martes, 3 de febrero de 2015

Brussels Beer Project, el fruto de un sueño en la nueva edición del BBF



Por segundo año consecutivo tengo el honor de participar en la presentación de las cervezas que formarán parte del magnífico plantel seleccionado para el Barcelona Beer Festival, que llega a su cuarta edición, después de tres exitosos años. El pasado año tuve la oportunidad de asistir por primera vez, en una jornada intensiva que me llevó a poder disfrutar de muchas de las cervezas de primer orden que había dispuestas en la gigantesca barra con más de 40 grifos, desde primera hora de la mañana hasta el anochecer. Entre ellas, se encontraban las Amager Sinner Series, de las que quise hablar el año pasado, una completa mixtura de variados estilos y sensaciones, con el sello del buen hacer de una de las microcerveceras danesas más prestigiosas del panorama actual, inspiradas por los siete pecados capitales. Este año he querido cambiar de tercio, viajando hasta Bélgica, quizás el país cuyas cervezas más me han encandilado a lo largo de mi ya vasto periplo cervecero. Desde allí nos llega, el Brussels Beer Project, lo último dentro del mundo craft en aquel país. Una bonita iniciativa de reciente creación que apuesta por ofrecer originales recetas un tanto alejadas de la tradición cervecera belga clásica, y con una concepción de negocio un tanto utópica que intenta involucrar al aficionado cervecero en el futuro de la propia compañía. Una apuesta que está concentrando las miradas del mundo cervecero sobre la capital belga, que de un tiempo a esta parte está impulsando con fuerza la cultura cervecera no sólo a nivel interno, sino fuera de sus fronteras. Sin duda la cerveza supone uno de los principales motores turísticos de la ciudad, aunque actualmente, Bruselas reúne multitud de buenas razones capaces de conquistar no sólo a los corazones más cerveceros, sino a todos aquellos que gozan de inquietud viajera, revelándose como uno de los destinos turísticos más atractivos en la actualidad. 


Durante los últimos años estamos siendo testigos de una fórmula de financiación que está revolucionando la economía, y es que la extraordinaria y dramática coyuntura económica actual a nivel mundial,  en la que llevamos inmersos un tiempo, obliga a reinventarse y buscar vías alternativas, que permitan que proyectos ilusionantes y con mucho talento detrás, puedan ver la luz. Me estoy refiriendo al crowdfounding, término anglosajón de reciente acuñamiento, compuesto por dos palabras: crowd (multitud) y founding (fondos), es decir,literalmente fondos aportados por la multitud. Es precisamente la esperanza puesta en que la filosofía del crowdfunding prospere, el motor que lleva a sus fundadores, el francés Sebastián Morvan y el belga Olivier de Brauwere a creer con fuerza en la viabilidad futura de este particular proyecto cervecero para el que se asociaron en 2012, tras conocerse durante un programa de estudios de intercambio en Canadá.



El sueño de Sebastian y Olivier, siempre fue el de poder tener su propia fábrica de cervecera que permitiera dar rienda suelta a la creatividad y el talento que acumulan, elaborando cervezas en Bruselas para los propios bruselenses. Cansados de las cervezas disfrazadas de falsas recetas medievales con maniobras de marketing, y de las anodinas cervezas de escaso sabor y carácter que han llegado a inundar el mercado incluso en un país como Bélgica, conquistando sobre todo al público joven, anhelan con sus atrevidas creaciones dar un impulso a la cerveza de calidad, factor determinante en su concepto de negocio frente a la cantidad, seduciendo a un número cada vez mayor de adeptos a la causa de estos dos soñadores. 

Sebastian y Olivier lo han invertido todo en su particular proyecto. Sus ahorros y el apoyo de sus familiares en un comienzo, sirvieron de punto de partida, pero en la actualidad necesitan del apoyo popular, más allá del simple ánimo o empatía. Necesitan de la cooperación de la comunidad local y de todos aquellos que deseen apoyar el proyecto, a través de la aportación de los fondos materiales necesarios que permitan sufragar la consolidación y el avance de esta cervecera recién nacida. Con la compra de participaciones, cada nuevo socio pasa a formar parte de la comunidad cervecera del Brussels Beer Project, lo que también le da derecho a recibir 12 cervezas de la joven compañía cada año, a participar en los eventos y a un 5% de descuento en la microcervecería. En 2013 comenzaron ofreciendo pequeñas participaciones de la compañía a los amigo cercanos y demás interesados. Gracias a esta primera inyección de capital consiguieron desarrollar un pequeña producción con cuatro prototipos de cervezas de diferentes estilos bautizados con los nombres de varias letras del alfabeto grigeo clásico. Alpha, Beta, Delta y Gamma.




Sin duda la mejor publicidad que podrían  lograr, es a través de la calidad de sus productos, expresión de un equilibrio entre la creatividad y el clasicismo de la tradición cervecera belga. Antes de lanzar al mercado ninguno de estos prototipos, convocaron a sus "inversores" y amigos a un evento en el que iban a presentar sus cervezas en sociedad,  para que fueran probadas, y que fuese el propio público interesado allí congregado, quien decidiese de primera mano, cuáles iban a ser las cervezas afortunadas. Dejando a un lado las dos cervezas de maltas tostadas que había en el grupo inicial, Alpha y Beta, y de otra cerveza de maltas oscuras, Gamma, la favorita del público fue la Deltauna IPA orgánica belga, con 6% de alcohol y con 45 IBUs, que tiene una puntuación de 92/100 en Ratebeer. Esta iniciativa tan poco usual, gozó de tal éxito que volvió a ser repetida hace unos meses, en la primavera de 2014 con el objetivo de elegir las nuevas cervezas que formarían parte del portfolio de la cervecera de entre los prototipos preparados. En esa ocasión se quiso contar también con la imaginación de los bruselenses a la hora de bautizar las nuevas cervezas y no sólo cuál era su favorita. 




En total fueron cuatro, los prototipos presentados, con un nexo común entre todos ellos, el trigo:
-Una Hefe Weizen de 7º de alcohol y 20 IBUs, bautizada como Grosse Bertha y que trata de unir la tradición cervecera bávara reflejada en sus clásicas Hefeweizen, y el carácter de levadura belga, y su correspondiente componente afrutado, que poseen las triples. 
-Una Blanche de trigo belga, de 5º de alcohol y 28 IBUs, bautizada como Nelson, y lupulizada con variedades neozelandesas que la dotan de una fragancia y un amargor inéditos dentro del estilo clásico belga.
-Una Berliner Weisse de 4º de alcohol, y 12 IBUs, que recibió la denominación germánica de Achtung, y que trata de complementar la habitual acidez del estilo con levadura lambic de la región de Bruselas.
- Finalmente una Imperial Hoppy Witbier, llamada Don't Trust Her Look, con más alcohol que una witbier de trigo habitual, alcanzando los 8º y un nivel de resinas y alfa ácidos que hacen subir el número de IBUs hasta los 57, superando de forma ostentosa las cotas más altas conocidas del estilo.

De entre todas ellas la Grosse Bertha fue la elegida por el público. El portfolio que mantiene la cervecera en el mercado, se ve completado por otra cerveza de maltas oscuras, llamada Dark Sister (la hermana negra... de la Delta, una de las cuatro primitivas cervezas del proyecto) con 6,6º de alcohol y 45 IBUs y que ha logrado reunir muy buenas críticas en la web ratebeer, y por las ediciones limitadas Babeleir de Bretagne, una Oyster Stout con un 8% de alcohol y Babeleir de Saint Jean, una Imperial Porter con chocolate y 10,5% de alcohol.

Mientras que los prototipos son concebidos y elaborados en las instalaciones con las que cuentan actualmente en el número 188 de la calle Antoine Dansaertstraat, en el corazón de uno de los barrios bruselenses periféricos más vibrantes, las cervezas elegidas por el público destinadas a ser producidas en mayores cantidades, son elaboradas en la cervecera Anders en Limburgo (Alemania) por el momento, a la espera de que los 500 metros cuadrados disponibles en Bruselas se transformen en su anhelada fábrica de cerveza en la que están invirtiendo y que verá la luz en verano de 2015, con una producción de 1000 litros por lote. Mientras tanto podremos conocer sus cervezas en un escaparate único y de gran proyección internacional como es el Barcelona Beer Festival en su edición de 2015.

2 comentarios:

  1. A mí la Delta me pareció espectacular
    http://mundobirruno.blogspot.com.es/2014/11/beer-project-brussels-delta.html

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  2. Mucha suerte y disfruta del Barcelona Beer Festival

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