martes, 28 de enero de 2014

HIrter Morchl, oscuro caramelo austriaco


La cerveza de la que hablaré hoy en el post, la Hirter Morchl, goza de gran reputación  en su país de origen, Austria, y  es fabricada por una de las más importantes cerveceras independientes del país, la Hirter. De su cerveza Morchl, podría decir sin duda alguna que se trata de uno de los mejores exponentes que he probado jamás dentro del estilo de las dunkel. Por lo general, las mejores cervezas de este estilo son las elaboradas por cerveceras alemanas, pero en esta ocasión, he podido encontrar una excelente versión más allá de sus fronteras, en la vecina Austria. A pesar de ser países limítrofes, la cerveza austriaca no ha logrado alcanzar el nivel de proyección y de reconocimiento de la cerveza alemana, aunque algunas marcas consigan asomar la cabeza en el exterior. La calidad que atesoran algunas cervezas austriacas no tienen nada que envidiar en absoluto a las del país vecino, pero por diferentes motivos no llegan a resultar tan reconocidas como accesibles en el extranjero. España no es una excepción, y resulta bastante complicado poder hacerse con alguna referencia austriaca, tanto en tienda especializada, como gran superficie o incluso en hostelería. En mi caso tengo la fortuna de contar con unos amigos que recientemente emigraron allí buscando un futuro mejor. En dos de sus últimas visitas me trajeron una botella de esta referencia entre otras, y fue una muy agradable sorpresa, ya que encontré una de las mejores 50 cervezas que probé en el año (ver post anterior).


Sobre la fábrica y sus cervezas
La Hirter, es una cervecera con varios siglos de antigüedad, cuyos orígenes se remontan nada menos que a 1270 cuando era la cervecería de la taberna de nombre Ze Hurde ubicada en la pequeña localidad de Hirt, de ahí el nombre de la compañía, que no es más que el gentilicio germanizado. Dicha localidad se encuentra situada en la región de Karnten (Carintia en castellano) al sur del país y  en las proximidades del histórico y famoso castillo de Friesach. Una región de gran belleza, como sucede con la casi totalidad del territorio austriaco. 
El bar de la histórica cervecería, la llamada Braukeller, continúa todavía en funcionamiento, y sigue ofreciendo descanso y avituallamiento a los viajeros que atraviesan la región. Las cervezas de la casa se elaboran siguiendo los métodos tradicionales, algo muy habitual tanto en Austria como en la vecina Alemania, y utilizando agua de sus propios manantiales, como muy pocas cerveceras pueden hacerlo en Austria. No están pasteurizadas, pero sí son filtradas en frío, con el objetivo de purificar el producto final, asegurando que se mantenga la limpieza de sus característicos matices en aroma y sabor.
La producción de la fábrica pasó de ser de 9200 Hectolitros en 1913, antes de la I Guerra Mundial, a 162.000 Hectolitros en el año 2007, convirtiéndola en una de las 10 cerveceras más grandes y potentes del territorio austriaco. Sus cervezas son muy populares y reconocidas en aquel país. En la actualidad fabrica un total de 14 referencias diferentes abarcando distintos estilo típicamente germánicos, como por ejemplo, pilsen, zwickl, märzen, weizen e incluso radler entre otros.
El producto estrella de la cervecera es la Privat Pils, elaborada siguiendo una antigua receta bohemia, y posteriormente madurada durante un largo periodo de tiempo, a fin de lograr una cerveza equilibrada y redonda. Suave, pero al mismo tiempo delicada, con el inconfundible carácter lupulado de las mejores pilsen, pero sin llegar al nivel de las alemanas, resultando por tanto menos amarga. 



Aparte de esta cerveza, que es su producto más popular y consumido, encontramos la que para mi es su mejor cerveza, y que es el objeto de la presente entrada, la Hirter Morchl, una de las mejores dunkel que he probado jamás, tal y como comentaba al comienzo de la entrada. Se encuentra elaborada con maltas oscuras y caramelizadas, y con abundante lúpulo, con el propósito de lograr un sabor perfectamente equilibrado y sobre todo muy agradable al paladar. Es una cerveza que sorprende por su facilidad de trago, y por convencer incluso hasta a los no demasiado aficionados por las cervezas con maltas tostadas. Al margen de estas dos cervezas, la Hirter, como he comentado, fabrica algunas otras variedades dentro de su portfolio, entre las que destacan por ejemplo la Hirter 1270, en honor al año de nacimiento de la fábrica. Una ale de color cobrizo, hecha a la antigua usanza. También fabrican, (cómo no?) una weizen rubia y bastante turbia, elaborada con trigo procedente de cultivos orgánicos, y lúpulo, con un sabor limpio a trigo y un fresco aroma a levadura, y su típico matiz de banana asociado a la misma,  Otra cerveza "orgánica" de la marca es la Hirter Biobier, elaborada también siguiendo una tradicional receta, y que se caracteriza por su elegante sabor a malta con un toque de fruta. Aparte de las cervezas, la compañía también comercializa un aguardiente con un evidente aroma a lúpulo, al que llaman Braumeisterbrand.



Cata:

Graduación: 5º
Temperatura de servicio: 7ºC-8ºC
Tipo de vaso recomendado: Vaso aflautado para lagers, similar al de las weizen, o una jarra de cristal, típica de las cervecerías del sur de Alemania. 

Aspecto: De tono marrón oscuro, con brillos cobrizos al trasluz.Buenas dosis de carbonatación visibles, y una capa de espuma color canela coronando de espesor medio pero con muy buena retención, que le permite dibujar restos abundantes de encaje adheridos al cristal.

Aroma: Dominado casi en totalidad por la malta tostada, a la que acompañan matices de toffee, caramelo y fruta madura, y algunas notas lupuladas florales, algo diluídas por la intensidad de la fragancia del grano tostado

Sabor y textura: Cuerpo medio perfectamente ajustado a las características de la cerveza. Gran equilibrio entre las notas caramelizadas y las notas torrefactas y procedentes del lúpulo, logrando un sabor elegante y balanceado, por lo que los matices dominantes a pesar de ser la malta tostada, el toffee y el caramelo, no resulta en ningún momento empalagosa. El retrogusto es seco y prolongado, con un punto leve de amargor, dejando una sensación agradable en boca. Se bebe con asombrosa facilidad.

Maridaje: Tagliatelle ai funghi e tartufo (Tallarines con salsa de hongos y trufa) 
Nota:

5 comentarios:

  1. Primera noticia que tengo de esta marca, y pinta estupenda. A ver si la consigo... ¿en el laboratorio la tienes?

    Un saludo

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    1. Lamentablemente no. Como decía en la entrada me la ha traído un amigo directamente de Austria en un par de ocasiones. Hasta el momento no la he encontrado en ningún establecimiento, y que yo sepa esta marca no la trabaja ningún distribuidor con los que hemos trabajado. Una lástima, la verdad. Salu2!

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  2. Pinta realmente estupenda esta dunkel, así como ese licor con marcado aroma a lúpulo. A ver si me cruzo alguna antes que después o si conseguís para la tienda no dudes en avisar :P. Un abrazo, Juan!

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    1. La pinta tiene reflejo en el contenido. Gran cerveza dentro de un estilo que no goza de las mayorías de las simpatías entre los más cerveceros. De momento sigue reinando el lúpulo ;). Tranquilo, que si podemos tenerla en la tienda, serás de los primeros en ser informado, jejeje. Un abrazo!

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