jueves, 5 de diciembre de 2013

Cuarta edición del #FFdA, Rodenbach Grand Cru y Fuller's Vintage Ale


Con el presente post pretendo participar una vez más en la iniciativa más popular y veterana de todos los incipientes proyectos de "crowd-writing" (como los bauticé hace un tiempo) dentro del panorama bloguero cervecero. Me refiero al Fin de Semana de Fondo de Armario, o más conocido por sus siglas FFdA, y que con esta llega a su cuarta edición. Obra de uno de los bloggers cerveceros más seguidos, Birraire, ha ido creciendo y al mismo tiempo variando de una edición a otra. El objetivo básico es el mismo: poder dar salida a alguna de las cervezas más especiales que guardamos en lo más recóndito de nuestros armarios, alacenas, sótanos... como si de auténticos tesoros se tratasen, y que a falta de que llegue el momento ideal y especialmente elegido para consumirlas, se escoge la cita con este evento para poder disfrutar de esas grandes cervezas.


En esta edición al margen de la elección de aquellos "cervezones" que esperaban su turno en nuestra particular "bodega", había que incluir algo de interiorismo doméstico, mostrando entre otros rincones del hogar, esos "armarios", polvorientos o no, y viendo que otras cervezas compartían espacio con las elegidas.
En mi caso, hay dos grandes centros de almacenamiento de cervezas: uno de ellos, el armario del salón, amplio y con espacio suficiente para que numerosas joyas puedan dormir plácidamente esperando su momento entre sus baldas. Estratégicamente situado, en uno de los lugares de la casa donde no aumenta mucho la temperatura ni incide la luz del sol, es el lugar donde mayor acumulación de cervezas existe en toda mi casa, lo que conlleva alguna que otra mirada de reprobación por parte de mi esposa (lógica por otra parte), ante la verdadera invasión y ocupación en régimen de monopolio del armario, tan goloso y necesario a partes iguales para almacenar otro tipo de bebidas, y enseres.  El otro lugar, es el trastero, situado en los sótanos del edificio. Con una mayor amplitud y una temperatura constante a lo largo de todo el año, y que resulta ideal para la conservación de las cervezas, debería ser el lugar elegido para acumular la mayor parte de las cervezas, pero tiene un inconveniente que no puede vencer la pereza: bajar hasta el sótano y volver a subir, por lo que el armario del salón de forma perenne y la nevera de forma temporal por unos días u horas son los lugares escogidos. Pura comodidad y pragmatismo.


Las cervezas elegidas para la ocasión fueron la Rodenbach Grand Cru, elegida de entre aquellas que dormían en la oscuridad más profunda de los sótanos de la finca, y la Fuller's Vintage Ale 2012 que por el contrario estaba parapetada tras una buena colección de potentes cervezas en el armario del salón.
Como se puede apreciar en las fotografías incluidas en la entrada, las cervezas colindantes podrían estar en las listas top de preferencias de los más cerveceros, y que sin duda resultaban una gran tentación, como por ejemplo la gran St. Bernardus 12 Abt en formato Magnum y que está reservada para la cena Nochebuena, un par de ediciones de la fantástica Pannepot de De Struise, la increíble Rasputin de De Molen y hasta una WV XII entre otras.


Si vemos otras perspectivas del rincón donde residía la Vintage Ale podíamos encontrar otras maravillas que podrían despertar las envidias de algún que otro cervecero, como una Tuverbol, una Mikkeller X-Mas Porter, o una Gulden Draak 9000.


O algunas otras, como las que se aprecian en la instantánea superior, donde hay un par que quedan fuera de plano a la derecha, y que invito a que intentéis averiguar. Pistas: Una es nórdica y la otra norteamericana.


Sobre las cervezas...

Rodenbach Grand Cru (6%, Oud Bruin, Bélgica)
Hablar de la Rodenbach es de hablar con MAYÚSCULAS (con permiso de Jorge "Cerveriana") dentro de las Red Ale flamencas (Roodbruin), un estilo tan particular como complejo, y que mantiene un creciente, aunque aún reducido, número de fieles adeptos a sus habituales matices agridulces. Catalogada por el tristemente extinto Michael Jackson, "The Beerhunter", como la cerveza más refrescante del mundo, es una cerveza que no deja indiferente a quien la prueba, ya sea para bien o para mal. Aunque ya comentada en el blog en una pasada entrada, mi decisión para que esta cerveza formara parte de la cuarta edición del FFdA, se basa fundamentalmente en tres aspectos, su carácter de cerveza añejada, su moderado contenido alcohólico, y especialmente por la inclinación que padezco (o más bien debería decir disfruto) hacia este tipo de cervezas, desde mi visita al Belgian Beer Weekend, donde pude degustar exquisiteces como la Caractère Rouge o la Vintage de la misma marca. y que definitivamente me conquistaron hacia el lado sour de este mundo, el cervecero.
La Rodenbach Grand Cru que tenía guardada a buen recaudo es una nueva edición diferente a la clásica que mantenía la antigua Grand Cru, con una imagen distinta, en las que la etiqueta ha ganado vistosidad a mi juicio, y que pone claramente de manifiesto dos hechos: que el contenido se encuentra añejado en una barrica de madera, lo que define de forma determinante su sabor y aroma, y que la cervecera comenzó su andadura allá por 1820 de mano de la familia Rodenbach, aunque hoy en día pertenece a Palm.
La Grand Cru comparte espacio en el portfolio de la marca, con otras cervezas de gran calidad, como la misma Rodenbach Clásica, la Foederbier o las mencionadas Caractère Rouge y Vintage 2012 edición limitada, a las que dedicaré una entrada en el futuro. La Grand Cru, se trata de una cerveza resultante de una mezcla compuesta por un tercio de cerveza joven y dos tercios de cerveza envejecida que ha estado madurando durante 2 años en barricas de roble. Al ser mayor la proporción de cerveza añeja, el sabor de la Grand Cru es más afrutado y complejo que en el caso de la Clásica.

Aspecto: De color rubí oscuro, similar al granate y cercano a un marrón con brillos rojizos al trasluz. Resulta de una oscuridad bastante intensa, aunque no llega a ser totalmente opaca. Coronada con una capa de espuma color crema, algo amarillenta, de aspecto denso y cremosa que mantiene buena retención.
Aroma: En los aromas se perciben claramente las notas afrutadas agridulces, donde destacan los frutos rojos, principalmente cereza, y una porción de manzana ácida. También resultan claramente perceptibles las notas avainilladas producto del añejamiento en roble. Otros matices recuerdan también poderosamente al vino.
Sabor: De cuerpo medio y con entrada igualmente potente, es una cerveza con un gusto acre, ácido y avinado, con presencia de tanino, refinado amargor, matices afrutados, y desembocando en un final  seco, agrio y astringente. El roble, impreso casi a fuego en esta cerveza, incrementa su complejidad y suaviza el resultado.


Fullers Vintage Ale 2012 (8,5%, Barley Wine, Inglaterra)


Obra de una de las más genuinas y auténticas cerveceras británicas (tradición desde 1845) y que gozan de una mayor popularidad, tanto dentro del Reino Unido, como fuera de sus fronteras, es la cerveza más particular de la marca, compartiendo espacio junto a otras buenas cervezas dentro de un extenso portfolio donde podemos destacar su archiconocida y buque insigina London's Pride, o su magnífica Porter, o una bitter bien hecha como la Chiswick.
La barley wine Golden Pride es la base e inspiración de esta cerveza de edición limitada con botella numerada, que viene sensacionalmente presentada en su estuche y botella de medio litro, y que resulta ideal como regalo para un auténtico apasionado de la cerveza. Cada año la receta varía, introduciendo alguna novedad en el proceso de elaboración y en los ingredientes, usando distintas variedades de maltas o lúpulos, lo que la convierte en una cita casi ineludible de los seguidores de este tipo de cervezas, para que puedan comparar los resultados.
La de 2012 es la 16ª edición, que incluye tres de las más finas y apreciadas variedades de lúpulo del año pasado: Goldings, Sovereign y Target. La malta proviene de un cultivo ecológico de cebada propiedad de Sir James Fuller.

Aspecto: De un color ámbar intenso que recuerda el té. Muy limpia y transparente. Escaso carbónico y muy fina corona de espuma algo amarillenta, que no tarda en desaparecer. 
Aroma: Compleja aromáticamente y de perfil maltoso. Destaca una buena dosis de rica malta caramelo, matices afrutados y dulzones, como mermelada de naranja y fruta desecada, y un punto de alcohol.
Sabor: De cuerpo medio-alto, es una cerveza de intenso sabor marcado por la malta y los matices dulces y afrutados, pero que permanecen balanceados hasta dejar una sensación de sequedad en el regusto. Con reminiscencias de licor, es una cerveza de sillón y chimenea.

Y hasta aquí mi FFdA. Como habréis podido comprobar disfruté de dos grandes cervezas, aunque muchos pensarán que posiblemente pudo ser más intenso y variado a juzgar por el contenido de mis reservas, pero dada la cercanía de las fiestas y la multitud de compromisos y citas culinarias, preferí dosificar.

Salud amig@s!!!

8 comentarios:

  1. Joe que envidia la Fuller's Vintage..... Hace in mes estuvieron unos amigos en Londres y se la encargue pero, como sospechaba, no la encontraron!

    En cuanto a la Rodenbach, se que tiene casi tantos fieles como desleales pero, habiendo probado la classic, la Grand Cru y la Caractere Rouge, yo soy uno de esos aférrimos fieles, sin duda!

    Buenos manjares bebiste!!

    Saludos!!

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    1. Bueno, yo en mi caso pude conseguir la Vintage Ale aquí en España y tan cerquita como en mi propia tienda. Es una de las cervezas que a pesar de su precio un poco más elevado, siempre quisimos tener en Labirratorium, ya que la considerábamos ideal para regalo, o para aquellos que quieran disfrutar de una cerveza hecha con mimo y con la esencia de las ales inglesas. Una barley wine no muy agresiva pero con un intenso sabor a malta y fruta con el justo toque de alcohol. Así que si visitas la tienda de vez en cuando, la podrás encontrar en nuestras estanterías. La Rodenbach es tema aparte. Una cerveza radicalmente diferente y al mismo tiempo tan rica, muy próxima al vino, aunque no tanto como alguna de la BFM. Bien merecen probarlas al menos una vez para comprobar si uno se deja cautivar por su sabor. Salu2!

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  2. Sin duda alguna la Rodenbach Grand Cru es un cervezón en toda regla. Fue una de las primeras que probé para adentrarme dentro del mundillo sour/lambico y fue sin duda alguna una de las que me cautivaron para seguir probando cosas de estos estilos.

    Con respecto a la Fuller's..., varias veces la he visto y siempre se me ha escapado. Suertudo!!

    Un saludo y enhorabuena por las dos buenas referencias.

    PD: por cierto, lo del trastero yo lo probé al principio pero como tu bien dices me podía la pereza. Al final opté por tenerlo como muestro en mi entrada del FFdA en cajas en una habitación a oscuras... en mi habitación...

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    1. Siempre he pensado que las Brow Ales flamencas u Oud Bruin, son un buena opción para acercarse por primera vez al terreno de lo sabores ácidos y agrios propios de las sour ales y la familia de las lámbicas.
      Con respecto a la Vintage Ale te digo lo que al compañero Rubén, si te acercas por la tienda algún días seguramente la puedas encontrar ;).
      Lo del trastero me vendría muy bien para limitar el consumo, jejeje, pero abrir el armario y poder elegir entre todo el elenco disponible, totalmente a mano, no tiene precio. Lo suyo sería un armario/ropero como el del anuncio de Heineken. Lo malo seguramente, es que no podrías echar a los amigos de casa en las fiestas ;). Salu2!

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  3. Me ha gustado ver esas joyitas que escondes, malandrín, jejeje! Especialmente me tienta esa St. Bernardus Magnum, aunque puestos a salivar, la Tuverbol, esas Keizer (que imagino serán para estas fiestas o envejecer) y la que las acompaña con cuello sellado en cera... Y algunas cuantas más... ;)


    ¿La Rodenbach Gran Cru ha cambiado la etiqueta o es el brillo del flash? La que conozco tampoco tiene el cuello y la chapa envuelta en esa funda...

    Sobre la Fuller's, a tí que te gusta el mundo de los maridajes, hace muy poquito probé esa misma botella acompañada de queso azul Picón de Bejes-Tresviso, un Asturiano muy rico. La combinación, espectacular!!

    Un abrazo, Juan!

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    1. AYYYYYYY, QUIEN TE CONSEGUIRÍA A TI ESA VINTAGE 2012 JEJEJEJEJE!!!!!
      BUENO JABI, A MI LA FULLER´S NO ME SUPO A TANTO, ESPERABA MAS DE ELLA, AUNQUE TAMPOCO ES QUE FUERA UN PRECIO EXCESIVO ( VIENDO CUALQUIER YANQUI O NÓRDICA, VAMOS ) Y DE LAS RODENBACH, HE PROBADO SUS VERSIONES "DE ANDAR POR CASA" Y NO ME HAN GUSTADO MUCHO, LO QUE HACE CASI IMPOSIBLE QUE DESTELARAÑE EL BOLSILLO CON UNA DE ESTAS, PERO SI SE LA TENGO QUE PAGAR A DEBO, SE LA PAGO JAJAJAJA, PERO NO LA PRUEBO XDDDDD
      UN SALUDO NENE!

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    2. Sabía yo que te iban a gustar esas pequeñas joyitas que tenía en mi personal bodega. La mayoría son de elevada graduación alcohólica, así que son ideales para noches de manta y película, ahora que estamos a punto de entrar en temporada invernal, aunque a juzgar por las temperaturas que tenemos por estos lares, parece que el otoño nos lo hubiésemos "perdido" en algún momento. La Rodenbach Grand Cru de esta ocasión es de diferente etiquetado, cierto, tal y como comento en el post. Y en cuanto al maridaje que comentas de la Fullers... con ese quesito picón... promete de veras. Mmm... Los quesos y la cerveza...por ellos pierdo la cabeza ;). En este caso, yo la tomé sola. Como digo se acercan días de excesos, así que hay que ir "piano piano", que no veas como está la enfermería de cerveceros, últimamente ;). Un abrazo Pau!

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    3. Jorge, sabes muy bien de dónde viene esa Vintage Ale, bribón, jejeje.
      La Fuller's me gustó porque es una barley wine muy del estilo british, con matices pronunciados de malta con su toque afrutado, que tienen muchas de sus cervezas, pero más subidita de grados. Y las Rodenbach dentro del mundo lámbico y sour, como digo quizás sean mis favoritas. Definitivamente cuando las probé en el BBW cuando estuve en Bruselas, de barril además... puf, no pude resistirme a sus encantos, y eso que hace varios años me terminaban cansando. Así que me tienes de fiel seguidor de ellas y de alguna otra como la Duchesse de Bourgogne, de la que cada día tengo mejor opiniión, aunque me sigo inclinando por las Rodenbach.
      Por cierto, madre mía la que se tuvo que montar con el aniversario del Observatorio... Sé de otra visita anterior del Observatorio, donde Debo, nos dejó un saludo en nuestro "libro de visitas"... donde el contenido era pura exaltación de la amistad y la letra casi ilegible ;). Abrazote Jorge!

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