miércoles, 25 de junio de 2014

Ruta cervecera por Valonia (parte II): Brasserie de Ecaussinnes y Tournai.


La segunda etapa del primer día del Beertour por Valonia (patroncinado por Turismo de Bélgica: Bruselas y Valonia: http://www.belgica-turismo.es/accueil/es/index.html) me llevó a visitar otra cervecera de la sureña provincia de Hainaut, la brasserie de Ecaussinnes, de la que ya conocía con antelación  alguna de sus cervezas de la serie Ultra, y su particular y sorprendente Cookie Bier, que descubrí en el pasado Belgian Beer Weekend de Bruselas en Septiembre del año pasado y que muchos se atreven  a calificar como una "speculoos" hecha cerveza. Tras la visita a la brasserie de Ecaussinnes, el programa me llevaba a pasar la noche en la bella ciudad de Tournai, no sin antes disfrutar de algunos de sus encantos.

Brasserie de Ecaussinens

Cartel de hierro forjado que dejaba claro dónde me encontraba.

Antaño, muchos años atrás en la pequeña localidad valona de Ecaussinnes d'Anghien, situada al norte de la provincia de Hainaut, 30 kms. al noroeste de Charleroi, llegaron a existir hasta 6 fábricas de cerveza, dentro de las más de 3500 que había repartidas por todo el territorio belga, lo que nos hace tener una idea, de cómo la tradición cervecera llegó a estar extendida por todo Bélgica antes de las dos grandes contiendas bélicas del siglo XX, que afectaron profundamente a la población belga. Una de estas 6 fábricas de cerveza locales, fue la Brasserie des Carrières, que comenzó a fabricar cerveza a finales del siglo XIX. Las cervezas allí elaboradas, se comercializaron bajo el nombre Ultra hasta 1970, año en el que se transfirió la producción a otra fábrica, la Brasserie du Progrès, sin llegar a cosechar un gran éxito, debido a que surgieron problemas con la calidad de las cervezas en la nueva factoría, a causa del agua que era totalmente diferente, lo que provocó la paralización e la producción de Ultra. 

Caldera de maceración de acero inoxidable utilizada en la fábrica.

Así transcurrieron cerca de 30 años hasta 1999, momento en el Hugues e Isabel van Poucke, tomaron la decisión de montar una fábrica de cerveza artesanal e independiente en unos terrenos de su propiedad, en los que había construida una especie de antigua granja fortificada, que había sido restaurada por ellos mismos, dotándola de un encanto rústico, y que años antes había llegado a pertenecer a diferentes e importantes familias y firmas, como por ejemplo la Compañía Nacional de Teatro de Francia, la Comedie Français. Para comenzar a funcionar, la cervecera se hizo con una serie de equipos utilizados anteriormente en una cervecera de la República Checa que pasó a mejor vida. La primera cerveza en esta nueva etapa de la cervecería de Ecaussinnes se lanzó al mercado en la primavera del año 2000, y la idea fue conservar el antiguo nombre de Ultra para la gama de cervezas producidas en honor a las antiguas cervezas elaboradas por la primigenia fábrica local. Sin embargo el nombre por el que es conocida la cervecería continúa siendo Ecaussinnes, tomando el nombre de la población donde se encuentra. Etimológicamente el nombre de la pequeña localidad procede del latín scalcina, que no quiere decir otra cosa que piedra caliza, y es que Ecaussinnes es conocida en la región por su actividad minera y el trabajo sobre la piedra desde hace siglos.

Los fermentadores de acero inoxidable y gran capacidad que utilizan para la fermentación. Se encuentran impecables.

En 2012, un hombre de negocios chino, el mayor importador actual de cervezas belgas en China, visitó la fábrica y quedó gratamente sorprendido por la calidad de la cerveza, lo que provocó que más adelante hiciera una oferta al propietario. Finalmente la cervecera fue adquirida por un holding de capital chino y francés, dejando un 5% de participación al propietario original, el Sr. van Poucke. Durante los últimos meses, las exportaciones han aumentado, destinando una importante parte al mercado chino, y está previsto que continúen aumentando la producción para poder atender a sus nuevos clientes orientales, por lo que tanto instalaciones como personal se encuentran en plena fase de evolución y crecimiento. No se trata de la primera cervecera belga en la que los chinos han puesto interés. De hecho, a lo largo del viaje, fue una constante en la mayoría de las fábricas que visité, siendo uno de los comentarios más repetidos. Del mismo modo recientemente la fábrica estableció una asociación con otra brasserie belga bien conocida como es la Binchoise, produciendo en la actualidad la fábrica de Ecaussinnes para ellos, ante las también crecientes necesidades de producción que está adquiriendo la Binchoise. La maquinaria empleada para las distintas etapas del proceso de elaboración, desde la maceración hasta el envasado, está totalmente renovada, y se encuentra impecable de uso. Algo que salta a la vista fácilmente durante la visita. Además se ha informatizado al máximo el control de progreso del proceso de elaboración, y automatizado algunas de las fases como la de embotellado.

Detalle de la colocación de la chapa en la cadena de embotellado en pleno funcionamiento.

Hasta el momento la fábrica elaboraba 4000 Hl. anuales de una variedad compuesta por una veintena de referencias, algunas de las cuales son dirigidas directamente al mercado norteamericano o al chino. Pero los objetivos marcados para el futuro de cara a incrementar las exportaciones y atender la creciente demanda son muy ambiciosos, por lo que existe un programa que permitirá aumentar estos 4000 Hl. sustancialmente en poco tiempo. En Europa, más allá de las fronteras belgas, las cervezas que podemos encontrar de la marca son principalmente las de su sello "Ultra", y que tuve la suerte de degustar junto a Thomas Fadel que nos atendió amablemente durante la visita a la fábrica, y que intentó en todo momento hablar en español. Otras cervezas elaboradas por la fábrica son las pertenecientes a la gama "Florilège" (que pueden ser encontradas en algunas tiendas especializadas del país)en las que incluyen flores como el hibisco, el pensamiento, o la rosa como un ingrediente más, logrando un producto original y singular.  De hecho, todas las recetas de la brasserie se encuentran celosamente guardadas, e incluyen ingredientes considerados secretos, claves para la elaboración de cada una de las referencias de su catálogo. A pesar de que intenté en algún momento obtener más información acerca de las especias o de las frutas que intervienen en el proceso de elaboración de sus cervezas, la respuesta, acompañada de una amplia sonrisa,  siempre fue la misma... es "secreto".

Pack con las cervezas de la serie Ultra con el que me obsequió Thomas Fadel.

Las cervezas del sello "Ultra" son:

-Ultra Ambrée, una amber ale de estilo belga son 7º de alcohol, cobriza y caracterizada por los aromas maltosos, dulces y afrutados, y su final mezcla de sequedad y suave amargor.
-Ultra Fraiche, una blond ale de bajo contenido alcohólico. Con tan sólo 3,5º de alcohol, algo nada usual entre las cervezas belgas de alta fermentación, posee un gusto muy suave a malta, levadura y azúcar candi.
-Ultra Soif, se trata de una blond ale refrescante, con sólo 5º de alcohol, que recuerda a las blanche de trigo belgas. Con un gusto a cereal y levadura, y algunas notas de especias resulta también cítrica gracias a la presencia del lúpulo. Es la alternativa como cerveza de sesión, a la Ultrablonde, que es más alcohólica.
-Ultrablonde, una strong golden ale belga con 8º de alcohol, que son perceptibles en aroma y sabor, y en el cuerpo desarrollado en boca. Se caracteriza por un pronunciado carácter maltoso, y abundantes notas afrutadas.
-Ultrabrune es una cerveza que podríamos catalogarla como una scotch ale, género bastante desarrollado en Bélgica gracias a la permanencia en territorio belga de soldados escoceses durante la II Guerra Mundial, y tras la liberación de los nazis, trayendo consigo algunas de sus costumbres y sus cervezas. Es la más fuerte de todas sus cervezas, con 10º de alcohol. Aromática, compleja y alicorada es una cerveza con matices a malta, caramelo quemado, grano torrefacto, café y naranja amarga.
-Ultradélice, se trata de una strong dark ale con 8º de alcohol, caracterizada por su gusto dulzón y fuertemente especiado gracias a la canela y la nuez moscada entre otras especias incluidas en la elaboración.

Degustando la cerveza Ultramour, la cerveza del amor.

-Ultramour, sin duda la más singular de la gama Ultra, y la más conocida en la región, ya que es servida durante la celebración de la "Gouter Matrimonial", una fiesta local destacada, en la que los solteros de la región se reúnen para encontrar pareja. Al parecer, la cerveza facilita que fluya el enamoramiento, gracias a la mezcla secreta de sus 3 tipos de frutos rojos diferentes y zumo de limón entre otros ingredientes. He de reconocer que no es una cerveza especialmente indicada para los más ortodoxos cerveceros, pero también es cierto que el gusto es muy agradable, y hay algo en ella que incita a continuar bebiéndola. Tiene un marcado gusto dulce y afrutado, dominado por diferentes matices de frutos rojos y del bosque, y una ausencia total de amargor. Deja poco rastro sensorial de lo que es una cerveza, pero en verdad logra encandilar. La fábrica también elabora un licor a partir del mosto base de esta cerveza.

Otras cervezas especiales que elabora la brasserie son:

-La Cookie Bier, una strong pale ale, muy dulce y fuertemente especiada con notas a canela, cacao, vainilla y nuez moscada, que hace recordar a las célebres speculoos, la galleta más emblemática y tradicional por excelencia de Bélgica.

-La Loubecoise, una strong dark ale con 8º, muy particular dedicada a la región francófona canadiense, por lo que incluye jarabe de arce entre los ingredientes de elaboración. Posee intensos matices afrutados como higos y pasas, y también a melaza y especias.

Y dos cervezas para la temporada navideña: la Xmas Blonde y X-mas Brune con 8º de alcohol respectivamente, y en las que destacan los matices dulces y especiados tan típicos de las cerveza belgas de inverno.


Aspecto exterior de la cantina de la fábrica.

Por último hay que mencionar que la brasserie dispone de una cantina-restaurante de gran amplitud, que permite albergar banquetes, celebraciones y convenciones de empresa. Lamentablemente en el momento de mi visita se encontraba cerrada. Los planes de futuro a corto y medio plazo es crear un centro de acogida para visitantes, con un nuevo restaurante y un ampliado aparcamiento, dentro de los planes de expansión que está acometiendo la brasserie en la actualidad.

Ficha resumen: 
Nombre: Brasserie de Ecaussinnes 
Año de creación: 1999 (lanzamiento de la primera cerveza en 2000)
UbicaciónEcaussinnes d'Anghien
Webhttp://www.brasserieecaussinnes.be/
Cervezas: Ultra Ambrée, Ultra Soif, Ultra Fraiche, UItrablond, Ultrabrune, Ultradélice, Ultramour, Cookie Beer, Loubécoise, X-mas Blond, X-mas Brune, Florilège de Pensée, Florilège de Rose, Florilège de Sureau, Florilège d'Hibiscus. 
Permite visitas: Sí, con reserva previa.
Ciudad visitable en las proximidades: Mons.

Tras la visita a la brasserie de Ecaussinnes me dirigí hasta la bella ciudad de Tournai, donde me alojaría hasta el día siguiente.

Tournai...
Panorámica de la ciudad de Tournai con la catedral y el Beffroi al fondo.

Tournai, ciudad milenaria que llegó a ser la primera capital de Francia, conocida como la ciudad de los 5 campanarios, es una de las ciudades más importantes de la provincia de Hainaut, siendo cabeza de partido y sede del obispado de Tournai. Fundada hace más de 2000 años es una de las ciudades más antiguas de Bélgica, lo que queda manifiesto a través de su rico legado arquitectónico y artístico, convirtiéndola en una de los lugares más interesantes que visitar del país. 

Detalle de los bellos edificios que rodean la Gran Place.

Los principales atractivos de la ciudad se encuentran muy próximos entre sí. Por un lado tenemos su Grand Place, de singular belleza, que curiosamente tiene forma triangular. Centro neurálgico de la ciudad , se sitúa sobre el que era un antiguo cruce de caminos que llevaban a las poblaciones más importantes de la zona como Lille o Colonia, por poner algunos ejemplos. 

La estatua dedicada a la heroína local Christine de Lalang con la iglesia de Saint Quentin al fondo.

En el centro de la plaza se encuentra la estatua, desde 1863, dedicada a la heroína Christine de Lalang. tallada por el artista local Aimable Dutrieux. Christine se encargó de encabezar la defensa de la ciudad de Tournai, cuando fue sitiada por el ejército imperial español en 1583. El conjunto arquitectónico de la plaza resulta especialmente llamativo gracias a la belleza de muchos de sus edificios, por lo que resulta un auténtico placer poder tomar algo tranquilamente en alguna de sus terrazas, mientras que cae el sol al atardecer.

Otra panorámica de la plaza con el espectacular Beffroi al fondo.

En la misma Grand Place, por encima de todos los edificios que la rodean, destaca en uno de sus vértices el gran campanario de Tournai, o también conocido como Beffroi, el más antiguo de todo Bélgica y que data de 1287.Utilizado en el pasado para dar la alarma a la población ante la proximidad del enemigo durante las contiendas bélicas, también ha servido de prisión, reloj, y como archivo de la ciudad, donde fueron guardados los documentos históricos más importantes de Tournai. Es posible subir sus 257 peldaños hasta la cima situada a 72 metros de altura, desde donde se puede contemplar una gran vista. Pero sin duda el monumento más emblemático de la ciudad es su imponente catedral coronada por cinco torres de gran envergadura

La imponente catedral con el andamiaje de los trabajos de restauración.

De estilo gótico predominantemente (aunque lo combina con el románico), y construida durante la primera mitad del siglo XII, goza de unas dimensiones impresionantes. En el año 2000 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y actualmente es uno de los principales reclamos turísticos de la región. 

Fachada norte de la catedral.

Es posible visitar su interior, pero lamentablemente, al llegar a la ciudad por la tarde fuera de horario, y por los trabajos de restauración del edificio (que comenzaron en 2006) no me fue posible realizar una visita que sin duda habría dejado una profunda huella en lo que dejó tras de sí este tour por Valonia.  

Uno de los muchos detalles en bronce y hierro forjado que abundan en el centro.

Son muchos los rincones con encanto los que pueden ser descubiertos paseando por esta ciudad y aparte de los principales lugares de interés mencionados también se pueden visitar la iglesia de Saint Jaques que acogía a los peregrinos que iban camino de Santiago, o la de Saint Quentin o el Museo de Arte de la ciudad que alberga obras de artistas de la talla de Rubens o Van Gogh entre otros.

Calle con encanto en los alrededores de la Grand Place.

En cuanto al ocio, cabe destacar los cafés y las terrazas de la Grand Place, y los pubs y cervecerías de la plaza Quai de Marché du Poissons y alrededores junto al río Scaldis, como La Fabrique, o el Cafe des Arts, uno de los mejores lugares de la ciudad para disfrutar de las cervezas belgas.

St. Martin Blonde en una de las terrazas de la Grand Place de Tournai al atardecer.

Particularmente opté por disfrutar de la especial vista que ofrecían las terrazas de la Grand Place, donde pude disfrutar de una las cervezas locales más populares como la St. Martin Blonde, elaborada por la brasserie Brunehaut, en funcionamiento desde 1890, en la pequeña localidad del mismo nombre. La historia de la fábrica se remonta hasta la Edad media en la ciudad de Tournai, cuando la cerveza era de gran ayuda como alimento y para evitar las enfermedades provocadas por las aguas insalubres, motivo por el que la Abadía de Saint Martin, recibió el permiso para la fabricación de cerveza por parte del obispo. La cerveza estuvo unida a la abadía hasta 1793, cuando a causa de las oleadas violentas contra el clero y los edificios eclesiásticos provocó la destrucción de la abadía, aunque se pudieron salvar importantes documentos, como por ejemplo las recetas secretas utilizadas siglos atrás para la elaboración de cerveza. En 1890 estas recetas permitieron la reanudación de la fabricación de cerveza de mano de la brasserie de Brunehaut, que en la actualidad continúa fabricando un total de cuatro diferentes referencias de abadía, usando las mismas recetas que emplearon los monjes de la Abadía de Saint Martin de Tours siglos atrás. Entre ellas se encuentra esta blonde, de atractivo aspecto con una espuma de gran retención y matices a levadura, cítricos, banana, piña y un punto especiado, muy bien engarzados, consiguiendo una cerveza de cuerpo medio y sensación redonda en boca, que me convenció personalmente.

Aspecto interior del restaurante Les Enfants Terribles.

Para cenar, tenía reservada una mesa en el moderno y céntrico restaurante Les Enfants Terribles (Rue de l'Yser 35http://www.enfants-terribles.be/), situado a escasos 50 metros de la Grand Place, donde pude disfrutar de una buena atención y una cocina exquisita, por un precio asequible, servida en un ambiente relajado, y con un punto lúdico de pop-art, y donde además el chef Antonio es español. Cuánto talento exportamos al exterior en materia gastronómica! Aparte de un aperitivo original de cortesía compuesto a base de unos snacks de producción propia con sabor a queso que estaban realmente ricos y una Hoegaarden, todo un clásico entre las blanche belgas, cené uno de los apetitosos platos principales de la carta, y más populares del restaurante. Una recomendación del propio chef.

El delicioso plato que cené: l'onglet de boeuf con salsa de burdeos y trufa. 

El L'onglet de boeuf bordelaise truffé que podéis contemplar en la imagen. Una auténtica delicia para el paladar para aquellos amantes de las carnes rojas. Cerca de 300 grs. de carne de buey, suave como mantequilla, jugosa y sabrosa con una salsa oscura, dulce y de gran sabor, a base de burdeos y trufa, que no lograba ocultar la calidad de la carne. Acompañada de un cuenco de las tradicionales y riquísimas patatas belgas y una pequeña ensalada, fue un gran final para la primera jornada del viaje.

Exterior del Hotel Álcantara, donde me alojé.

El hotel donde finalmente me alojé fue el céntrico Hotel Álcantara (2 rue des Bouchers Saint-Jacqueshttps://www.hotelalcantara.be/tournai/), situado a 150 metros escasos de la Grand Place, donde cada habitación recibe el nombre de un pintor. En mi caso yo me alojé en la "chambre Pissarro". Un hotel a tener en cuenta por su ubicación, su encanto, con un coqueto jardín y patio exterior, y el cuidado desayuno que preparan.

La siguiente etapa era la ciudad de Mons,  y la brasserie de St. Feuillien, de las que hablaré en el próximo post.

12 comentarios:

  1. Igual no lo sabías, pero la torre civíl = beffroi de Tournai también está en la lista del patrimonio de la humanidad del Unesco (en conjunto con otras torres civiles en Bélgica y el norte de Francia).
    La catedral de Tournai sigue en obras??? Pff, la última vez que pasé por allí tenían abierto el suelo interior. Han tenido que encontrar algo para que dure tanto la obra...

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    1. Buena puntualización Ilse. Lo cierto es que la información que pude obtener en la ciudad durante mi visita no lo mencionaba, y sin embargo sí lo hacía en el caso de la catedral. Supongo que será por el hecho de compartir el honor con otras ciudades belgas y francesas diferentes, aunque el caso es que creo recordar, ahora que lo comentas, haberlo leído en una guía de 2010 de los lugares nombrados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y sí, la catedral continúa en obras. Aún así es impresionante. El día que las finalicen, la imagen va a ser espectacular. Salu2!

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  2. Muchas gracias por compartir con todos tus lectores estas dos etapas de tu ruta cervecera por Valonia, así como por destacar algunos de los atractivos de las ciudades de Tournai y Ath ¡Saludos!

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    1. Muchas gracias a vosotros por hacer posible este viaje tan completo. Es lo bueno de este tipo de rutas,en las es posible combinar el interés por la cerveza con otros atractivos turísticos de la zona. Aún quedan muchos detalles interesantes que relatar acerca del resto del viaje, que irán siendo publicados durante las próximas semanas. Salu2!

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  3. Envidiable viaje y ruta cervecera, y menudo festín que te diste en ese restaurante... ufff!! No conocía Tournai pero tras tu post creo que en el próximo viaje a Bélgica que haga la incluiré. Por cierto, ¿en la fábrica conseguiste hacerte con algunas etiquetas? Esa "Amour" es genial!! :D. Un abrazo, Juan!

    P.D. Desde luego creo que con este post has batido tu propio récord de extensión, no? Jejejeje!

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    1. El viaje resultó fantástico porque combinó la visita a algunas de las más importantes brasseries de Valonia, y conocer algunas de las poblaciones que atesoran algunos de los mayores atractivos turísticos de Bélgica. Tournai es una de ellas. Hablando de coleccionismo, he de confesar que etiquetas no conseguí pero sí numerosos posavasos, copas y algún otro artículo de merchandising con el que me obsequiaron. Afortunadamente las copas llegaron vivas a España. Ya veo que te ha gustado la etiqueta de la Ultramour. Por aquí, la verdad es que no la he visto, lo que sin duda es un atractivo añadido para un coleccionista. Debo leer entre líneas que la quieres, no? jejeje. Lo mismo puedo hacer algo al respecto. Y si hablamos de la extensión del post, es largo sin duda, pero yo creo que ha habido alguno que lo ha superado como el que escribí sobre las cerveceras de Denver por ejemplo. Un abrazo Pau!

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    2. Lees muy bien entre líneas, jejejeje!! ;). Pues la verdad es que me encantaría tener esas etiquetas, pero sin compromiso, si puedes perfecto! Gracias por anticipado Juan!

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  4. Maravilloso post , para darnos a conocer sitios que visitar! , me lo apunto!! Esos pequeños sitios de Valonia y Bélgica son dignos de visitar! Un saludo!!!

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    1. Muchas gracias! Son muchos los lugares con encanto que Valonia tiene para visitar. Bélgica al completo es un país maravilloso. Si decides ir no te arrepentirás. Salu2!

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  5. OTRO INTERESANTE POST SOBRE BÉLGICA Y SU CULTURA CERVECERA.
    LAS CERVEZA DE LA GAMA ULTRA LAS PROBÉ HACE UNOS AÑOS, LLEGARON UNAS POCAS A ESPAÑA A TRAVES DE MICRO MALTA Y ME GUSTARON BASTANTE, SOBRE TODO LA ULTRASOIF, ENTRABA DIVINA. LA COOCKIE LA HE PROBADO HACE NO MUCHO Y HE DE DECIR QUE NO ME HIZO ESPECIAL GRACIA. SI CONOCIESE ESAS GALLETAS SUPONGO QUE ME RECORDARÍA A ELLAS Y SERÍA OTRA COSA, PERO BUENO, EL DIA QUE VAYA POR ALLÍ TRATARÉ DE CONSEGUIR UNAS A VER QUE TAL. ¿EN LA MAISON BELGE SE PODRÍAN CONSEGUIR? O PUEDE QUE EN EL GOURMET DE C. I....
    UN SALUDO JUAN!

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    1. Y ya van muchos post sobre Bélgica y sus cervezas. Los belgas continúan siendo referencia en materia cervecera, aunque también hay otros destinos en Europa y en el mundo que ofrecen muchos atractivos en los que a cerveza respecta. Yo también había probado algunas Ultra, y no estaban nada mal. La Cookie Beer, le gustó especialmente a mi cuñado cuando en el Belgian Beer Weekend del año pasado le causó gran conmoción al asegurar que sabía igual que los pastelitos de Belem (en Portugal) de los que es devoto admirador. Hace un tiempo la tuvimos en Labirratorium. Si te interesa, tengo una botella reservada en la tienda y te la puedo dejar para ti. Salu2 Jorge!

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    2. NO, GRACIAS JUAN. LA CONSEGUÍ EN UNA TIENDA DE TORREVIEJA EL AÑO PASADO Y CAYÓ EN MI GAZNATE A PRINCIPIOS DE ESTE. LO QUE QUERÍA CONSEGUIR SON LAS GALLETAS PARA VER SI ME RECUERDAN O NO A ESTAS JAJAJA. UN SALUDO MAJO ;D

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