jueves, 26 de diciembre de 2013

Cervezas de Navidad 2013 (2): Sepherd Neame Christmas Ale, Nogne God Jul y St. Bernardus Abt. Magnum.

Los belgas son sin duda los especialistas en el género, y los más reputados elaboradores de cervezas de Navidad, con sus maltosas y especiadas cervezas. Pero no son los únicos que producen cerveza de temporada para consumir en la estación invernal: Ingleses, daneses, noruegos y por supuesto norteamericanos también lanzan por estas fechas cervezas especialmente pensadas para consumir en esta época del año, y que por lo general suelen diferir de las belgas, aunque guardando también algunas similitudes con ellas, como el elevado contenido alcohólico y su carácter dulzón.



Entre este grupo de cervezas, y centrándonos en las británicas, tenemos a una de las más tradicionales cerveceras inglesas ubicada en el condado de Kent, la Sepherd Neame que elabora su propia Christmas Ale, y que este año ha podido llegar hasta mis manos. Anteriormente había logrado probar otros años la cerveza de invierno de Samuel Smith's, su Winter Welcome, con su diferente etiquetado cada año, lo que la convierte en objetivo preferente para los coleccionistas, o también la Christmas Ale de St. Peters, auténtica delicia para el paladar que tiene un buen número adeptos entre los amantes de este tipo de cervezas. Sin embargo de la mencionada Sepherd Neame nunca había llegado a probar su ale de Navidad.

Sobre la fábrica...
Sepherd Neame es toda una institución de la cerveza británica, del pub de la campiña, del carácter inglés y de sus tradiciones. Junto con otras marcas tales como Fuller's, Marston's, Samuel Smith's, St. Austell entre otras, forma parte del grupo de cerveceras que mejor defienden y representan la ale inglesa. Para los que llevamos un tiempo en el mundo de la cerveza, los nombres de algunas de sus referencias nos son más que familiares como la Bishop's Finger, la única cerveza que probablemente pueda ser catalogada como Strong Kentish Ale, la 1698, con la que celebraron el tercer centenario de la fábrica, o la Spitfire, la que según decían era la cerveza preferida por el anterior Pontífice, Benedicto XVI.
Se trata de la cervecera más antigua de toda Inglaterra, con más de tres siglos de tradición cervecera, fundada por Richard Marx (que nada tiene que ver obviamente con el cantante). Hoy en día continúa siendo una de las pocas cerveceras totalmente independientes que hay en Inglaterra, y que aún respetan los métodos más antiguos y tradicionales de elaboración empleando máquinas de vapor y maceradores de teca rusa con un siglo de antigüedad.





Graduación: 7º
Temperatura de servicio: 8ºC-10ºC
Tipo de vaso recomendado: Vaso de pinta.
Aspecto: Cerveza de color rojizo, algo anaranjado, similar al cobre. Transparente, de escasa burbuja y espuma de color marfil, que sin alcanzar un gran grosor, comienza a desaparecer con rapidez.
Aroma: Malta tostada, caramelizada, con algunos matices afrutados, como pasas, melaza, alcohol y otros más ocultos y singulares como tierra, cuero y madera.
Sabor y textura
Sabor dulce y afrutado, con predominio de la malta y matices afines, como suave caramelo y mantequilla, y un punto especiado y lupulado, perceptible en el regusto con un amargor moderado.
Cuerpo ligero y menor cantidad de alcohol que la habitual en este tipo de cervezas invernales, como no queriendo alejarse demasiado de las habituales ales de pub inglés, aunque sus 7º proporcionan un sensación de "warming", o ardor, hacia el final del trago, combinada con el amargor del lúpulo.

Maridaje: Pan de Cádiz.
Nota:   





Si vamos a latitudes más frías nos topamos con varios países productores que en los últimos años están fabricando cervezas de calidad que están reuniendo muy buenas críticas, como Dinamarca y Noruega. De este último país destacan un par de cerveceras como son HaandBryggeriet Nøgne Ø. Precisamente de esta última es la cerveza de Navidad que quería comentar en el blog, la Gød Jul.

Sobre la fábrica...
Lo cierto es que no cuesta mucho averiguar de dónde proceden las cervezas elaboradas por Nøgne Ø, con tan sólo ver las etiquetas que visten el vidrio de las botellas que salen de la fábrica, con su Ø, que viene a ser la ñ de los noruegos. Y no sólo por ello, el nombre, Nøgne Ø en noruego quiere decir Isla desnuda, tal y como se titula un poema del siglo XIX de un célebre poeta noruego, por lo que las cervezas están íntimamente unidas al país. Hoy en día es posiblemente la mayor cervecera del país escandinavo, y ha conseguido 
La historia de esta joven microcervecera comienza hacia 2002 cuando, Kjetil Jikiun y su amigo Gunnar, dos grandes aficionados a la fabricación casera de cerveza y oriundos de Arendal, una ciudad del sur de Noruega, deciden emprender un negocio juntos para fabricar cerveza, profesionalizando la que era hasta entonces su afición. Nada nuevo en el horizonte pues. Una historia que ya hemos visto en multitud de ocasiones con otras muchas microcerveceras. Como en la mayoría de los casos los comienzos de toda empresa resultan complicados, con medios limitados, y no siempre trabajando en las mejores condiciones, pero con los objetivos marcados bien claros, y con ganas de innovar. Así nace su Pale Ale, la primera cerveza de la fábrica. Con el paso del tiempo, la microcervecera va creciendo y madurando al mismo tiempo, mudándose a las que serían a la postre sus instalaciones finales y que actualmente ocupan en la localidad de Grimstad. Hoy pueden estar orgullosos de sus cervezas tanto dentro de sus fronteras como fuera de ellas, donde han cosechado buenas opiniones alcanzando una gran reputación. 
Entre sus cervezas más conocidas tenemos la Dark Horizon, auténtica obra maestra dentro de las Imperial Stout, la Two Captains, una gran IPA, su India Saison, excelente incursión en el género, y la #100, una dople IPA cercana a la frontera de las Barley Wines.
En el caso que nos atañe hoy, y por razones obvias de calendario comentaré la Gød Jul, su ale especial para la temporada de Navidad e Invierno, para la que se utilizaron 5 tipos de malta entre las que se encuentran la Munich, la Caramel, o la Chocolate, y 3 tipos de lúpulo (Columbus, Centennial y Chinook).


Graduación: 8,5º
Temperatura de servicio: 10ºC-12ºC
Tipo de vaso recomendado: Sniffer, o copa de tulipa-campana, tipo Judas, o Duvel.
Aspecto: De color marrón oscuro, con brillos rojizos al trasluz, que forma una amplia capa de espuma de color marrón canela, que supera los dos cms. de espesor, con muy buena retención, y abundantes restos de encaje (o "lacing") adheridos en el vidrio.
Aroma: Intenso, profundo y complejo. Es una cerveza para oler y disfrutar de su aroma, que ofrece una gama muy completa de matices: malta tostada, melaza, grano de café, levadura, chocolate, bayas, fruta seca, alcohol y especias acompañadas de notas más sutiles ahumadas, ocultas por el manto de los primeros matices más intensos.
Sabor y texturaCerveza de cuerpo robusto, aunque no masticable, más bien de textura oleaginosa, y de final seco y alcohólico. En boca hace justicia a su tarjeta de presentación aromática. De intenso sabor, potente, de carácter dulzón, pero nada empalagosa, destacan por un lado sus sabores torrefactos (suave café, chocolate, caramelo quemado, grano torrefactado...) y por otro lado sus sabores afrutados (bayas del bosque, uvas y ciruelas pasas). Todos ellos bien engarzados como una obra maestra de orfebrería. Puede estar en el primer puesto de las 5 mejores cervezas de Navidad que he probado jamás.

Maridaje: Plum cake con moras.

Nota:    



Como bien dice el refrán castellano, no hay dos sin tres. Así que para completar el post he querido añadir una tercera cerveza, a las dos anteriores. Una de las sorpresas que avanzaba en el post en el que presentaba las cervezas navideñas de esta temporada. En este caso, una elaboración muy especial procedente de Bélgica, pero que no es una cerveza navideña como tal, sino de abadía, la St. Bernardus 12, y que ya comenté en su día en el blog. Una auténtica obra maestra del género, situada al nivel de las mejores cuádruples trapenses, como la Rochefort 10, o la Westvleteren XII. Pero por sus características de aroma, cuerpo y sabor, y por tratarse de una edición especial en formato Magnum de 1,5 litros de capacidad que resulta ideal para consumir acompañando la cena navideña, pudiendo ser compartida en buena compañía.

Sobre la cerveza...

Esta cerveza es posiblemente la mejor cerveza de abadía dentro de las cuádruples, al margen de las trapenses. Elaborada desde 1946, sobre ella han corrido ríos de tinta, ya que no son pocos los que sostienen que en realidad se trata de la misma receta que la mitificada Westvleteren XII. De hecho, en teoría, es así, la receta de la St. Bernardus 12, es la que se utilizó para la fabricación de la ale St. Sixtus que la abadía benedictina Westvleteren cedió durante varias décadas  al Sr. Deconinck al comienzo, y su yerno más tarde, para que la fabricara y la comercializara, hasta la aparición del sello trapense.
La St. Bernardus Abt, es la más alcohólica y compleja de la gama de cervezas elaborada por la fábrica de St. Bernardus. Comercializada normalmente en formato de 33 cl., en este caso nos encontramos ante el embotellado de este maravilloso elixir en formato de 1,5 litros, que también recibe el nombre de Magnum. Por lo general la cerveza envasada en este tipo de botellas de gran capacidad, suelen desarrollar matices más amplios y complejos, que en la botella habitual de 33 cl. Especialmente esto sucede en las ales que tienen refermentación en la botella, por razones obvias, ya que la cantidad de azúcares que aporta la malta es superior facilitando y alargando el trabajo de las levaduras.
La edición Magnum 2012 viene presentada en un estuche plastificado transparente y con un diseño gráfico atractivo, donde aparece información sobre la cerveza, y del artista Rik Vermeersch, responsable de la pintura original con la que está decorada la cerveza. La botella en sí, es de vidrio marrón oscuro, diseñada especialmente para la ocasión. El logotipo de la cervecera se encuentra grabado en la botella, lo que le da un acabado elegante, y la forma es la habitual en las botellas de champagne con cuello alargado y tapón de corcho con cierre de bozal metálico. Las ilustraciones para la imagen serigrafiada en el frente de la botella están realizadas por Rik Vermeersch, quien hizo de modelo para representar el abad que aparece en la pintura. La original de 80cmx80cm forma parte de la  colección de arte de la cervecería.


Graduación: 10º
Temperatura de servicio: 12ºC aprox.
Tipo de vaso recomendado: Copa de cáliz trapense.

Color: Cerveza de maltas oscuras, con un color marrón cercano al negro, pero con algunos brillos rojizos. Forma una capa de espuma densa, cremosa, de color amarillento, similar al marfil, con buena amplitud, y duración mediana, aunque cuando mengua no llega a desaparecer. 
Aroma: Aroma dominado por la malta y la levadura, con notas de caramelo, café, chocolate, uvas y ciruelas pasas, especias, alcohol y también algunas florales.
Sabor: En boca es una cerveza con cuerpo, densa, redonda, y equilibrada, con un balanceo casi perfecto entre notas dulces y amargas. En paladar es compleja, aunque esencialmente dulce, predominando el sabor a malta tostada, azúcar quemada, caramelo, pasas, frutos rojos, café y algo más suaves a chocolate, e incluso vainilla. De cuerpo poderoso y carbonatación muy viva, resulta algo chispeante al comienzo aunque el trago es fácil y nada costoso.  El final es muy suave, pero con un creciente y agradable amargor.

Maridaje: Asado de cordero lechal.

Nota: 



2 comentarios:

  1. Menudos cervezones y cuantos "jabitos", jejeje! No he tenido el placer de probar esa magnum de St. Bernardus pero desde luego que habiendo probado otras cervezas en ese formato y viendo cómo mejoran intuyo que este será otro buen ejemplo. Peazo etiquetón, por cierto :P. Apuntada queda esa Nogne para futuros años (para este ya he cumplido con el presupuesto... y con creces... ;) ). Un abrazo, Juan!

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    1. Muchos, muchos efectivamente, jejeje. Es que las cervezas comentadas en la entrada son de lo mejorcito que he tomado en 2013. La magnum de St. Bernardus 12 no decepciona ni un ápice, y la Nogne, soberbia. No me la esperaba tan espectacular. Por cierto, la de la St. Bernardus no es etiqueta, es serigrafía en vidrio. Un abrazo compañero!

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