un cuerpo robusto.

Hop Lager de Medina: Las cervezas de Jesús de Medina suelen presentar un nivel más que aceptable, siendo algunas de ellas verdaderamente destacables como su Gringaza o  la Nueve Maltas. Sin embargo no logré encontrarle el atractivo a uno de sus nuevos lanzamientos, la Hop Lager, ya que se muestra como una cerveza muy plana con muy bajo perfil en aroma y sabor. Muy, muy light para los paladares más acostumbrados a cervezas más sabrosas y complejas. Por contra, otra de sus novedades, la Vendimia, me agradó notablemente. Una cerveza de alta fermentación elaborada en parte con mosto de uva blanca, que presenta una riqueza de matices afrutados y de levadura en aroma, y que en boca se acerca al vino blanco con un punto de acidez que se transforma en un leve amargor en un final delicado. Recomendable.



12 comentarios:

  1. ¡Elaboradísima entrada, como siempre! Muy buen resumen de la feria, la verdad.

    Además coincido en casi todo. Tanto en lo positivo y negativo de la feria (creo que se organizaron muy bien e hicieron un gran trabajo, aunque eso de las mangueras para lavar los vasos... es de lo que quedó menos profesional de la feria jeje) como en las impresiones de las novedades presentadas.
    No llegué a probar la Alexander IPA, pero desde luego coincido con la Siderale y la Quimera (aunque de esta solo pude dar algún sorbo del vaso de alguien, ahora me queda probarla tranquilamente de botella con las botellas que nos dieron a los del crowdfunding). También me gustó la Tremenda y la Navaliega, aunque en esta última apenas llegué a percibir el kiwi, tal vez no la dejé ganar sufiente temperatura. De la Falken me traje una botella que probé hace una semana y como dices deja buenas sensaciones.
    De las 4 más insatisfactorias probé todas menos la Yakka... La Vendetta IPA me gustó pero simplemente como dices no encaja en el estilo que pretendía, yo también mucho más maltosa de lo esperado. De hecho no sé si lo has visto pero ahora ha sido renombrada oficialmente como La Gran Vendetta, evitando referencias al estilo IPA. Nombre que creo que le pega mucho más, porque eso es lo que es, una Vendetta de Malta venida a más. La Laugar...bueno, eso de sour stout es un concepto muy arriesgado. A mi no me terminó de gustar, pero Gonzalo sí pareció disfrutarla. La Hop Lager como dices un poco plana...supongo que el estilo no da para mucho más. A mi me recordó precisamente, salvando las distancias, a la Atlantic Lager de Flying Dog: una lager con una pequeña dosis extra de lúpulo.

    Por cierto enhorabuena por el nuevo miembro de la familia, que como no te he visto desde Noblejas no te lo había dicho :)


    ¡Un saludo!

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    1. Muchas gracias por las felicitaciones! Ya tenemos al muchachito en casa! :) Un par de apuntes sobre tus comentarios. No te quedes con ganas de tomarte una Quimera. En la tienda tenemos unas cuantas. Pásate cuando quieras a por una ;). Y con respecto a lo de la "Vendetta IPA", veo mejor la elección del nuevo nombre La Gran Vendetta, muy apropiado para esa versión con más cuerpo y lúpulo de la maltosa, dulce y afrutada Vendetta de Malta. Como bien reiteras, no es que me digustase, pero aquello que tomé en la feria no era una IPA para mi. Salu2!

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    2. No no, si tengo botellas de la Quimera, yo participé en el crowfunding este que hicieron para su nuevo fermentador, pusé 22€ conjuntamente con Gonzalo y por tanto tengo en casa 3 botellas de la Quimera, de ahí lo de de "me queda probarla tranquilamente de botella con las botellas que nos dieron a los del crowdfunding" jejeje ¡Un saludo!


      PD: ¡mantenednos actualizados por el feisbuc de esa cata de quesos y cervezas, que el tema me interesa y seguramente me apunte!

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  2. Parece que somos muchos los que coincidimos en el 'podium' particular. En mi caso y el tuyo, hemos elegido las mismas sólo que yo no me atreví a hacer un ranking entre ellas. Respecto a las 'decepciones'... coincido también en la Vendetta y la Perromierda (como tú, en cambio, la Ehun fue una gran cerveza también). También coincido en la Beyakka (la Ipa-Kölsch no la probé) muy buena y eso que fue ya la última o penúltima que tomé y ya no estaba el cuerpo ni el paladadar para muchos matices... Un apunte respecto a La Tremenda... son de Súria (Barcelona) y no Gerona... y según comentó Aran a Pau y a un servidor, el nombre viene de una casa okupada en Manresa (creo porque ya la memoria me falla) por un colectivo feminista a quien ellos dedicaron... por ser tan tremendas, una cerveza 'tremenda', con sus 140 Ibu's (que me corrija Pau, que seguro se acuerda mejor que yo). Por lo demás gran relato de una Feria que muchos tardaremos en olvidar

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    1. A pesar de que los gustos y preferencias personales influyen a la hora de emitir una opinión sobre algo en la que intervienen los sentidos, cuando algo es bueno y al revés, suele haber cierta unificación de criterios y las coincidencias suelen ser muy frecuentes. He corregido lo de La Pirata. Sabía que procedían del pueblo de Súria, de ahí el nombre elegido para una de sus cervezas (estupenda por cierto), pero no sé por qué tenía el convencimiento de que era de la provincia de Gerona. Perdón por el lapsus, jejeje. Curiosa la historia del origen del nombre de La Tremenda, por cierto. Ah! y creo que sí que eran 120 IBUs (en su web es la cifra que ponen), que ya son unos cuantos, jejeje. Y efectivamente un día fantástico, que permanecerá en el recuerdo por mucho tiempo. Salu2!

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    2. Cierto... eran 120... los 140 eran los de la Megatherion de Reptilian que me llevé a casa!!! Menos mal que nos vamos unos apuntando a otros porque mis lapsus deben ser aún producto de aquel memorable día!

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  3. Pedazo entrada que te has currado Juan! Muy completa y detallada, algo a lo que ya nos tienes muy malacostumbrados ;).

    Sobre los pros y contras, nada que añadir, comparto plenamente cada letra. En cuanto a las cervezas también veo que compartimos muchas sensaciones, el dueto astur del podio, lo torpe que fui por dejarme la Quimera, algunas sensaciones más flojas... Por añadir algo distinto, como ya comenté, la Laugar Perromierda veo que fui de los únicos que la disfruté (junto con Mr. Petróleos...), jejeje! A ver si el año que viene hay más y mejor y podemos volver a coincidir! Un abrazo, Juan, y felicidades por el post!

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    1. Cuando recibo halagos de todo un Señor "Bloguero" (con mayúsculas) como tú, me siento doblemente halagado, jejeje. Me alegro de que os guste la entrada. Si vamos al grano, en el tema de las cervezas, las coincidencias son muchas, como le comentaba a Txema, y es que todos tenemos ya el paladar bien trabajado... son muchas las cervezas bebidas, y cuando algo es bueno, por lo general, lo habitual es coincidir en gran parte, aunque hay un factor subjetivo insalvable. Ya se sabe, para gustos colores. El ejemplo que pones de la "Perromierda" (vaya con el nombre ;)) es perfecto para el caso. Son sabores muy particulares, que es difícil que gusten a una mayoría, pero ahí estáis Álvaro y tú (y alguno más) que supo sacarle jugo, y la disfrutasteis.
      A ver si es posible que coincidamos antes de la edición del año que viene, que todavía hay meses por delante. Un abrazo!

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  4. Buenos días JAB. Ante todo, agradecerte las críticas, que como bien sabes siempre recibimos con ánimo para seguir aprendiendo. Bien es cierto que hubo confusión en el tema del nombre y del estilo de la ahora "Gran Vendetta". Al subir a 85 IBUS la carga de lúpulo se empezaron a barajar distintos nombres, como Vendetta IPA y Vendetta de lúpulo, que al final se desecharon por la obvia maltosidad que sigue presentando la cerveza.

    Seguramente volveremos a realizarla tal cual, ya que tuvo un balance positivo.

    Gracias a todos de nuevo.

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    1. Muy buenas!!! Siempre trato de ser sincero, sin arrogancia y con algo de tacto, e intento opinar bajo mi punto de vista, que obviamente no es el único ni el más acertado. En vuestro caso, como digo en el blog, no es que la cerveza en sí, no me gustara... es que sencillamente no era una IPA, y creo que el principal "problema" fue la denominación. Si algo te llega etiquetado como que es una cosa, pero sabe a otra distinta, se desvirtúa, cuando a lo mejor vendiéndolo como otro producto, y con otro nombre más acertado, tiene mejor acogida sin duda. El nombre de Gran Vendetta me parece genial, y ya puestos a poner una etiqueta de estilo... podrías decir que es una "imperial red ale" ;). Respecto a las habituales de vuestra cartera de productos: la Oso Negro, la Vendetta de Malta, o la Sangre de Ceres, ya sabéis que son de mi agrado. El día que pinchasteis los barriles en Labirratorium, estaban colosales. Y lo digo con total sinceridad, no por quedar bien ;) Al César lo que es del César. Salu2!

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  5. Gracias JAB, intentaremos año a año mejorara para que lo sigais disfrutando.

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    1. La mejor cerveza que habéis hecho junto con la Flow, sin duda. Merece la pena volver a fabricarla, de verdad. Salu2!

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