martes, 10 de marzo de 2015

La cervecera Bavik y su gama Petrus, representantes de la tradición cervecera de Flandes Occidental




A finales de 2013 tuvo lugar un Encuentro Profesional con Cerveceros de Flandes en la Residencia del Embajador de Bélgica en Madrid. Entre las cerveceras allí presentes, destacó una de ellas que cautivó a muchos de los que allí estuvimos gracias a su edición especial de invierno de su cerveza de trigo Wittekerke. Estoy hablando de Bavik, conocida por muchos de los aficionados españoles gracias a su serie de cervezas especiales Petrus, que ya había probado con antelación, pero que hasta el momento no había hablado de ellas en el blog. Hoy es el día, en el que queda saldada esa deuda con este cervecera belga, que por méritos propios, se ha ganado esta entrada monográfica.

Sobre la cervecera...

Bavik, a pesar de no ser la cervecera belga más conocida entre el público español, es considerada actualmente la fábrica de cerveza más importante de todo Flandes Occidental, con una producción anual que alcanza los 200.000 Hectólitros. Bajo la dirección de Ignace De Brabandere, descendiente del fundador de la marca, Bavik, no solo ha lanzado al mercado una amplia gama de cervezas y refrescos, sino que además gestiona hoy en día, un patrimonio con cerca de 300 negocios en el sector hostelero.

La historia de la cervecera sin embargo tiene unos orígenes más humildes a finales del siglo XIX. En 1894 Adolphe de Brabandere, perteneciente a una familia de granjeros decide presentar una solicitud para construir una fábrica de cerveza, al ayuntamiento de la localidad flamenca de Bavikhove. Ese mismo año, su hijo Joseph de Brabandere, que había aprendido de maestro cervecero anteriormente tras trabajar en un par fábricas de cerveza locales, fue el responsable de la salida al mercado de la primera cerveza de la compañía. Lamentablemente, falleció antes de cumplirse el primer tercio del siglo XX, en 1929, a la edad de 54 años. Tras una época difícil, en la que ninguno de sus hijos, podía aún dirigir la compañía por no alcanzar la edad suficiente, y después con la II Guerra Mundial y sus devastadoras consecuencias sobre la vida y economía locales, su hijo Albert de Brabandere, tomó las riendas de la cervecera y bajo su dirección la compañía conoció uno de sus etapas de mayor esplendor, con un crecimiento sostenido.

Antes de los años 50 la cerveza era vendida de forma exclusiva a cafés y al consumidor directamente. Sin embargo después de 1950 el reparto a mayor escala a comerciantes se convirtió en una práctica habitual, coincidiendo con el aumento de la popularidad de las cervezas de tipo pilsen, momento en el que se consolidó la marca Bavik gracias al lanzamiento de cervezas pils propias. Gracias al crecimiento de la red comercial y de la excelente acogida de las cervezas elaboradas por la fábrica, permitió que Bavik llegara a ser una marca referente en los comercios especializados y cafés en las provincias de Flandes Occidental y Hainaut. De los cinco hijos que tuvo Albert en su matrimonio, dos de ellos, Ignace y Vincent, contribuyeron activamente al florecimiento del negocio de la fábrica. A mediados de los setenta, la comercialización de la cerveza tuvo que afrontar el reto de la aparición de los grandes almacenes que amenazaban la supervivencia del pequeño comercio minorista, motivo por el cual, Bavik enfocó sus esfuerzos al sector de la hostelería, incrementando rápidamente su cartera de clientes.

Años antes de alcanzarse el centenario de la fábrica fue cuando vio la luz, la cerveza Petrus Oud Bruin, primera de una gama especial de cervezas bautizadas con el nombre de Petrus, (dedicadas al apóstol Pedro al que podemos ver representado en las etiquetas), y que logró un éxito arrollador, siendo imagen desde 1982 del equipo de fútbol de la región KSV  Waregem, campeón de la supercopa de Bélgica ese mismo año, y que llegó a alcanzar las semifinales de la Copa de la UEFA en 1986.  Vincent De Brabandere falleció es mismo año, muy joven, con tan sólo 32 años. El encargado de tomar el relevo fue Ignace, el único superviviente de la tercera generación de la familia Brabendere en aquel momento. La segunda mitad de la década de los 80 y los años posteriores fue una etapa de crecimiento en la compañía, con el lanzamiento de un nuevo éxito la cerveza de trigo Wittekerke.

Actualmente son cuatro las generaciones de la familia Brabandere, al frente de la cervecera, manteniendo su carácter de empresa familiar e independiente. Precisamente uno de los objetivos de la compañía es continuar preservando la independencia de su negocio, con el objetivo de salvaguardar su identidad regional y tradición cervecera, manteniéndose al margen de las múltiples absorciones y fusiones tan comunes en el sector cervecero.

La gama Petrus está compuesta por 7 cervezas especiales de alta fermentación: 

Petrus Blond Ale, una Blond Ale con 6,6 de alcohol.
Petrus Double Brown Ale (Petrus Dubbel Bruin), una Dubbel de estilo belga y un contenido alcohólico del 6,5%.
Petrus Golden Triple Ale (Petrus Goude Tripel), una triple con 7,5% de alcohol.
Petrus Special (Petrus Speciale), un ejemplo del particular estilo Speciale Belge, con 5,5% de alcohol.
Petrus Old Brown (Petrus Oud Bruin), una Oud Bruin con 5,5% de alcohol
Petrus Aged Pale, una Pale Ale con un toque sour, y 7,3º de alcohol
Petrus Aged Red, una cerveza de frutas, con cerezas maceradas y un 8,5% de alcohol.

En cada una de ellas se refleja la maestría del maestro cervecero a través de la reproducción de un estilo diferente, atendiendo especialmente a las cervezas de fermentación mixta y el arte de su mezcla. La gama toma el nombre en latín del apóstol Pedro, que es simpáticamente representado en las etiquetas de la gama con las llaves del Cielo en su mano izquierda y con una cerveza en su mano derecha, hecha para lograr la entrada al Paraíso, como refleja algún anuncio publicitario de la marca, con una evidente pizca de sentido del humor. Bajo mi criterio personal, son cervezas correctas, en algunos casos un tanto particulares, entre las que destacan sin duda, la Aged Pale y la Dubbel Bruin, pero siempre interesantes.



Petrus Aged Pale

Ganadora de multitud de concursos y certámenes cerveceros por todo el mundo, consiguió cautivar al mismísimo beer-hunter Michael Jackson en los años 90. Se trata de una cerveza que ha madurado durante un mínimo de 18 y un máximo de 24 meses en barricas de roble de la propia fábrica, desarrollando un carácter muy especial entre amargo y agrio. Esta cerveza aparte de ser comercializada como una referencia en sí misma, es usada por la cervecera para mezclar posteriormente con otras cervezas de la casa.

Graduación: 7,3º
Temperatura de servicio: 10ºC aprox.
Tipo de vaso recomendado: Copa Teku.
Aspecto: De tono entre dorado y ambarino. Dotada de buena transparencia, aunque no total, y con una corona de espuma blanca de amplitud discreta, y retención mediana.
Aroma: En nariz destacan las notas de carácter ácido, combinadas con un componente afrutado con reminiscencias cítricas (limón) y a manzana verde fundamentalmente. Se advierten también recuerdos de madera y un notable carácter acético que recuerda a un vinagre de manzana.
Sabor y textura: En boca la cerveza resulta muy placentera y fácil de beber, con una entrada ligera, y un cuerpo más liviano que el esperado por la graduación alcohólica. Ligeramente punzante, a causa tanto del carbónico como de la evidente acidez que preside el gusto de esta cerveza. Destacan los sabores a limón y manzana, entre los que se intuye la presencia del trigo. El final es de marcado carácter láctico y astringente, aunque sin llegar al nivel ofrecido por una gueuze belga.
Maridaje: Ensalada César.
Nota:  



Petrus Golden Tripel

Versión particular dentro de la gama Petrus, de lo que sería una tripel de estilo belga, donde destaca una nariz fresca y especiada, con un fondo de miel.

Graduación: 7,5º
Temperatura de servicio: 10ºC-12ºC aprox.
Tipo de vaso recomendado: Copa Teku, copa de cáliz, o de balón.
Aspecto: De color dorado pálido, transparente, bien carbonatada, y con una corona de espuma blanca de generosa amplitud, y aspecto jabonoso, aunque con buena retención, y notable rastro de encaje (un tanto irregular) adherido al cristal.
Aroma: No es el habitual aroma que se suele encontrar en una triple belga al uso. Destacan en nariz las notas especiadas, muy abundantes y diversas, en especial pimienta blanca. Un intenso y definido matiz de miel que subyace en el fondo, compite con el carácter especiado del aroma de esta cerveza, combinado con un matiz cítrico complementario, que le aporta frescura al conjunto.
Sabor y textura: En boca se presenta como una cerveza de cuerpo medio, y carbonatación media-alta. Destaca el gusto dulce de perfil maltoso, con recuerdos de miel, mezclados con notas cítricas de carácter agridulce. Su final contiene un lado terroso y levemente amargo y otra vertiente más de tipo especiado y astringente. Cerveza interesante, aunque no excepcional, un tanto alejada de las triples clásicas.
Maridaje: Pollo al chilindrón
Nota:  



Petrus Oud Bruin

La Petrus Oud Bruin es la cerveza dentro de la gama, que catapultó a la fama a la cervecera Bavik durante la década de los 80. Está elaborada a partir de una mezcla compuesta por un 33% de la Petrus Aged Pale, con dos años de maduración en barrica de roble, y un  67% de cerveza joven de maltas tostadas. Precisamente la cerveza joven, es la que contribuye a darle su tono marrón definitivo que ofrece la Oud Bruin, mientras que la añejada Pale, suma su carácter láctico, que se traduce en la agrura presente en el aroma y el gusto de la cerveza.

Graduación: 5,5º
Temperatura de servicio: 8ºC aprox.
Tipo de vaso recomendado: Copa Teku
Aspecto: De color tierra, ocre, más marrón que anaranjado o rojizo. Presenta bastante turbidez que contribuye a un aspecto global denso y compacto. Es rematada por una capa de espuma de tono marfil, y aspecto cremoso, con buena amplitud y notable duración, permitiendo dejar rastros de lacing bien definidos en el vidrio de la copa.
Aroma: En el aroma predomina el lado maltoso por encima del acético. Afloran notas de malta tostada, caramelo, levadura, vainilla y otras notas afrutadas con recuerdos de fruto rojo, y abundantes especias. También se aprecian algunas notas de tipo láctico matizadas con un punto de fruta, que recuerdan a la sidra y a las cerezas ácidas.
Sabor y textura: Cerveza de cuerpo robusto, a pesar de sus 5,5º, y sensación densa en boca, llenándola por completo, con un sabor firme, dominado por el caramelo y las notas avainilladas de la madera, junto con el toque sour que aportan las notas de cereza ácida que solo vence al final del trago y en el regusto, acompañadas de otras notas especiadas logrando una astringencia moderada dotada de un componente agridulce.
Maridaje: Gambón a la plancha.
Nota: 



Petrus Aged Red

Se trata de otro blend de cervezas de la marca. En este caso está compuesto por un 15% de Petrus Aged Pale, añejada durante 24 meses en barrica de roble, y un 85% de cerveza de tipo dubbel, donde han macerado cerezas, aportando complejidad y un marcado carácter afrutado y dulce a la cerveza final, combinado con un toque agrio y refrescante aportado por la cerveza añeja. Ideal para los amantes de las cervezas de frutas.

Graduación: 8,5º
Temperatura de servicio: 10ºC-12ºC 
Tipo de vaso recomendado: Copa Teku
Aspecto: De color rojo oscuro e intenso, cercano al granate, prácticamente opaca y rematada por una corona de espuma de escasa altura (a penas 1 cm de espesor), de color crema.
Aroma: Muy intenso y atrayente, dotado de gran complejidad, donde destacan notas evidentes a cereza envueltas en una cobertura aromática dulce, que recuerda a las golosinas, combinadas con otras de tipo acético y taninos, por lo que nos recuerda a un vino. También existe presencia de azúcar candi y caramelo de fondo y notas de madera avainilladas.
Sabor y textura: En boca es una cerveza placentera y de entrada ligera dada su concentración alcohólica. De gusto marcadamente dulce y afrutado, recuerda un tanto a un sirope o a una golosina de cereza, sensación contrarrestada a las notas ácidas y agrias que ganan terreno al final del trago, en un regusto levemente astringente y marcadamente agridulce. Es donde la cerveza pierde terreno, al mostrarse un tanto artificiosa y edulcorada, en contrapunto a un aroma muy interesante y complejo.
Maridaje: Tarta de chocolate negro con almendra crocanti.
Nota

11 comentarios:

  1. Muy buena entrada, cargada de historia. Tuve ocasión de probar algo de la marca hace ya bastantes años cuando las encontre de forma puntual en una cadena de supermercados y en forma de pack con diferentes estilos. La verdad es que en su momento me sorprendieron muy gratamente. A ver si me hago con ellas de nuevo. Me llama la atención sobre todo esa Oud Bruin y la Aged Pale.
    Un saludo.

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    1. Muchas gracias! Lo cierto es que conozco la marca desde hace años, y las Petrus han caído varias veces en mis manos. Algunas de ellas creo que son bastante reseñables, y otras algo más "mundanas". Mi favorita es la Aged Pale, base para otras cervezas de la marca. La Oud Bruin es un poquito más asequible (o dulce) que otras Oud Bruin como la mítica y clásica Goudenband de Liefmans, pero pierde complejidad y fidelidad al estilo. Aún así me parece una cerveza que merece la pena probar. Salu2!

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    2. Apuntadas quedan entonces.
      Saludos.

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  2. Probé hace tiempo la Oud Bruin, pero me gustaría repetirla, además de probar alguna de las referencias que reseñas

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    1. Son cervezas correctas, resultando algunas destacables y otras un poco más comunes, o de perfil medio, aunque interesantes porque ofrecen una interpretación particular del estilo que representan. La Oud Bruin resulta más dulce y caramelizada que otras dentro del estilo, agradando aunque se aleje un poco de la ortodoxia de ese tipo de cervezas, bajo mi punto de vista. Salu2!

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  3. No he tenido la posibilidad de probar la Oud Bruin, pero también he recibido buenas impresiones de ella. En ocasiones, solo con ver el líquido, uno se puede hacer una idea del sabor de la cerveza

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    1. El aspecto visual influye, no cabe duda. Color del líquido. turbiedad, color de la espuma... da buenas pistas de lo que nos podemos encontrar. La Oud Bruin resulta interesante, pero ni es la mejor de las Petrus (para mi gusto), ni la más fiel del estilo Oud Bruin. Salu2!

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  4. ALGUNA HE PROBADO Y NO ESTABAN MAL, MUY CORRECTAS.
    UN SALUDO JABS!

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    1. Son muy correctas. Efectivamente Jorge. Lo que pasa es que a muchos aficionados cerveceros que llevan poco tiempo en esto, no reparan en estas cervezas belgas (o alemanas, o inglesas) que son aquellas de donde nace todo este fabuloso momento que está viviendo la cerveza. Es necesario conocer las clásicas. Como en la historia es necesario saber de dónde venimos, para saber quiénes somos y hacia dónde vamos. Y además suelen ser más baratas. Salu2!

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    2. TOTALMENTE DE ACUERDO, ANTES DE LAS SOUR, ANTES DE LAS IMPERIAL STOUTS, ANTES DE LAS IPAS, ANTES DE SABER LO QUE ERA UN IBU, ANTES DEL DRY HOPPING, ANTES DE LA MAYORÍA DE LO QUE TENEMOS AHORA, ESTO ES LO QUE BEBIAMOS Y LO QUE NOS ENAMORÓ DE LA CERVEZA, ES UNA PENA QUE LA GENTE QUE SE ACERCA AHORA DE NUEVAS A LA CERVEZA NO LAS HAYA PROBADO, DISFRUTADO Y TENIDO COMO BASE PARA APRECIAR Y VALORAR LO QUE HA VENIDO DESPUES.
      SALUDOS!

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  5. Otro post estupendo. Siempre tengo una caja de la pils de Bavik en casa porque considero que es la mejor pilsner belga. De la gama de Petrus me gustan las cervezas fuertes, pero la Oud Bruin no me convence ni lo más mínimo...podría ser que en Flandes Occidental saben (muy bien) hacer la Flanders Red, pero en cuestiones de Oud Bruin "tradicional" no hay color con las cervezas de la provincia vecina ;-)
    Por cierto, lo que dices en la respuesta al comentario de Jorge es una verdad como un templo : estaba mirando las cervezas en mi tienda especializada en Bélgica (hace una semana justo), y por algunas cervezas hechas para exportar a EEUU pedían >30€ (75cl), mientras que las "clásicas" a veces no cuestan más que 3€ por el mismo contenido. Me alegro de que algunas microcerveceras belgas también aprovechen del boom cervecero interenacional de los últimos años, pero veo las diferencias (en precio entre otros) con un doble sentimiento. Parece que para muchas micros el marketing (etiqueta, gama enorme...) justifica el alto precio que piden por el producto y todavía no saben repetir la producción de una sola cerveza. Personalmente para mi significa que se equivocan de prioridades, pero por el momento sobreviven por los frikis...a ver cómo evoluciona. Un saludo,
    Ilse

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