viernes, 2 de julio de 2010

Orval, una cerveza con una leyenda

Hola amig@s cervecer@s, hoy voy a hablar sobre otra cerveza trapista belga. Anteriormente hablé de la Westmalle, y de la Chimay. Hoy le toca a la Orval, única ale trapense, y una de las mejores cervezas del mundo sin lugar a duda, que parece estar bendecida al igual que el resto de las cervezas trapistas.

Algo de historia...
El monasterio de Orval fue fundado en 1070 y comenzó a formar parte de la orden Cisterciense a partir de 1132. Como otros tantos monasterios fue destruído y expoliado durante la revolución francesa. En 1926, comienza a resurgir de nuevo a partir de sus ruinas, ya que la familia Harenne, que había comprado las ruinas del monasterio y las tierras colindantes, donan estas propiedades a la orden cisterciense, a la que pertenecía originalmente el monasterio. De este modo pudo restablecerse la vida monástica en Orval. En 1931, los monjes decidieron reemprender la fabricación de cerveza. Como sucede con los otros monasterios trapenses, el objetivo de los monjes no era lucrarse, sino generar ingresos suficientes como para mantener la abadía, la comunidad local, y realizar obras de caridad. Los monjes elaboran también pan, queso y bombones de miel. Actualmente reciben muchas personas que buscan retirarse durante un cierto tiempo y sobre todo muchos visitantes, los cuales pueden visitar las ruinas clasificadas de la abadía antigua (Siglo XII-XIII) y sus terrenos colindantes, pero no el interior de la actual fábrica de cerveza.

La leyenda...
Existe una bonita leyenda acerca del origen de esta cerveza. Según cuenta dicha leyenda, allá por el año 1076, la condesa Mathilde, soberana de la región y también duquesa de la Toscana, estaba disfrutando un día de campo, sentada en el borde de una fuente natural de aguas claras. Por un descuido, su anillo nupcial, recuerdo de su difunto marido, terminó cayendo al fondo de la fuente.
Muy disgustada y desesperada por haber perdido esta joya, la condesa comenzó a rezar a la Virgen María con gran fervor. En ese instante, oportunamente apareció una trucha en la superficie del agua de la fuente, con el anillo en la boca, devolviéndole de esta forma la ansiada joya. Sorprendida, y agradecida, creyó que aquello fue un verdadero milagro, la soberana comenzó a gritar: "¡He aquí el anillo dorado que estaba buscando!, ¡Bendito sea el valle que me lo devolvió!, ¡A partir de ahora y para siempre, quiero que sea llamado Val d'or!" (el valle de oro), que dicho al revés es Or-val. El agua de la fuente todavía alimenta el monasterio y su cervecería. 



Debida a esta leyenda, el símbolo de la cerveza Orval es una trucha asomándose a la superficie del agua con un anillo de oro en la boca, que podemos ver impresa en las chapas de las botellas. 

La elaboración...
Algunos de los factores má relevantes dentro de la elaboración de la Orval, son los ingredientes utilizados. Aparte del agua ya mencionada, también se encuentran los sacos de lúpulo seco del tipo Goldings de Styria que son añadidos durante la segunda fermentación, lo que dota a la cerveza de mayor armonía e introduce un aroma rico y dulce.
Igualmente en la calidad de la cerveza, no sólo influye la materia prima utilizada, sino que también lo hace la maquinaria que participa durante todo el proceso.
El director actual de Orval (François de Herenne) afirma que los monjes tienen una visión a largo plazo y quieren utilizar los mejores equipos y medios de producción, para la elaboración de la cerveza. Precisamente la tradición trapense es utilizar siempre los equipos más sofisticados, alcanzando con ello un alto nivel de calidad que desean mantener.
Además Orval mantiene sus equipos en magníficas condiciones, como demuestra el brillo de sus calderas,  a pesar de ser de que algunas de ellas fueron fabricada en los años 30.

 
Cata:
Es una cerveza que me ha costado bastante conseguir. Ya andaba detrás de ella desde hace largo tiempo, hasta que llegó el momento en el que he podido probarla recientemente.
Se trata de una cerveza totalmente inconfundible a la hora de identificarla, ya que a botella de esta tiene una forma bastante particular (como si se tratase de un bolo). La botella, los vasos y las copas están diseñados con dos consideraciones: la belleza y la paz. Precisamente, es en su característica copa, donde se aprecia su gran riqueza de aromas y sabores, servida a una temperatura ideal entre 12ºC y 14ºC (recomendación hecha en la propia etiqueta de la cerveza).

Graduación: 6,2 º 
Color: De color albaricoque, traslúcida y ligeramente pálida. La capa de espuma es nívea, densa y duradera.
Aroma: Lo mejor de esta cerveza para mi gusto. La riqueza y complejidad de los aromas que desprende es sorprendente. Hay notas de especias, cítricos, hierbas silvestres y flores. Predomina el aroma a lúpulo pero se aprecia también un toque avinado y a champagne.
Sabor: El contenido en alcohol es moderado y se agradece. De cuerpo medio, ofrece distintos matices en el paladar, predominando los sabores ácidos y especiados. El regusto final es de carácter ultraseco. Lo debe en gran parte a su contenido de levaduras, y de lúpulos secos.

Una estupenda ale de abadía, con un conjunto de aromas sublime, que combina pefectamente con unas tostas con queso azul. Sobresaliente.

Puntuación: 9/10

6 comentarios:

  1. cuantas personas participaron en su elavoracion ,despues que decidieron reconstruirla en 1931

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  2. Estupendo artículo, casi tan bueno como la propia cerveza. Una de mis trapenses favoritas, y la primera cerveza que le recomiendo a cualquiera que no esté muy metido en el tema, para que se empiece a enamorar de este mundillo. Un saludo!

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    1. Muchas gracias! La Orval es una gran cerveza. Dentro de las trapenses es una de las más peculiares, ya que algunos de los matices que desarrolla son únicos gracias a su levadura. Inconfundible. Por el mismo motivo es una cerveza que tiene muchos seguidores, pero también algunos detractores. Coincido contigo en que es una de las imprescindibles para adentrarse en el mundo de la cerveza belga. Se decía que tenían problemas con la producción, al verse incapaces de satisfacer la creciente demanda, sobre todo en el exterior. Pero de momento no he notado tal escasez, ni dificultad para conseguirla, afortunadamente. Salu2!

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  3. Se suele decir de esta cerveza que la.odias.o la.amas. No.deja indiferente a nadie. Para mi, es.sin duda.la.peor.trappist.de.todas. Eso,.sí, original y diferente.

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  4. Se suele decir de esta cerveza que la.odias.o la.amas. No.deja indiferente a nadie. Para mi, es.sin duda.la.peor.trappist.de.todas. Eso,.sí, original y diferente.

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  5. Acabo de probar esta cerveza por primera vez...completamente de acuerdo, es una cerveza diferente, pero excepcional a todas luces, aunque, está claro, para gustos hay colores.

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